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CUATRO NUM. 5 4 i. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. sentarse ante ellas el Gobierno; los hechos hablaián con soberana elocuencia. Mientras tanto, pueden ser ahorradas las palabras. No producen efecto alguno. Para que el concepto formado por el A REALIDAD La constitución del- -g E VENGA G a b i n e t e López Do- pueblo español de la actual situación po- mínguez responde lítica cambie, se necesita de una labor, Sel modo más completo á su origen. Es que daría vértigo, siquiera todo el Gabi teflejo fiel del organismo feudal del par- nete se compusiera, como se compone la tido. Contra toda tendencia á la unidad mitad de él, de hombres jóvenes, en la y todo espíritu de reforma de su estruc- plenitud de su fuerza intelectual y de su tura, significación y procedimientos, afir- actividad. Ni aun así tendría probabilima la existencia consustancial de grupos dades de buen éxito. Con el peso muerto y grupitos, dando entrada á los representantes de estos en el Ministerio. Formado para defender la vida de las actuales Cortes, no las reunirá, sin embargo, hasta tanto que no pueda pasar por otro punJ continuación reproducimos integramente to. Porque, no es la fecundidad de ese el discurso Parlamento lo que le importa, sino la en el Consejo deque el Sr. Moret pronunció preparatorio conservación en el campo liberal de un último celebrado ministrospresidencia dedel ba O la Su estado de cosas, con el cual sus miembros Majestad el Rey, y en cuyo discurso se conestán bien avenidos. tiene el que había de ser programa del- GabiEra ello lo que corría peligro, si el nete dimisionario. Dijo así: programa democrático del Sr. Moret sondensaba opinión pública en torno suyo c Señores: y se creaba un instrumento adecuado, Seré tan conciso como me sea posible. para implantarlo en la esfera de la lega Este Ministerio nació de la crisis plantealidad. da en Marzo al terminar la discusión de la ley Por más habilidades que se empleen, de jurisdicciones. Era acuerdo del que le prela gente no confundirá nunca la misión, cedió permanecer unido durante aquel peligroque atribuía á aquel Gobierno, con la so debate hasta que. votada la ley, cada minisque ha tomado á su cargo el actual. En tro recobrase su libertad de acción. Pero cuanVano se dice que el uno es continuación do esto sucedió, la crisis no pudo ni aun plandel otro; las meras relaciones entre el tearse, porque estando concertado el viaje del Rey al personal respectivo descubren que el pri- tres á Canarias, yocual habían de acompañarle ministros, sólo disponía de treinta mero era un sillar y el segundo es un horas pora modificar el Ministerio. conglomerado. Inútilmente, para darles Aplazóse, pues, necesariamente y quedó el alguna semejanza, se ha llevado al Gabi- Gobierno en una situación interina que hubiera nete que preside el general algún ele- sido en extremo peligrosa si la opinión pública mento posibilista, análogo al que llevó al no nos hubiera mostrado una ilimitada consuyo el Sr. Moret; el posibilismo es fianza, de que hay pocos ejemplos en nuestra buena materia colorante para una situa- historia política. Esta interinidad, por una serie de circunsción liberal, pero es preciso que el líquido á que ha de prestar color esté tancias que todos recuerdan, hubo de prolonbien preparado y se halle á cierta tem- garse hasta las bodas Reales. Pero tan pronto como éstas se celebraron, la vida política se peratura. Sin resultado sobre el espíritu reanimó y las bruscas oscilaciones del precio público, se declara que el programa del de los francos nos revelaron la urgente necesiGobierno anterior, será en lo esencial dad de disipar toda incertidumbre y de estaprograma del presente Gobierno; no es blecer una situación definitiva. Así lo procuré, posible asomar siquiera á la puerta de y adelantando unos días la solución de la crilas Cámaras con una sola afirmación de sis, tuve la fortuna de resolverla con toda raJas que ese programa comprende. Eso es pidez. El Rey se sirvió ratificarme los poderes de una manera completa é incondicional, y el lo que se llama hablar por hablar. día 10 de junio juraban los nuevos ministros. No; la oligarquía amparada bajo las La política parecía haber entrado en un períoalas del Sr. Maura y traída por los con- do normal y el Gobierno en un periodo de sejos del águila balear al poder, jamás actividad. logrará realizar la obra deseada, convir Pero apenas conocida aquella ratificación y tiendo al partido liberal en un nuevo la composición del nuevo Ministerio, el jefe instrumento de Gobierno y al Estado del partido conservador, interpretándolas como español en un Estado moderno, neutral preludio de la disolución de las Cortes, anunPrensa protesta, redactada en la cuestión religiosa y progresivo en ció en la tales que unaobligaron á aconsejaren términos me al todas sus manifestaciones de cultura. Sus Rey le llamase para que la Corona pudiese coprotectores se lo impedirían. No lo in- nocer de una manera auténtica el alcance y trastentará, más si lo intentara viviría lo que cendencia de semejante actitud. El Sr. Maura tardase e dar seriamente principio á sus acudió al llamamiento regio, y no contento con trabajos. Esto lo ha de comprobar la ex- exponer de palabra sus conceptos, los consignó periencia. AJ reunirse las Cortes y pre- en un escrito. SJMADR 1 D, 7 DE JULIO DE 1906. NUMERO EXTRA JO C É N T I M O S que arrastra, no hay para qué decir cuál será su destino. Los españoles estamos empeñados en que la política es cosa de puro artificio, donde solamente lo artificioso tiene fuerza. En tal sentido, se prescinde sistemáticamente de la realidad. Ahora se la ha desdeñado por unos y por otros más que nunca, precisamente cuando los esfuerzos se encaminaban á establecer, en todo lo factible, su legítimo imperio. ¡La realidad se vengarál MANUEL T R O Y A N Í O t CRÓNICA- POLÍTICA EL PROGRAMA LIBERAL Pude de esta manera apreciar todo lo que significaba aquel acto, darle toda la importan Cía que tenia y convencerme d que la cuestión que planteaba requería en un plazo breve la intervención de la Corona. No podía, sin embargo, provocarla inmediatamente, porque empeñados en la gravísima tarea de implantar el Arancel, y amenazados de una ruptura general de relaciones comerciales, una crisis en aquellos momentos hubiera Dodido engendrar una dificultad nacional. No es la única vez, durante el breve plazo que llevo al frente del Gobierno, en que los intereses de la Patria me han obligado á aplazar el socorrido y cómodo expediente de una crisis ministerial. Pero conjurado el peligro y publicado en la Gaceta el convenio comercial con Alemania, el 3o marché á La Grsnja á exponer al Rey la necesidad de resolver la dificultad suscitada por el jefe del partido conservador y de aclarar de una manera terminante 1 situación del Gobierno. Este aplazamiento forzoso d i o mayores proporciones á la actitud de los conservadores. Los exministros del partido procuraron hacer público que estaban de acuerdo con su jefe, y personas importantes del mismo, aun cuando disentían de ellos, queriendo evitar conflictos, anunciaban su propósito de retraerse en las próximas elecciones. La situación que con todo esto se creaba al Poder moderador era muy embarazosa, mientras que para el Gobierno, sobre todo para mi, hacía evidente la necesidad de plantear la cuestión de confianza. Los términos, á mi juicio, son muy sencillos: el Sr. Maura amenaza más ó menos claramente con el retraimiento del partido conservador si se da el decreto de disolución en estos momentos al actual Gobierno: éste considera indispensable ese decreto para realizar su programa. De este conflicto puede, pues, surgir una perturbación política que altere la marcha normal de la vida pública y que, unida á las graves cuestiones que ya existen, engendre incalculables consecuencias. Cúmpleme aquí decir que todo lo que es- i toy exponiendo reviste un carácter algo anormal. En los países que se rigen por la opinión, estas cuestiones se analizan, discuten y examinan á la faz del público, sin que quede en ellas nada que pueda parecer, no ya recóndito, sino siquiera dudoso. Los hombres públicos acuden al periódico, al mitin y á la revista; pero aquí, á pesar de las exigencias de la Prensa, todo lo que sabemos de la opinión de los COIK