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CUATRO. CRÓNUM. NICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. MADRID, 2 3 DE JUNIO DE 1906, NUMERO EXTRA. io C É N T I M O S que experimenta el malestar ocasionado por la escasez de sus recursos, débelo, en primer término, á su carencia de iniciativa, de fuerza cerebral para sacar mejor partido de sus tierras; débelo á la rutina, en cuyos brazos pusieron á él y á sus antepasados los que sentían recelos hacia el pensamiento activo. El ciudadano, que desconoce z deber cívico y para nada, si no es para su interés egoísta, se cuida de cumplirlo, agradezca tamaña deficiencia á la rutina mental que le ha hecho creer, como lo hizo á sus antecesores, ser la cosa pública materia exclusiva de los Gobiernos, y que todo bien ha de venir de arriba, sin que él ponga nada de su parte. El gobernante mismo, que se imagina resolver desde las columnas de la Gaceta, como por conjaro mágico, todos los asuntos y curar los males del país es una manifestación de esa funesta mentalidad, contra la cual reacciona hoy lo más fuerte y selecto del espíritu público. Y, como todo ello es obra de una estructura mental, que nos han legado siglos de intransigencia, de intolerancia, de autoridad absorbente y de verbalismo, durante los cuales el pensamiento español giró én un círculo de hierro, dentro del que apenas tenían aplicación alguna las facultades anímicas de observación de la realidad, de investigación, de inducción, que constituyen hoy las energías intelectuales más poderosas de la vida moderna, de ahí, que contra la fuerza que atrofió por presión esas cualidades, vayan hoy las corrientes. jEso es la libertad de cultos; eso es el laicismo en la enseñanza y en la vida del Estado; eso es la misión del partido liberall Se vive como se piensa. Y para probar á propios y extraños que alcanzamos una superior amplitud del pensamiento colectivo, hay que derribar cuanto queda de las barreras, que lo estrecharon tanto. CRÓNICA POLÍTICA Hacía ya ti e m p o que las polémicas periodísticas estaban desacreditadas. La razón del desprestigio consistía en que, los habituales lectores de cada periódico no se enteraban más, que de la mitad de esas polémicas. Las iosas de este mundo suelen tener muchas fases; aun las de menos volumen presentan, siquiera, anverso y reverso. Cada pbservador las enfoca desde su punto de vista, y, examinándolas unas veces con catalejo y otras con microscopio, halla siempre nuevas indicaciones ó nuevos datos que aducir. Primeramente la simple convicción; el interés luego; los empeños del amor propio después, buscan y encuentran nuevas razones y nuevos argujnentos, repiten en otra forma los expuestos. La intelectual contienda no acaba nunca. Su único positivo resultado es aburrir al público. De aquí su descrédito. Ahora el director de A B C permite que yo, como colaborador modesto con entera independencia y sinceridad de juicio publique mis observaciones sobre el magno problema nacional, que hoy parece levantarse una vez más sobre el horizonte político, y que á la vez mi ilustre y querido compañero Azorín inserte las suyas, hechas desde observatorio opuesto. Se ha criticado por alguien al director esa amplitud de espíritu. Ella, sin embargo, consiente á los lectores de A B C examinar la cuestión por ambos lados. Es muy probable que sea ésta la forma periodística de la polémica en lo porvenir. De todos modos, bueno será que conste que las opiniones expuestas en estos artículos son personalmente mías. No pretendo, ni por asomo, que sean las del periódico. Al cabo de mis años y desengaños me satisfago con la publicación de mi pensamiento, que es en mí, por efecto sin duda de largo hábito, una necesidad orgánica. A B C presta su publicidad á mis ideas. El día, en que éstas lastimaren ó perjudicaren sus sentimientos ó sus intereses, con no darles Cabida en sus columnas quedará el pleito terminado. Se me figura que puedo ya entrar en materia. El fondo del pensamiento de Azorín en los artículos, que viene el admirable escritor publicando, se encierra en la siguiente frase: Es preciso- cambiar el medio, para cambiar luego los resultados fatales del medio jEs verdad! Mas, para cambiar el medio hay que transformar antes el necesario y el principal instrumento de ese cambio: la inteligencia. El labriego, á quien oye Azorín, y MADRID AL DÍA OOMO DEMOSTRACIÓN tTspléndido, triunfante y acusando los 32 grados á la sombra apareció el reputado estío, cuya solemne aparición fue amenizada por las consoladoras noticias que facilitó á la Prensa el gobernador civil acerca del famoso Cerro de! Pimiento. Es un regaio; es lo único que necesitaba Madrid para alivio de los rigores estivales: un foco de infección que la Diputación lega á sus amados administrados madrileños. La disculpa est ba descontada: ¡la falta de recursos! E. a pobrecita Diputación que tanta abundancia de elios tiene á mano para responder á cuantos cargos se la hacen, carece de los otros, de los metálicos, para atender á las necesidades públicas. Es una desdichadísima Corporación, y de ella podría decirse lo que de los enfermos desahuciados: la haría Dios un favor quitándola de en medio El nuevo gobernador se acreditó de Juvenal presidien la sesión de dicho Cuerpo provincial y diciendo que ya sabe, ya sabe él, que la malicia habla mucho y á veces sin fundamento. Todo para que viese la Corporación la ironía que se usa por Valladolid. También el Cabildo municipal se reunió para hablar mucho. Se dijo que todo pozo negro es unn vergüenza municipal, y que hay en Madrid muchos pozos negros. Luego hay en la corte muchas vergüenzas municipales. Pero ahora se va á arreglar todo; se va á traer material nuevo de París; se va á pedir al cielo un envío de ángeles para que sean vecinos y propietarios de Madrid, fieles cumplidores de las prescripciones de la higiene y de las Ordenanzas municipales, y al Limbo una remesa de contratistas de servicios del Municipio. Las huelgas siguieron en el mismo estaMANUEL TROYANO do de excelente salud. Los patronos con tendencias á molestar, y todo porque no perspectiva del ALEMANIA EN ÁFRICA les agrada la tan sencillo es elrepeso del pan, cuando remedio, POR TELÉGRAFO que está en sus pecadoras manos. PesanI as Palmas, 22, 11 m. Ayer tarde hizo es- do bien, ¿qué puede molestarles el re cala en este puerto, en viaje á Hamburgo, peso? ¿no miran ellos la moneda de los el transporte alemán Luíio Boten, que conducecompradores para que no se la den falsa? 400 soldados repatriados de la campaña conEntre la policía se advirtió bastante tra los hereros. A bordo han ocurrido algunos fallecimien- revuelo. Se dijo que se va á formar expetos, pues muchos vienen enfermos de la fiebre diente para ver si hubo negligencia antes reinante en la colonia alemana de donde oro- y después del atentado. El comentario de ceden. la gente al saberlo consistió en una simEl buque no fue admitido a libre plática, plicísima sonrisa. quedando en observación, y poco tiempo desNo hubo ayer ninguna nueva denuncia pués de su entrada, siguió el viaje. por rapto de la ya famosa bella Rosina. También se hizo á la mar, con rumbo á la Mañana Dios dirá. colonia alemana de África, para donde conduEn el Hipódromo hubopartida de polo, ce gran cantidad de material de guerra, el transporte Jlsora Miuselt, que había arribado poco animada, porque los principales jucon fuego en los depósitos de carbón. El in- gadores se han marchado al otro polo: a! cendio pudo ser dominado á costa de grandes helado de que habló el poeta. esfuerzos. De política, nada. E! ministro de u