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AÑO CUATRO CRONICA U N I V E R SAL ILUSTRADA. 2 ÍMADRID, i5 DE) UN 1 Q DE 1906. NUMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS ae 11 ae tnero de 1906, prescindir de los decretos del 11 de Febrero que la completan y que pueden quedar derogados por otros decretos y seguir otros derroteros. ¡Quién puede vanagloriarse de no haberse equivocado alguna vezl en Madrid. De haberse conocido su estancia, el famoso capitán habría sido objeto de curiosidad y de manifestaciones de simpatía; más en estos momentos en que más de relieve se están poniendo su ¡nocenoa y la injusticia de que fue víctima. Porque en todas partes cuecen habas... AEMECE Consumatum est A pesar de la nota de Havas negando que por ahora piense Francia en denunciar el convenio franco- español, nos consta de modo positivo que el Gobierno francés ha acordado formular inmediatamente esa denuncia. Hasta nosotros llega también un rumor grave, según el cual, Inglaterra, en vista del empeño mostrado por España en inaugurar desde i- de Julio sus nuevos derechos aduaneros, piensa aplicar á los vinos españoles las tarifas elevadas que precedieron á las actuales. No nos equivocábamos cuando, en estas mismas columnas, decíamos, hace diez días que Suiza y Alemania nos impondrían desde i. de Julio sus tarifas máximas si el Gobierno seguía resuelto á aplicar el nuevo Arancel. Tampoco nos equivocábamos al afirmar que Francia denunciaría el modus vivendi. De nada sirvió entonces nuestra advertencia, como tampoco servirá de mucho la que hoy formulamos respecto á la actitud de Inglaterra. Dudas y hasta rotundas negativas hubo entonces; otro tanto pasará ahora. Con Italia tenemos ya tarifas de guerra; con Suiza y con Alemania, las tendremos el 1- de Julio; con Francia, en Octubre. Ese es el resultado de nuestra legendaria imprevisión. También hace diez días indicábamos que la ley de 11 de Enero de 1906, la famosa ley de bases del nuevo Arancel, concedía al Gobierno la facultad de aplicar la tarifa B del convenio con Suiza, mientras no creyera llegado el momento de implantar los nuevos derechos. Nos callamos después, porque en los centros oficiales decían que era antipatriótico hablar del asunto. Ahora lo sentimos. ¿Es que se cree llegado el momento de prescindir de la tarifa B y de entrar en lucha con todas Jas naciones? Nadie creyó en la ruptura con Suiza: esa ruptura es un hecho, á no ser que el Gobierno modifique su política arancelaba; nadie suponía que Alemania y Francia harían lo que la República Helvética: han obrado como ella. Inglaterra, la libre Inglaterra, después de la derrota del proteccionista Chamberlain, era nuestra esperanza; allí irían á parar nuestros productos, rechazados en todas partes; la libre Inglaterra, dentro de lo que sus leyes autorizan, seguirá el mismo rumbo. La ruptura comercial con los demás pueblos puede significar el alza del cambio á 35 otra vez y quizá á más, la carestía de todo y el descrédito ante las demás naciones. Hora es ya de ver si se debe interpretar de otro modo que hasta ahora la ley MADRID AL DÍA I as famosas hogueras de San Juanl Para hoguera, el sol de ayer, que hizo subir la columna termométrica sobre los 36 grados, y eso á la sombra, que al sol no se sabe si el tubo capilar tendría grados bastantes. En lo que no hubo variación atmosférica fue en la huelga de panaderos. El estado de la cuestión sigue siendo malo. El del pan, peor. La conducción del cadáver del ministro de Estado se verificó con la solemnidad de ritual y con gran concurrencia. También la de curiosos fue muy grande, aunque el sol apretaba de firme; pero las tropas en la calle atraen siempre mucho público, y más en día festivo, como ha ocurrido en los tres últimos entierros con formación militar, porque ha dado esa coincidencia: los Sres. Romero Robledo y Villaverde fueron enterrados también en domingo. En la calle de Alcalá se cruzaron el desfile de la muerte y el de la vida: los coches que escoltaban al cadáver y los que llevaban espectadores á la corrida. Los hubo hasta para las localidades de sol en competencia con San LorenzoLa fiesta nacional resultó un pitorreo nacional. El público tomó á broma á los diestros y les coreó sus faenas. Por otro lado peor pudo tomarlo, así es que eso se salió ganando. En cambio, hubo bronca en un tendido, palos, botellazos y dos heridos, amén de la presentación en el ruedo de un diestro espontáneo, que aunque parecía viejo más que joven, puede asegurarse que nació ayer. Afortunadamente está reconocido y proclamado que hay una Providencia para la gente desahogada. En la Academia de Medicina se verificó la recepción del Dr. Cisneros. En el Cerrillo de los Angeles un encuentro personal entre dos periodistas, y un herido. La política en calma aparente. Sólo aparente, porque aunque es desdichada costumbre nacional la de no conceder importancia más que á la política de campanario, la arancelaria, de más fondo y trascendencia, sufrió ayer el hostigo de malos vientos que soplan del lado de Francia, y por si era poco, del de Inglaterra. La nota más interesante del día, aunque pasó inadvertida, fue la presencia de Dreyfus, el mártir de la isla del Diablo, ECOS DE LONDRES 21 JUNIO I 9 0 6 1 A S E A S O N Después de algunas EN LONDRES s e m a n a s d e t i e r a P r e! -vuelto y variable, el verano ha hecho por fin su aparición, ¡con todo el esplendor y toda la magnificencia de un mes de Junio inglés. Los españoles, acostumorados a vivir en todo tiempo bajo un cielo azul y un sol radiante, no pueden comprender la alegría que en nuestros pueblos del Norte imprimen á la vidalas galas de la Naturaleza y la desaparición de las brumas de un cielo eternamente gris y tristón. La season se halla en Londres en todo su apogeo; de América y del Continente han llegado á millares los extranjeros á este país de comerciantes según le caliñeó Napoleón, y esto, que ocurre todos los años, contribuye á aumentar la animación y el bullicio en la gran metrópoli, mientras que los ingleses, desde las familias acomodadas hasta el modesto empleado de escritorio, planean sus excursiones á la: playas veraniegas ó al campo. Las carreras tituladas J oyal Jlscot, espectáculo que sirve de punto de reunión para el mundo elegante, han dado comienzo bajo los mejores auspicios, no sólo por el concurso dej buen tiempo, sino por la presencia en ellas del rey Eduardo VI que todas las tardes acude desde el castillo de Windsor, donde ahora reside la Corte, acompañado de lo más selecto de la aristocracia británica. La alegría de la brillante y lucida concurrencia, especialmente de las damas que tienen ocasión de mostrar en las carreras las últimas creaciones de los modistos parisienses, vese reflejada en los rostros de los comerciantes de Bond Street, que con tal motivo obtienen pingües ganancias. Predominan los coiores ciaros, ¿f blanco con especialidad, y las telas ligeras y vaporosas, tales como la muselina, la batista, y la crépe de China, adornadas con profusión de encajes, que por lo visto se hallan de moda este año, así como los bordados en oro, plata y cobre, dentro de todas las tonalidades imaginables. Los sombreros son graneles, por o general, unos adornados con abultadas y suaves plumas rizadas de avestruz, y otros con profusión de flores en grupos de variadísimos colores, que se colocan sobre el peinado en la parte posterior de la cabeza. Las damas cambian impresiones, admíranse las respectivas toilettes y adquiérese una norma para la moda que ha de imperar en el resto del año. CONMEMORACIÓN LO hermoso del GLORIOSA buido en gran maó nera á la conmemoración de un hecho históri-