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A B C S Á B A D O 7 D E) U L 1 O D E tc o6 rPAG. 5. E D I C I Ó N i. tierra con un ritmo sonoro; este gallo, que Canta en nuestro patio cuando rompe el alba y fiosotros dormimos, viene hacia nosotros cuando aparecenros en la puerta y nos saluda con su cresta de escarlata; y estos pajaritos, como los que tiene el general, como los que ¿1 con templa ya un poco viejo, ya un poco cansado, ya tal vez un poco entristecido y desengañado; estos pajaritos nos enseñan con sus trinos perpetuos y sus saltos que no paran jamás, la eterna alegría y la eterna juventud de) mundo. ¡L SEÑOR C O N D E Un sino fatal te nemos n o s o t r o s con respecto al señor conde de Romanones. Hace unos días nos dijimos: Ahora que no es nada el señor conde, iremos á verle á su casa, ya que antes no hemos ido al Ministerio Fuimos en efecto, á su casa, ansiosos de estrechar la mano de este amigo querido; pero el azar hizo que el señor conde se hallara ausente en aquellos momentos de Madrid. Y entonces escribimos un artículo en qui contábamos nuestra aventura. Este artículo salió á la mañana siguiente en el periódico; unos hombres presurosos, enérgicos, cogieron uno miles de ejemplares de este número, los pusieron en un coche y se los llevaran á la estación; en la estación, estos ejemplares pasaron desde el coche á un vagón del tren. Y luego, anda que te andarás, estos ejemplares fueron quedándose aquí y allá, en las estaciones del tránsito. Y llubo unos que llegaron hasta Irún y allí se quedaron en el escaparate del kiosco de la estación; allí estaban estos numeritos amados de nuestro periódico, cuando de pronto silba una locomotora á lo lejos y avanza vertiginoso y formidable un exprés. El exprés se detiene un momento en la estación; inmediatamente comienzan á bajar viajeros de los largos y confortables coches. Uno de los que bajan es un hombre que hace irrupción en el andén de un salto rápido, impetuoso; lleva una gorrita con visera; tiene unos ojos que miran penetrantes, incisivos; su nariz es un poco puntiaguda y le da al rostro un aspecto de malicia, de ñna y sutil inteligencia; y sus bigotes son rubios, largos, un poco caídos. Este viajero es un español; hay en sus movimientos, en su andar, en su gesto como una esencia de la raza, como un compendio del vigor, de la audacia, de la intuición, del desenfado de nuestro pueblo; ahora este viajero ha pasado una larga temporada fuera de su país, y al volver á él, al poner JOS pies en la frontera, ha bajado del coche rápidamente y se ha dirigido á comprar unos periódicos; él ansia conocer las novedades que durante su ausencia han ocurrido en su patria. en Madrid, ya en su casa, él ha cogido la pluma y nos ha escrito una amable, afabilísima carta relatándonos estas peripecias. Y nos ha invitado á que le visitemos otra vez. Y he aquí nuestro adverso, nuestro deplorable sino: no hemos visitado á este querido amigo nuestro en ocasión en que ocupaba los Consejos de la Corona; hemoi esperado á visitarle cuando ha dejado de ser ministro; entonces hemos ido á verle y la fatalidad ha hecho qu no pudiéramos realizar nuestro deseo; y cuando á los pocos días pensábamos repetir la visita, le vemos otra vez ocupando dignísimarnente un ministerio. Este es el mundo; nosotros no tenemos libertad sobre las cos. as que nos rodean; son ellas las que nos llevan á nosotros. AZORÍN fanta doña Isabel, y todos los años tengo e gusto de visitarla en La Granja. Me alegré mucho, señor, dijo iuego, de que lo de marras no fuese nada, y ¡ojalá que S. M en unión de su augusta esposa, disfruten muchos años de buena saludlj El Rey dirigió á la pobre anciana algunas preguntas, y aquélla, satisfechísima por la rea J lización de su capricho, salió de Palacio, haciéndose cruces de la belleza de la Reina y de la bondad del augusto matrimonio. Ahora han salido los Reyes para asistir al teatro. La población va ya tomando el aspecto de siempre en esta época, pues estos últimos días han llegado muchas familias veraneantes. -Gasta. En las Escuelas de Aguirre CONSEJO TJ parto de premios. Con asistencia de un público tan numeroso como distinguido se ha verificado con toda solemnidad en las Escuelas de Aguirre el acto de U repartición de premios á las niñas y niños que por su aplicación y buen comportamiento los han merecido. Repartiéronse diplomas, libros instructivos, y, además, a 5o pesetas en premios de 5, 10, 5 y 20 entre 1 3 niños y 16 niñas escogidos entre los más necesitados. Por último, hubo también reparto de prendas de vestir, prendas que en su totalidad han sido confeccionadas en las Escudas por los mismos discípulos. Al terminar el acto fue obsequiada la concurrencia por D. José de OlmedilU, único testamentario superviviente de la fundación. DE MINISTROS l celebrado ayer en la Presidencia empezó á las seis y terminó á las ocho. La nota oficiosa facilitada á la Prensa, dice así: El Gobierno, atento á los intereses generales del país y fiel á la historia democrática de los individuos que constituyen el Gabinete, dedicará toda su actividad durante el interregno parlamentario que imponen las circunstancias, á preparar un presupuesto sincero de reorganización de servicios, á estudiar y despachat aquellos asuntos de carácter administrativo que verdaderamente afectan al bien general y á redactar proyectos de ley desenvolviendo en el orden político y económico el programa del partido liberal, en el sentido más amplio y democrático que sus compromisos con la opinión pública le impone. Hablóse extensamente de la cuestión económica en sus relaciones con los tratados de comercio, acordando proceder con actividad y diligencia en este interesante asunto. Igualmente concedió el Consejo la importancia merecida á todo lo que se relaciona con la conservación del orden público. E 1 ministro de Hacienda dio cuenta de la dimisión presentada por el gobernador del Banco de España, y el Consejo, por unanimidad, acordó no aceptarla. EI ministro d i la Gobernación participó al Consejo que todos los concejales monárquicos del Ayuntamiento de Madrid le habían visitado por la tarde en su despacho, para rogarle que no admitiera la dimisión del alcalde, don Alberto Aguilera, cuya gestión al frente de la Administración municipal beneficia por modo considerable los intereses morales y materiales del pueblo de Madrid, añadiendo el ministro que, contestando á estos ruegos, les había ma nifestado: i. Queconsideraba- jmposible el reemplazo del Sr. Aguilera en el puesto que tan dignamente ocupa, por cuanto satisface todas las aspiraciones del vecindario. 2. Que á estas horas no había presentí! do la dimisión de! a Alcaldía, y que tenía la confianza de que llegaría el caso de que la presentase. 3. Que estaña dispuesto á no admitirla. E 1 Consejo aprobó unánimemente las manifestaciones y propósitos del ministro de la Gobernación. E 1 asunto de la provisión de los altos cargos vacantes quedó encomendado al señor presidente, al cual se dio un amplio voto de confianza. E LOS REYES EN LA GRANJA SAN ILDEFONSO, 9 N A las seis menos cuarto de la tarde han lle gado los Reyes á La Granja, sin que, afortunadamente, hayan sufrido en el camino el menor contratiempo. SS. M M que han hecho la excursión en su automóvil de 6o caballos, fueron recibidos en el Puerto de Navacerrada por los gobernadores militar y civil y el alcalde de Segovia, por el director de la Academia de Artillería, Sr. Stuick, por el coronel Elorriaga, por el jefe de Telégrafos, Sr. Campos, y por el administrador del Real Patrimonio. También esperaban á los Reyes en el indiY entonces ha comprado en el kiosco une de cado sitio gran parte de la oficialidad de Las estos numeritos de nuestro periódico que allí Navas, el comandante de la Guardia civil y habían llegado un poco antes. Ya nuestro via- muchos curiosos que tenían noticia del regrejero estaba satisfecho; al volver rápidamente al so de SS. M M tren, se ha sentado en su sillón y mientras el Poco después del automóvil Real llegaron convoy comenzaba otra vez á correr y las p en otros coches la duquesa de San Carlos, el íaformas giratorias hacíarrí plan, plan, rataplán, conde del Grove, el Sr. Palomino, el duque él ha abierto el periódico y ha principiado á de Santo Mauro y el marqués de la Mina. leer la crónica del maestro Troyano; luego ha Los Reyes, después de tomar el té, asomávisto un artículo que se titulaba: Una visita; e ronse al balcón, desde donde saludaron cariviajero ha mirado la firma y ha visto que decía: ñosamente al pueblo, que los aclamaba. Azorín. ¡Hombre! -ha exclamado él. -Aqu; D. Alfonso supo, ignórase cómo, que una tenemos á Azorín Y ha comenzado á leer las anciana de! pueblo de Bernardos, de esta proprimeras líneas del artículo que dicen así: Nos vincia, j deseaba ardientemente saludarle, pues hemos dicho ayer mañana: ¿Qué hará ahora la pobre mujer llevaba en este punto dos días nuestro amigo el señor conde de J omanones? Al esperando una ocasión propicia para ver su legar á este punto, el viajero ha lanzado una anhelo satisfecho. riva exclamación; esta exclamación ya no es El Rey ordenó que la acompañasen s Pala ¡hombre! como la anterior, ni ¡caramba! ni ¡de- cio, y la anciana, que vestía el traje clásico de monio! es otra más formidable, más terrible. la tierra y cubría su cabeza con una montera, Y luego esta exclamación se ha ¡do repitiendo subió á la estancia regia con el júbilo que es de á medida que la lectura avanzaba y que el via- presumir. jero se enteraba de que en la casa por nosotros Cuando estuvo en presencia de los Reyes, visitada habíamos tenido que esperar media acercóse á D. Alfonso, y cotí naturalidad, sin hora antes de que nos abrieran la puerta... emoción alguna, preguntó á S. M por su Esta es la emoción que ha experimentado salud. gste vj. jero al llegar á la frontera; después ya Yo. añadió, soy muy amiga de su tía la in- CTL SR. AGUILERA Y LOS CON -r CEJALES lina Comisión de concejales liberales ha ido al ministerio de la Gobernación para pedu e al ministro, en bien del Ayuntamiento de Ma-