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A B C. SÁBADO 7 DE JULIO DE Í 9O 5. PAG. 4. EDJC 1O N T. servidores esíá reducido á os artículos, más ó mer término a! párrafo tercero del art. s i, en menos convencionales, publicados en l a Épo- el cual, á pessr de que e ¡precedente garantiza ca, y que no dicen, ni con mucho, lo que con- el libre ejercicio de ios cultos dentro del terri- I tiene la nota dada a! Rey por e! St Ataura. torio español, sin más limitación que el respeto debido á la moral cristiana, se prohibe la ma No puede decirse ¡o mismo de lo que á nosotros toes, puesto que desde, hace mucho nifestación publica de toda ceremonia que no pertenezca á! a religión del Estado. Porque tiempo vienen exponiéndose en la Prensa Jas mientras esta prohibición se mantenga, ni la ley razones por las cuales solicito la disolución de de Aíatrimonio civil, ni ¡a de Legislación de ce as Cámaras, hlo hay, pues, opinión formada, menterios, ni el juramento ante los Tribunales, aunque se sepa! o basíaníe para presentir una amenaza que pasa por encima de! Gobierno y podrán acere írse á io que rige en los países más sinceramente católicos, ni los extranjeros Hlcanza á Sa Corona. encontrarán e, n España el respeto á las creen Y nada más peligroso que estas discusiones i medias y estas conjeturas en que se confunde cias que para las nuestras obtenemos en los suyos. lo persona! con lo político, y de las cuales apenas queda otro rastro que el que ¡a pasión prosReaimenti: esto no es na novedad, porduce, sin que se descubran las huellas de la que el art. 2. de ia misma Constitución, perreflexión y de! razonamiento. mitiendo al extranjero establecerse libremente Yo lo deploro, pero no! o puedo remediar, y en territorio español; ¡os artículos 4 y 6. puesto que así están las cosas, mis deberes para igualándole en los derechos y garantías á los con el Rey y con el país me obligan á aceptar nacionales; el art. 32, consagrando la libertad la cuestión en el terreno en que está colocada. de enseñanza, y la iey de Asociaciones, poMi responsabilidad sería incalculable si, con- niendo como único límite al derecho de asovencido de la gravedad del asunto, dejara que ciarse la licitud del fin, han introducido ya en los daños ocurrieran cuando fuera tarde Dará nuestras costumbres algo más que la toleran emediarlos. cia: una libertad que sólo espera la sanción Tales son, lacónicamente resumidos, los an- constitucional para que el Estado alcance la tecedentes de la cuestión, y así se le ha presen- plenitud de la Vida civil. tado a! Rey. Al hacerlo he añadido: Para mí También considero necesaria la reforma la cuestión es sencilla; yo tengo una política del art. i3 de la Constitución, á fin de modifique el Rey ha aprobado, honrándome con su car las condiciones para el cargo de senador, confianza completa ¿incondicional. Esa política en términos que transformen lentamente las envuelve la necesidad de la disolución de las condiciones de: la Cámara alta, dando á la elecCortes, en previsión de lo cual he formado un ción y á la representación corporativa mayor Ministerio homogéneo. Pero ha surgido un consideración de la que hoy tienen. Pero conobstáculo: la actitud del partido conservador, sidero que estas reformas no pueden intentartan radical que va hasta la amenaza; y ante esa se sin anunciarlas antes al país, de suerte que imprevista complicación yo devuelvo al Rey la sus representantes vengan capacitados para la confianza que me entregó para que decida li- misión que se les confiere, y la nación, al elebremente entre ambos. Mejor sería que la opi- girlos, determine claramente su voluntad en nión hubiera antes fallado el pleito, y así lo favor ó en contra de ellas. deseaba el Rey y así lo había yo procurado; Pero añadiré que ni estas reformas serán pero puesto que no lo he conseguido, hay que posibles, ni la labor legislativa práctica y feaceptar las cosas como son. Lo que no puedo cunda sin que los reglamentos de ambas Cámaes volver la cara á la evidencia; y puesto que ras y las facultades de sus presidentes sufran se ha presentado una dificultad, más grave la transformación que ya han sufrido en todos cuanto más se examina, esa dificultad requiere, los Parlamentos. no sólo una solución, sino también afirmacio Una vez hechas, podrán llevarse á término nes definidas y claras. Y para hablar de ellas en breve plazo las dos grandes leyes que estaes para lo que estamos reunidos. mos comprometidos á implantar: la reforma sCreo que el laconismo con que me he ex- municipal y la reforma electoral. presado, no perjudica á la claridad; pero lo Y si á todo esto añadimos un gran impulso que dejo expuesto no es todo lo que necesito á todos los elementos de creación de la riqueza someter á vuestro juicio. Lo dicho se refiere á y una abundante dotación en los presupuestos la cuestión suscitada por el jefe conservador para el desarrollo de la instrucción pública, el tal como él la plantea y como ha de resolverla nuevo Parlamento que aspiramos á formar el Rey, pero no es todo lo que al Gobierno podrá ser uno de los que mayores beneficios interesa en la crisis que atraviesa. proporcionen á nuestro país. Entiendo que á nadie podrá caber duda de 1 N 0 es, pues, para fines pequeños, para una que lo ocurrido significa la resolución del par- política persona ó para la satisfacción de patido conservador de impedir que el liberal se siones mezquinas para lo que yo pido la disoreorganice, se robustezca y pueda contar con lución en tos momentos actuales. Estos se pafuerzas bastantes para oponer su programa de recen mucho á los de los primeros días de la reformas democráticas á las aspiraciones conRegencia; ahora, como entonces, el partido servadoras. Mas para eso, si se nos da el de- liberal necesita ensanchar sus moldes y recibir creto de disolución, necesitamos hacer un lla- en su filas á todos los que amen la libertad y mamiento al país sobre puntos concretos y de aspiren ante todo á colocar su patria al nivel tal importancia, que la lucha electora! se en- de los países de Europa. Lo que entonces se grandezca, los partidos se definan y deslinden consiguió en gran parte y ayudó tan poderopor modo indudable, y el nuevo Parlamento samente al bien púbiieo, necesita repetirse con pueda realizar obra de progreso y de mejora. mayor empeño, y yo espero que con resultaPorque, no nos engañemos, las líneas que sedos aún más beneficiosos. paran hoy á las agrupaciones políticas son tan Pero ni esto, ni fas reformas antes indicaVagas y están tan esfumadas, que es muy difí- das pueden, en ra ¡sentir, realizarse sin anuncil distinguirlas; y sin embargo, por algo tiene ciarlo al país, sin discutirlo en los comicios y nuestro partido fa calificación de liberal y el de sin que lleguen al Parlamento como la exprenuestros adversarios la de conservador. Ellos sión de la voluntad nacional. Nada de esto se aspiran resueltamente á mantener lo existente; hizo a! convocar las actuales Cortes, y, por nosotros á modificarlo. Y para lograrlo, yo tanto, los que para ellas fueron elegidos no juzgo que no es posible realizar todo aquello están obligados á votar tan esenciales reformas. que se llama el credo libera! sin modificar al- Presentarlas por sorpresa, daría lugar á la gunos artículos de la Constitución y redactar- t protesta de los elementos, tanto conservadolos en armonía con ¡as exigencias y hasta con res como republicanos y sería mal ejemplo y J s costumbres modernas. preparación dañosa p? ra otras del porvenir. Por muy grande que sea e! anheJo coa que sMe venero con ssto especialmente y en prinosotros las busquemos, ios principios de fa democracia imponen como necesidad imperiosa la consulta al país, con todos los requisitos previos que hacen solemne la discusión y obligan después á acatar el voto. Y como hoy no existe ninguno de estos requisitos, entiendo que necesitamos primero disolver las actuales Cortes y después formular el programa de i cuestiones sobre las cuales solicitaremos voto de nuestros conciudadanos. DE PALACIO A las cuatro menos cuarto, y en el automóvil de 60 caballos, con equipo de carreras, salieron ayer tarde los Reyes para San Ildefonso. Poco después saíieron en otro automóvil la duquesa de San Carlos, el conde del Grov y el Sr. Palomino. Ayer juraron el cargo de gentileshombres con ejercicio, los Sres. Ripoliés, conde de? Grove y Martínez Montaner. S. M la Reina madre y S. A. la infanta Isabel pasearon ayer, respectivamente, por h Casa de Campo y el centro de la población. A mediados de mes saldrá la Corte para San Sebastián. S. M la Reina madre ha regalado á cuantas personas iban con el Rey el día de la bodai una medalla de plata con la Virgen de la Silla en el anverso, y en el reverso la fecha: 3 J di Mayo de 1906. OTROS AMIGOS luz del E L GENERAL Cuando laá penetrar día comienza fl el despacho del Sr. López Domínguez, un bello pajarito hace: pi, pi, pi; otro pajarito hace también: pi, pi, pi; un tercer pajarito hace del mismo modo: pi, pi, pi; un cuarto pajarito hace asimismo: pi, pi, pi; un quinto pajarito hace de igual suerte: pi, pi, pi; un sexto pajarito hace como los anteriores: pi, pi, pi. Y todos van mezclando sus trinos; todos saltan en las jau las; todos están alegres, alborozados. Los pajaritos están siempre, en todos los momentos, alegres; es el único animal á quien le sucede este fenómeno. Estos que tiene el señor general en su despacho, comienzan á cantar desde que quiebra el alba; después á las nueve, á las nueve y media, cuando el señor general entra en su despacho, él se va deteniendo un instante delante de cada uno de elios y les dirige una palabra de cariño. ¡Hola! -le dice á uno. ¿Cómo va desde ayer? Ayer tú no estabas tan contento como hoy. ¿Qué tal? -le dice á otro que se ha posado en el travesano de ía jaula y le mira con su ojito redondo, brillante, ladeando con una profunda inteligencia la cabeza. ¿Qué tal? ¿En qué pensamos? ¿Y tú, traviesillo? -le pregunta á otro. ¿Qué haces que no comes? Una sonrisa de bondad se dibuja en la faz severa de! genera! y estos pajaritos á quienes él habla hacen todos: pi, pi, pi, y saitan, retozan y le dirigen unas miradas ligeras, picarescas, con sus ojitos redondos. Y entonces una paz espiritual, un efluvio de generosidad ¡lena el corazón del general; ¡os hombres podrán amargarnos con sus traiciones; los desengaños del mundo podrán llevarse nuestras esperanzas; una insidia, una infamia podrán hacernos sollozar ur ¡momento y hacernor sentir el peso de la vida, pero este perro bueno que está junto á nosotros es nuestro siempre, no nos engaña; este gato, en medio de su amor á la independencia, nos quiere también y nos contempla en silencio con sus ojos de oro; este caballo, que reiir. cha de placer cuando nos ve, siente por noíoiios una gs Kti amistad y es nobie cen sus cr. bcus que pisan! a