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A B C MIÉRCOLES i3 DE JUNIODE 1906. PAG. EülClüN 1. oculto al exterior. Y sin ascender por escaleras, á pie llano, viniendo de la calle, nos hallamos en una galería ancha de cristales, que da á un huertecillo plai tado de magnolias, rosales y geranios, y desde la que se divisa, á través del ambiente velado del país y allá á lo lejos, una suave montaña, una montaña amiga, con sus aderas cubiertas de verdes prados. En esta galería escribió el maestro sus últimas cuartillas; en uno de los extremos hay to dav ¡a un veladorcito y un amplio sillón de gutapercha; á ia mano izquierda se abre una puerta y por ella se penetra en una estancia sin luz en que se divisan en la vaga penumbra los mil lomos amarillos, blancos y rojos de los libros. Todo está en silencio en esta casa; no llega de la ciudad ni el más ligero ruido. Y en este reposo profundo, en estos libros desordenados y cubiertos de polvo de la biblioteca, en estos revoltijos de papeles que se ven sobre la mesa, diñase que un espíritu lleno de amor, que un Hombre amante de las cosas pequeñas, percibiría ese matiz de angustia, ese abandono supremo; ese dejo de resignación honda y de tragedia que queda en las casas provincianas cuando desaparece para siempre el hombre que era el fundamento de ellas. Hace cinco años que el maestro no vive. ¿De qué manera va fructificando su obra? ¿Dónde están sus discípulos, qué han hecho y cuáles son sus evoluciones espirituales? ¿Quién hará el libro que está por hacer sobre las ideas y los sentimientos éticos y religiosos y estéticos del maestro? ¿No es la vida de Clarín como una línea luminosa que tiene bien marcados, bien definidos, bien radiantes, su origen, su desenvolvimiento, su apogeo? No tenemos lugar para extendernos en las reflexiones que quisiéramos; pero si echamos una rápida mirada á ¡a obra del maestro, veremos que el primer momento de su vida lo constituye la publicación de La J egenta; Clarín ha leído ya mucho, ha reflexionado hondamente, mas ha vivido poco. Se nota en este libro algo que es apariencia, que no es real, que no responde á ana sensación escueta, y se ve- -y esto es lo típico- -un prurito de estilo, de sabiduría y de análisis. Diñase que la voluntad que obra á través del artista, que forzosamente ha de ser el artista andando el tiempo, lucha- por aparecer, forcejea, se nos muestra á pedazos, fugitivamente, acá y allá entre la hojarasca de cosas que no son la propia personalidad. más dicnosas en sus hogares recién lormados, como Jas aves en sus nidos. Los Reyes recién casados se han íde á gozar de su ventura lejos de la corte, á su palacio de La Granja, donde no se hace la vida oficial de las ornadas, sino la íntima de familia. D. Alfonso XI 11 vendrá una ó dos veces por semana á despachar con sus ministros, y se volverá con su esposa, como los maridos, cuyas familias veranean en los alrededoses de A CASARSE TOCAN Madrid, regresan á su hogar después de unio justifica este año, como siempre, cumplir en la capital sus obligaciones. la fama que ha gozado de mes pro ¡Dulce y apacible vida de seres felices picio á las bodas. Se celebran de todas las clases sociales, y las parejas, felices y y dichosos! ¡Quién pudiera responder á enamoradas, van á la iglesia á recibir la los sones de esas campanas que entre las bendición nupcial, para gozar luego de la fiestas de San Antonio y de San Juan todicha de ver realizados sus deseos en es- can á casarse! UN MADRILEÑO tos días hermosos, perfumados con el aroma de las azucenas y de las rosas. La procesión de mañana Anteayer se casaron con gran solemnidad, en San José, la marquesa de Sanfe- p l orden de la procesión del Santísimo CoPl ces de Aragón, una romana por parte pus Christi que habrá de celebrarse made su madre la- actual duquesa de Soto- nan, á las cinco y media de la tarde, seta el simayor, y el duque de Luna, heredero guíente: La procesión saldrá de la ig esia catedral y de los Granada y de los Villahermosa. Los dos son jóvenes de preclara estirpe seguirá por las calles de la Colegiata, Romanones, Concepción Jerónima, Carretas, y con condiciones y cualidades para con- del Sol, calles Mayor, Ciudad Rodrigo, Puerta Plaza tinuar el brillo de la noble casa española Mayor, calle de Toledo, á la catedral. de que han salido santas duquesas y preAbrirá la marcha un piquete de %5 guardias claros varones. civiles á caballo, seguidos de timbaleros, claiiTodo el Madrid elegante ha admirado nes, picador y palafreneros de la Real Casa, el equipo que la bella cubana señorita música de San Bernardino, Asilo de San Berde Díaz lleva á su boda con el conde de nardino, parroquias, Tribunal eclesiástico de Atares, marqués de Penjáa. Es, por la la diócesis, cabildo y personal eclesiástico de finura de las batistas, por la delicadeza la catedral, Santísimo Sacramento y paho. de Alabarderos, de los bordados, por la riqueza de los nesReal Cuerpo Comisiones civiles Corporación oficiales y y militates. encajes que forman las piezas de ropa Diputación provincial con maceros, Ayuntablanca, equipo de hada más que de prin- miento con sus maceros, coche de respeto de cesa. Se ha hecho un verdadero derroche la Real Casa, un batallón de Infantería con de riqueza en cada prenda, y las señoras bandera y música y un escuadrón de Caballemayores dicen admiradas: ¿Pero esto ría, coche del Ayuntamiento y una sección de cómo se lava? No se lava, se limpia la Guardia municipal de caballería. En la carrera se hallarán formadas irs tro como una joya cuyas piedras ó cuyos pas de la guarnición. esmaltes se han obscurecido ¡Limpiar! ¡Mandar cada muda al tinte y á la encajera! Las señoras mayores no CRÓNICA NEGRA Pero la vida va pasando; muchas ilusiones se conforman con esto. A ellas Jes gusta uerte de un general. de la juventud desaparecen; hemos tratado lar- la ropa que se empapa en agua, que se Ayer falleció, á consecuencia de ima gamente con ¡a mujer; leemos menos; observa- impregna de jabón, que se seca al sol que mos más la naturaleza; gozamos plenamente de la blanquea, que es oreada al aire libre, insolación que tomó en Carabanchel en los ensayos de la última revista militar, el general de los minutos diarios del vivir, del color, de las que se plancha ligeramente y que aguarda brigada D Félix Bertrán de Lis y Sancho, formas, de la bella euritmia femenina. Es ésta su turno en el armario entre el membrillo que desempeñaba el cargo de comandante gela hora del mediodía en nuestra vida. Y esta oloroso y los saquitos de romero, de to- nera de Artillería del primer Cuerpo de Ejérhora es la marcada en la obra de Clarín por la novela Su único hijo. ¿Habrá en nuestra litera- millo, de cantueso y de otras plantas que. cito. El finado procedía del Arma de Artillería, tura contemporánea algo más penetrante, más recogen los aromas del monte. sugestionador, más hondo y que ofrezca á la El viernes se casará el inteligente y donde había hecho una carrera brillantísima vez una más aguda sensación de espiritualidad simpático Enrique Casal con la hija del que comenzó cuando, siendo teniente, tomó sublevados de San Gil, y sensualismo? maestro Chapí, nieta, por parte de madre, una barricada á los por un hecho tan heroisiendo recompensado Años después de este libro, un cuento lardel gran criminalista Selva. Es un matrigo, Cambio de luz, nos indica el tercer momen- monio de amor que reúne todas las con- co con el empleo de capitán y con la cruz laureada de San Fernando. to en la ideología del maestro. El protagonis- diciones indispensables para la dicha. Su carácter franco, jovial y verdadei 2 mente ta de esta narración es un célebre profesor, Y para casi todos los días de Junio hay militar, le habían granjeado muchas simpatías. novelista y crítico; se trata indudablemente del A su distinguida familia enviamos nuestro propio autor. Contrariedades, desgracias, en- señaladas bodas de personas más ó menos fermedades crueles van modificando paulatina- conocidas, y no se pasa ninguna de estas más sincero pésame. mente el carácter de este personaje; llega un tardes por los Viveros ó por la Huerta sin día en que él se examina á sí propio y ve con escuchar los pianos de manubrio que ani- pTntierro del Sr. Castellano. asombro que no le atrae lo que antes causaba Ayer por la tarde, á las cuatro y media, man los bailes de bodas populares. sus delicias: ni la pintura, ni la ciencia de labo ¡Qué hermoso ir al altar con mu- se verificó la traslación de los restos del señor ratorio, ni el análisis, ni la claridad en el arte cho amor en el mes delicioso de San An- Castellano á la estación del Mediodía, desde y la filosofía; sólo la música le dice palabras donde serán conducidos al panteón de familia que él nunca ha oído y que diríase que se re- tonio y de San Juan, en que son tan be- de Zaragoza. llas las alboradas, tan apacibles las tardes, fieren más á la cosa en sí, que, como al tratarse El acto estuvo muy concurrido, asistiendo de la pintura ó la escultura, á los fenómenos. Y tan encantadoras y serenas las noches! todo el Gobierno y nutrida representación deí cuando poco después pierde la vista, todos Las galas de la Naturaleza en este mes partido conservador, con los Sres. Maura, lloran á su alrededor, y él, tranquilo, afectuo- parecen encargadas para los regocijos nup- Azcárraga y Dato á la cabeza, y amigos partiso, les dice á todos: No, no; no lloréis. No ciales, y las parejas enamoradas se creen culares en gran número. he perdido la vista: ha sido sólo un cambio de luz Leopoldo Aias no se quedo ciego en los últimos días de su vida; pero había, sí, comenzado á columbrar una nueva luz, una luz inefable, misteiiosa, que él hacía ver á sus discípulos, á sus amigos, á sus admiradores, en libros, conferencias y artículos... AZOR 1 N J M