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A B C DOMINGO 8 DE JULIO DE i 906. PAG. 4. EDICIÓN 1. olacer inefable de hacer todo el bien que pueie. ¡Dios le bendiga! El acto, por to demás, fue modelo de ceremonias oficiales: una bendición del clero, un breve y discretísimo discurso del alcalde y quí paz y después gloria. Durante el día hemos visto desfilar por las calles á los pocos catalanistas que han venido á las fiestas. Acompañábanles los amigos que los han invitado: llevaban la roano fuera por eso los conocí, pero no por otra cosa, porque San Sebastián los ha acogido con la mayor de las indiferencias, como á simples veraneantes. Por la tarde nos sorprendieron los diarios vespertinos de la localidad, anunciando el descubrimiento de una gran estafa. Se trata de una nueva doña Baldomera en forma de Sociedad de seguros de vida, que había embaucado á infinidad de incautos campesinos, ofreciéndoles poco menos que onzas de oro á diez duros escasos; una renta de seis reales diarios por sólo 1.000 pesetas de anticipo. La Justicia ha desecho la combinación de estos Humber de nuevo cuño, Ha sido el acontecimiento del día, y en los corros del bulevar y del Gran Casino, ha matado en las conversaciones á los comentarios sobre el Ministerio de alpaca como llaman al Gobierno de verano que ha salido ahora, algunos perfectos ministeriales que veranean por aquí. Esta noche la ciudad ha aparecido iluminada; el bulevar, concurridísimo, con música y ambiente fresco, y en el Circo ópera vascongada, que de vascongada tiene el título Chanlon Piperri, algunos zortcicos, y la interpretación á cargo de artistas, todos ellos vascos. Dos son las notas salientes de esta audición: el coro de mujeres, compuesto de muchachas del muelle, pescadoras humildes que no saben una nota de música, pero que han tenido la abnegación de estar ensayando todos los días durante cuatro meses, y han aprendido al oído ios complicados cantares de una ópera, y cuya recompensa es verse esta noche vestidas con trajes de corte en un palacio Real de lienzo y purpurinas. La otra nota era ver el inmenso teatro lleno de público, entre el cual figuraban muchas y elegantes damas y la mar de sacerdotes; todo el culto y clero de Guipúzcoa. sobre el librito del Sr. Lluria, puesto que si nos extendemos más en el prólogo no vamos á poder decir nada de él. El Sr. Lluria es un doctor prestigioso; cuenta con innumerables simpatías en la sociedad madrileña; ama el estudio; aunque nosotros no le hemos tratado, creemos por lo que nos hablan de él, que posee un carácter llano, bondadoso y efusivo. Pero el Sr. Lluria ha dado en la flor de ser aquí entre nosotros, entre los pocos que leemos en España y entre los menos que seguimos los estudios filosóficos; ha dado en la flor de crear ó por lo menos de fomentar una pequeña religión un tanto extraña. Esta religión se funda en las ideas evolutivas, en el evolucionismo, y tiene por dogma, por fe, la idea de que esta evolución es una cosa misteriosa, es algo formidable y maravilloso que ha de proporcionar á la humanidad un paraíso lleno de bienandanzas. ¿Y qué cosa es esta tal evolución que ha de proporcionar á la humanidad un paraíso? -preguntará el lector. -Esta evolución no es más que un conjunto de hechos que hemos observado, que hemos visto que son constantes y sobre los cuales, en virtud de tal constancia, hemos fundado una ley. Y esta ley dice: la humanidad que observamos ha marchado hasta ahora hacia lo desconocido en un sentido progresivo; ahora quedan aún en ello muchos males, muchos vicios que parece que son consustanciales en ella, que hay quien afirma que son consustanciales; pero es de esperar, es seguro, que estos morbos desaparecerán y que no habrá más que felicidad, alegría y paz entre los hombres. en otro, ¿no es bien curiosa? Y ¿no es mas extraño todavía que esta transmutación se haga bajo el nombre de libertad de conciencia, de examen libre, de investigación, de análisis, de ciencia, en una palabra? Y ahora ya puestos en este terreno, vamos á hacer la tercera observación al Sr. Lluria. Y es que hay dos clases de sabios, de investigadores: unos son los que llevan á la observación una idea preconcebida, los que van á estudiar los hechos para fundamentar en ellos una idea, los que se aprovechan sencillamente de los hechos, sea para una cosa ó para otra. Y los segundos sabios son los que estudian los hechos sin idea ninguna, los que los buscan sólo por buscarlos, los que no llevan á la investigación prejuicio ninguno y los que una vez estudiado y comprobado el fenómeno se vuelven hacia sus semejantes y les dicen: Esto es lo que resulta de mis estudios; ahora vosotros haced lo que queráis. Y asi va haciendo lo que llamamos ciencia, qu; no es más que un conjunto de observaciones sujetas á perpetua rectificación. A esta última categoría, y no á la de lot soñadores, quisiéramos nosotros que perteneciera el excelente Dr. Lluria. AZOR 1 N DE CASTELLÓN POR TELÉGRAFO SÁBADO, 7 6 T I as fiestas. Esta es la pequeña religión del Sr. Lluria; ante todo, notamos que ella no difiere en nada ó casi nada de otras religiones tradicionales, históricas y que no era en realidad necesario traer en estos libritos grabados de cortes del cerebro, de ganglios, de secciones de nervios, etcétera, para venir á parar á un milenarismo que ya conocíamos; es decir, para trasladar los sentimientos y la esperanza que teníamos puestos en otra parte á esta dichosa evolución, que es una idea abstracta; ó sea, y mucho más claro para quien entienda de estas cosas, que á una abstracción se sustituye otra abstracción. Luego hemos de observar que este dogma del Sr. Lluria es un poquitín reaccionario en su aspecto científico, puesto que viene á restablecer un antropocentrismo de que ya dieron buena ÁNGEL MARÍA CASTELL cuenta los observadores de los siglos xxi y XVJI; en aquellos tiempos y antes se decía: hombre es el centro del Universo; todo ha sido creado para e! hombre. Recordemos de pasada las bromas l a m o s á ver si intentamos decir dos palabras, que sobre esta ingenuidad se permitía Mon nada más que dos, sobre este librito- -La taigne. Mi gato cuando se frota en mis panhumanidad del porvenir- -que ha publicado el talones- -decía el maestro- -puede creer que yo Sr. Lluria. Y hemos de advertir que no quere- he sido hecho para él Estas palabras antromos molestar en lo más mínimo á este excelente pocéntricas se disiparon; aprendimos que el doctor; el ambiente en que vivimos es muy pe- Universo no ha sido creado para el hombre, queño; nos estamos viendo unos á otros todos sino que el hombre ocupa sencillamente un los días; creemos que no vamos á necesitar puesto en él, como lo ocupan las abejas, el cununca á la persona á quien tratamos con des- clillo ó el perro. (Y recordemos también para dén y resulta que al cabo de los meses, al cabo acabar de abatir el resto de orgullo que nos de los años, nos encontramos frente á frente pudiera quedar, que, como se ha demostrado de ella y advertimos que necesitamos de ella recientemente, el hombre no es el producto para tal ó cual cosa; hombres á los que juzgá- último de la creación, sino que los pájaros han bamos insignificantes, las circunstancias del sido creados después que el hombre, es decir, mundo, la fortuna, el azar ó lo que sea los que son más modernos que nosotros) Estas transforma en poco tiempo y hace que de pe- ideas antropocéntricas, repetimos, se disiparon; queñitos sean considerables. Por todas estas pero pasaron los años, los siglos, y el viejo razones, nosotros los que escribimos ó los que antropocentrismo resurgió; no se decía ya que brujuleamos en la política debemos ser muy el Universo era para nosotros, sino que otra cautos; no conviene desatar la lengua nunca; á eosa tan grande, tan profunda y tan misteriosa todo el mundo, bien sean altos ó bien sean ba- como el Universo, sí que era todo para nosjos, debemos guardar una respetuosa deferen- otros. Nos referimos á la evolución; la evolucia; nuestra máxima capital debe ser este afo- ción había de hacer nuestra felicidad; ella verismo de Gracián: sentir con los menos y hablar laba sobre nosotros; ella era nuestra salvación, con los más; y nuestra conducta diaria en la y á ella, en resumen, atribuíamos- -fenómeno vida debe inspirarse en este otro apotegma que puramente religioso- -todos los atributos de leemos en La Celestina: Mucho sabe la raposa, inteligencia y de bondad suprema que quitábamos de otra parte... pero más sabe el que la toma. Y dicho todo esto vamos á departir ya Esta transformación de un dogma religioso Han comenzado tas fiestas conmemorativas de los hechos de armas contra los carlistas en la guerra de i83 y. Hoy se ha efectuado la inauguración de la Exposición de objetos artísticos, destinados para aumentar la recaudación con destino al monumento que se va á erigir al pintor Ribalta, hijo de Castellón. En dicha Exposición figuran obras notables de arte, regaladas por la familia Real y por los pintores Benlliure, Viniegra, Martínez Checa, Castells y otros. Ocupa todo el claustro del Instituto de se gunda enseñanza. Esta noche se celebrarán los juegos florales en el teatro Principal. El mantenedor, Sr. Zulueta, llegará hoy. p o r la solidaridad agrícola. El diputado D Manuel Iranzo publica un artículo en el periódico La Provincia dedicado á contestar al Sr. Zulueta sobre la proyectada solidaridad agrícola levantina y catalana. Es muy elogiado, porque en él se sintetizo la manera de pensar de toda la región. Afirma la importancia de la comarca, consí dera como hermanas á todas las demás regiones, de todas las cuales ha recibido gran estímulo, en especial de Cataluña, y por ello no puede la región de Levante abandonar el movimiento agrícola. Y demuestra la necesidad de defender í agricultura. -JKrmengot. FJS 1 CA Y METAFÍSICA Desórdenes en Marruecos POR TELECIMFO T ánger, 7, 8 n. Dos jefes del Ejército roa rroquí se han rebelado, huyerrdo con ji soldados. Fueron perseguidos y alcanzados, y el she riff de Wassan les ha castigado expulsándoles del Ejército. ECOS ACADÉMICOS Oociedad Geográfica. Por unanimidad ha sido designado por la Sociedad Geográfica, el teniente de navio, Sr. Gutiérrez Sobral, para representarla en el Congreso geográfico de Bruselas.