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A n C. S BADO 7 DE JULIO DE iao 6. PAG. 16. EDICIÓN Tripulación indisciplinada IS 7 ra- Corre el rumor de que en e! crucero ruso Terek, hace días surto en Sste puerto, se halla insubordinada la tributación. Parte de Ja marinería ha desembarcado, cambiando ios uniformes por trajes de paisano. La oficialidad permanece siempre á bordo, qerciendo gran v. gilancia. Se sabe que a! llegar el buque á Suez, de regreso de Vladivostok, se descubrió á bordo un complot de la marinería, que íu ¿dominado fus en el ánimo de los jaeces que por dos veces le condenaron. Luego rebatió ¡as acusaciones contenidas en el dossier secreto, destruyéndolas una por una, tanto en el fondo como en la formas Por último, recordó la falsedad ¿e las declaraciones de Cernusky como asimismo de los informes del perito Bertillon y de la supuesta carta del Kaiser, saco el abogado de la defensa la conclusión de que tanto la lógica como la razón abogan en favor de que se anule sin nueva vista, la sentencia dictada por el Consejo de Guerra de Rennes. Como en el c nn cenre, tendremos sícrn pre mucho guai en cumplimentar losencaigos del mismo género que nos hagan las personas Caritativas; pero hemos de permitirnos indicar á los que nos favorecen encomendándonos la entrega de sus donativos, que su obra de caridad se vena completada si al socorro en dinero el consuelo de la viáita domiciliarla. Q é Gobierno! -dijo Antón. (Uütíd no sabe qué mal me huele su situaciacion... 1- -Pues para eso- -dijo Ai tal no encuento mas solución que echarle Colonia Gal. T e vij e. Ha salido de Madrid para Arenys de Mar, con el ob eto de posesionarse del cargo de juez de primera instancia é instrucción de aquel distrito. D Arsemo Llórente. 1 os perros y sus protutores. La recogida de los perros vagabundos por los! acei os municipales dio ayer motivo á un fuerte eseandalo en l calle de Torrijos. Algunas personas, mas amantes de los perros que de evitar que éstos cometan desgracias, agredieron a lo guardias que acompañan a ios laceros. Dos de los agresores fueron puestos á dis posición del Ju ¿He guardia. I í n banquete. Se advierte a los socios cíe Administración Mercantil Española que hoy sábado se cerrará la lista de adhesiones para celebrar el banquete del cuarto aniversario de su fundación. El mejor Calzado, Plaza de Bilbao, 1. i cañonazos. -Tiodal. BOLSAS DEL DÍA ó MADRID. Cierre, interior contado, 8o, ÍS; fin de mes, 8o,85; Amortizable, 99,90; Banco, 428; Tabacos, 393; Francos, 12,20; Libras, 28,1o. La Bolsa acoge con baja la formación de) nuevo Ministerio. Quizá rectifique, en orras sesiones, sta primera impresión; pero es indudable aue por tfiora domina el pesimismo. El Interior y el Amonizable pierde 5 y 10 sentimos; las acciones del B co dos enteros y tres a as de 1 Tabacalera. Los francos suben á 11,10. v PASJS. Cierre. Interior, 73,60 (paridad con Sos francos á 12,20: 81,57) Exterior, 95,72; Renta francesa, 0,6,8 S; Ruso nuevo, 88,5o; Turco, 56,42; Nortes, 23o; Zaragozas, 3 z; Riormto S, 65 Goldfields, 78. NOTICIAS Y SUCESOS Qrecisa evitarlo. diario vienen dando los mendigos en Madrid, y singularmente á la caída de la tarde en el paseo de la Castellana, un espectáculo desagradable y nada eaificante, que los agentes del Municipio c bieran evitar. Para pedir limosna se aproximan á quienes transitan á pie ó en carruaje, hacen ostentación de sus harapos y lacerias, y no siempre imploran la caridad en comedidos tonos, originando escenas violentas que dicen poco en pro del buen nombre de la primera capital de España y del celo de sus autoridades. La mendicidad callejera, extinguida por completo en Sevilla; apenas practicada en Valencia, Barcelona y otras importantes ciudades, constituyen en Madrid una profesión la mentabie que es indispensable combatir. EL PROCESO DREYFUS f n forme del defensor. París, 6. 8 El bogado de la defensa examinó, desde el punto ác vista técnico, el Ámoso bordereau, aduciendo los argumentos ue ya se conocen por haberlos expuesto el oor. ente y el fiscal, y dejando reducidos á la fiada cuantos cargos han pesado contra Drev- I Tn donativo. Anoche visitó nuestra redacción un caballero para entregarnos, en nombre de Rosa y Rafael. 15 pesetas, con destino á la infeliz viuda de la calle del Tribútete. Hov mismo Quedará realizada la entrega. 14 BtBl. lOTHCA DE A B C COS SECRETOS DEL DOCTOR SÍNTESIS 15 -Sí, señor. Otro nombre extraño, otro apodo, sin iuda... Estos sabios no pueden hacer nada como los de más hombres. Y sin detenerse nuestro profesor, se despidió de nosotros, cediendo por una cantidad insignificante su laboratorio á uno de los rusos; amontonó sus papelotes en una maleta y salió en el primer tren hacia París Olfateando uas aventura interesante desfiguré mi fisonomía y subí al mismo tren, siguiéndole constantemente -Muy bien, muy bien. -Llegamos á P ¿r! s, y mi hombre se dirigió, en un coche de alquiler, i la calle de Galvani, una calie nueva que hay entre la calle L- augier y el bulevar Gouvion Sain- Cyr. El coche se detuvo ante una tapia extensa, que sólo tenía una puertecilla de servicio y una gran puerta- cochera, ambas cerradas. Al primer campamllazo se abrió esta úUima y entró el coche, volviéndose i cerrar en seguida y sin dejar apenas tiempo para ver entremedias una casa espaciosa de un solo piso y cor gran Jes dependencias á los lados. En vano esperé dura ite una hora la salida del coche, hasta que á la madrugada, fatigado de guardar inútilmente, decidí retirarme i mi casa a descansar, aplazando para el día siguiente la continuación de mis pesquisas. E principio parece muy fácil entrar en una casa parisiense, hacer hablar á sus criados y obtener todo género de datos acerca de sus inquilinos. Eso es el abecé de nuestro oficio. Pero hube de rebajar mis humos de conquistador al otro día ante aquellas puertas implacablemente cerradas; ante el mutismo exasperante de aquellos criados, que no desplegaban sus labios, obedientes á una severa consigna; ante la impenetrabilidad absoluta de los hombres y de las cosas de aquella casa. Naturalmente, el misterio excitó más y más ni curiosidad. Utilicé todos los pretextos, todos los medios para crearme inteligencias en el interior de aquella fortaleza, y me fingí sucesivamente mozo de recados, ordenanza de Telégrafos, inspector del gas, de aguas... ¡Qué sé yo! Apenas llamaba en aquella puerta maldita, cuando un negrazo con líbica apatteia en el dintel preguntándome no sé qué, en una lengua incomprensible, y en cuanto y o empezaba ¡naturalmente! a hablar en francés, me despedía con una sonrisa de perro dogo furioso. Cada vez estaba yo mas irritado, tanto más cuanto que, á intervalos irregulares, un cupé tirado por un caballo negro, rápido como el viento, con las persianas coal U ute ut I4 pues ta- coch ra que se