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A B C. VIERNES i5 DE JUNIO DE i 9 o6. PAG. 9. EDICIÓN estimado colega, El Correo, dice en su número úe. anoche: Si la huelga de ¡os obreros panaderos tuíiese por causa la rebeldía contra los fabricantes, que para obtener mayores ganancias abusan del público elaborando pan malo y sin el peso debido, la opinión estaría de su parte y los apoyaría resueltamente, porque todo el vecindario está aburrido de que se le explote con tanta frecuencia. ¡No dirán losinteresados que el parrafito no tiene miga! La autoridad civil quiso arreglar el asunto de la huelga y citó á una comisión de obreros para que expusieran sus pretensiones ante el inspector especial Sr. Marín. Fueron por la mañana, hablaron y se Ie citó para una entrevista con los patronos, que se verificó por la tarde y no tuvo eficacia alguna, pues unos y otros sostenían sus respectivos criterios. Nueva reunión á las nueve de la noche, discusión larga, insistencia de los obreros, y, por último, contestación de los patronos ofreciendo el descanso mensual, que no fue aceptado. Ambas comisiones estaban discutiendo sin que se las hubiera conferido los indispensables poderes. Esta tarde á las cuatro se volverán á reunir separadamente para recabar de sus respectivos representados los poderes necesarios, y por la noche tendrán nueva reunión todos juntos en el Gobierno civil. Veremos lo que sale de ella, pero mientras, con tantas conferencias, los obreros y los fabricantes más que de pan francés parecen de EL ATENTADO CONTRA LOS REYES Jmparciaí de ayer puTES NOTICIAS blicó un interesante relato de persona que había visto á dos jóvenes hacer una inscripción en un árbol del Retiro el día 26 de Mayo, inscripción que anunciaba el atentado que contra los Reyes se cometió cuatro días después. El relato de nuestro estimado colega- -salvo el detalle de estar hecha la inscripción con lápiz y no grabada en ef tronco del árbol- -era exacto y él nos dio pie para hacer la información fotográfica que en otro lugar de este número publicamos y la escrita que vamos á compendiar á continuación. Lo que Morral y su cómplice hicieron en un árbol del Retiro, cuyas señas damos más adelante, fue raspar con un cuchillo un espacio de la corteza del tronco y en la superficie lisa y blanca del interior que quedó al descubierto, formando un círculo irregular, escribieron con lápiz grueso, lo siguiente: E J C U T A D O SERA ALFONSO XIII EL D Í A D E SU E N L A C E UN IRREDENTO A un lado y á otro del último renglón T iy unos dibujos, y á la derecha, siguiendo el perímetro de la curva, se lee la palabra DINAMITA. Además de las fotografías que sacamos ayer en el Retiro, procuramos adquirir nuevos informes, para lo cual lo primero que hicimos fue averiguar quién era el guarda del paseo donde se encuentra el árbol de la inscripción. Supimos que era el número i 5 pues así, más que por el nombre, se conoce á los vigilantes de) Parque, y á él nos dirigimos. N UEVAS É INTERESAN- tarjeta suya, por la que supe que se llamaba Vicente García Ruipérez y vivía en la calle de Castelló, núm. y. Yo fui á dar cuenta a mis jefes, que se encontraban en el Parque dirigiendo los trabajos de construcción de tribunas para la batalla de flores, y en seguida fueron á examinar la inscripción. Después ordenaron al guarda mayor que visitara al Sr. Ruipérez y le pidiera datos de cuanto supiera sobre el asunto. E 1 guarda mayor así lo hizo, obtenienda del Sr. Ruipérez las mismas noticias que éste había comunicado. CETROS DATOS Hasta aquí el guarda. Según nuestros informes, de la inscripción tuvieron también conocimiento el alcalde y algunos concejales, que parece estuvieron á verla, Lo que no se sabe es si darían cuenta de elk al Juzgado especial y si éste ha llamado á su presencia al Sr. Ruipérez para que preste declaración en un extremo tan importante que pudiera haber servido para esclarecer la existencia de cómplices de Morral en 1 atentado anarquista. Anoche tam 0 s en su domicilio, Castelló, y, tercero derecha, á D Vicente García Ruipérez, que nos recibió con gran amabilidad y nos dio interesantes detalles. El Sr. Ruipérez es persona de unos cuarenta ycinco años, militar retirado, que actúa mente se ocupa en asuntos de ingeniería. El día 26 de Mayo, nos dijo, bajé con un niño mío al Retiro, dirigiéndome al lado de la izquierda del paseo de coches, sitio que siempre prefiero por ser el menos frecuentado. Mientras mi hijo saltaba y corría, yo mtt senté en un banco. A eso de las seis y media llegaron á la misma calle de árboles dos jóvenes, en quienes acaso- no me hubiera fijado á no ser por la circunstancia de verles coger un banco de madera, aproximarle á un árbol y sentarse, dando cara al árbol y espalda al paseo. Desde luego supuse que iban á grabar ó modelar algo en el tronco, y como tengo afición á la pintura, me propuse ver cuando se marchasen su labor artística. Meintrigó desde luego la actitud que adop. taron. Juntáronse de tal modo, que parecían atados codo con codo, y así estuvieron manipulando sin dejar de mirar de vez en cuando á un lado y á otro, sin duda por temor á que les sorprendiesen los guardas. Uno de ellos, Morral, según después he po dido confirmar por los retratos de él publicados, se quitó el sombrero, un sombrero de los llamados Frégoli, y le dejó en el banco. Su compañero llevaba gorra japonesa y no se la quitó. La labor se proiongana, 1 noche se ec abs a encima y yo tenía que retirarme sin satisfacer mi curioridad. Me levanté, y como dando un último paseo, me acerqué al árbol con pretexto de recoger á mi hijo y con propósito de mirar disimuladamente por encima del grupo de los jóvenes la misteriosa labor. Debió advertirlo el del Frégoli- -Morra! porque irguiendo el cuerpo, sin dejar de estar sentado, volvió Ja cabeza y me dirigió una mirada audaz y provocativa como diciéndome: ¿A usted que le importa lo que estamc haciendo? Recogí á mi niño y me retiré a casa. Al día siguiente volví al mismo sitio. Leí la inscripción hecha con lápiz á poca altura del suelo GARCÍA RUIPÉREZ vis tí ABLANDO CON EL SEÑOR pan... sentado. Para mañana se anuncia la celebración de una J unta general de la Sociedad de fabricantes de pan, que se propone constituir el trust de que hace días se viene hablando. Mañana se dará el primer paso, que puede er el primer tropiezo, pues consistirá en la supresión del premio de reventa; y claro es que las numerosas familias que de la reventa viven y á las cuales con semejante determinación se perjudica, no han de resignarse á pasar por ello sin protestar. Pero los fabricantes se las prometen muy felices y echan sus cuentas en estos términos: xConseguida la supresión de la reventa, la constitución del trust es pan comido... por lo menos en Madrid. Y como en Madrid se haga se procurará extender el monopolio á provincias. Luego... luego lo inevitable: la subida del pan. Confiemos en que ahora que vamos á tener autoridades nuevecitas sean ellas las que den la subida á los panaderos y así no se les cocerá el bollo que preparan ó tendrán que perdonar fo por el coscorrón que pueden llevarse. E L TRUST f- ¡ABLANDO CON EL He aquí Jos térGUARDA NUM. 5 m i n o s n V e nos refino lo que él sabe del asunto: El día 4 del actual, entre nueve y diez de la mañana, se me acercó un caballero á la entrada del paseo de coches y me preguntó si prestaba servicio en aquel cuartel. Í A) contestarle afirmativamente, me dijo si había visto una inscripción que había en un árbol de un paseo transversal próximo á donde nos encontrábamos. Nos dirigimos aí paseo llamado de Lauros, que, partiendo de la casa de vacas, termina en la verja nordeste del Parque, atravesando el paseo de coches. Penetrando en el paseo de Lauros, por el de coches, en dirección á la verja, el caballero se dirigió á un árbol, que estaba á mano izquierda, señalándome la inscripción. Me indicó que debía dar cuenta de ella á mis jefes, y me refirió de Mayo, L M I N I S T E R I O ESPAÑOL paseando con sus hijos, que el día 26 á las siete había visto EN FRANCIA de la tarde á dos sujetos jóvenes que grababan POR TELÉGRAFO ó escribían en aquel árbol. París, 14, 9 m. El corresponsal de Le Ma No pudo enterarse de lo que habían hecho it t en Madrid, comenta la solución de la cri- y tentado por la curiosidad, volvió á la mañajis última, considerándola como una nueva na siguiente á ver la obra de artej) orientación en la historia constitucional de A 1 ver la inscripción supuso que sería una España. broma de mal gusto. Añade que el Rey D. Alfonso ha demostra A 1 tener noticia el 3i del atentado de la cado su voluntad de apoyar lealmente un progralle Mayor, recordó la inscripción, pero al rema de Gobierno de marcado carácter demolacionarla con el sangriento suceso, lo considecrático, interpretando su alto cometido como ró como una coincidencia nada más. un Soberano á la moderna, á la manera que lo E 1 citado día 4 de Junio vio en los periódihacen los reyes de Italia é Inglaterra. cos el retrato del cadáver de Morral, y recorTermina diciendo l e Matin que el nuevo dando que sus señas coincidían con las de uno Gabinete de! S r Moret demuestra que no de los sujetos que vio escribiendo en el árbol, era un sueño la evolución y tendencias predivolvió al Retiro y me llamó la atención sobre cadas é iniciadas por Castelar para democralo ocurrido. tizar la Monarquía. E 1 caballero se despidió, dejándome una