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ABC LUNES JI DE JUNIO DETae 6. PAG. 8. t D I C í O N i Entre los jefes y oficíales del regimiento de Wad- Ras era muy elogiada la conducta del médico del regimiento, D. Antonio Sánchez Reyes, quien, al ocurrir la catástrofe, fue el primero que acudió á prestar los auxilios de la ciencia á los heridos. de los trigos, y aunque nada justifica esta firmeza, ello es que ha continuado con motivo de una manifiesta contracción de las ofertas vendedoras. Este retraimiento délos almacenistas de Castilla es considerado en el mercado catalán como consecuencia de la esteiilidad de los esfuerzos hechos hasta ahora para interesar a! comprador, ó lo que es lo mismo, que escasean las ofertas oor lo inútil que se cree el hacerlas. Abunda tanto el trigo almacenado y es tan evidente una reducción de los precios actuales cuando empiece á ofrecerse la nueva cosecha, que no es posible hacer otra cosa. Por otra parte, el deseo de la molinería de aligerarse de trigos establece una competencia de precios en los de las harinas por extremo ruinosa, porque el consumo prevé mavores rebajas y no multiplica sus órdenes. Los mercados extranjeros se presentan firmes, si bien el pnn ípal de todos, Chicago, cotiza con gran baja por noticias más favorables de la próxima cosecha. La plaza de la Mimería se llenó completamente, dejando el espacio preciso para las músicas militares que tocaban durante el relevo. Terminada la capilla pública, poco después ele las doce, se asomaron al balcón del centro la Reina Victoria y el Rey. Un aplauso nutrido y un clamoreo de ¡vivas! cariñosos acogieron la aparición de SS. M M La Reina vestía traje color azul y mantilla negra, el Rey uniforme de general de Alabarderos. La banda de música de Saboya y la charanga de cazadores tocaron la Marcha Real. Las tropas y la Guardia civil presentaron armas y las banderas se inclinaron ante los Reyes. D. Alfonso hizo el saludo militar á las banderas y luego saludó á la multitud apiñada, que no cesaba en sus ¡vivas! y aplausos. La Reina contestaba á las manifestaciones de cariño. Por dos veces tuvieron que presentarse en el balcón las Reales personas, en vista de las insistentes muestras de afecto que les daban. Conseguido su deseo, los manifestantes desfilaron con orden perfecto por el arco de Santiago, yendo algunos ante la puerta del Príncipe, ante la cual estuvieron vitoieando y aplaudiando a SS. M M A la una había terminado la manifestación. Entre los más notables de los que iban á protestar colectivamente contra el atentado anarquista, vimos a D. Benito Pérez Galdós. Había alounos exmínistros, médicos, hteratos, magistrados, senadores, diputados y militare 1; Después de disuelta la manifestación, un giupo subió á la redacción de La Correspondencia y felicitó a su director por la idea llevada á la práctica. También A B C felicita sinceramente a! señor Romeo por su feliz iniciativa, que ha tenido el éxito popular que merecía ACTITUD DEL PAPA POR TELÉGRAFO D o m a 10, y m. Se habla mucho en el Va ticano de la próxima publicación de un documento papal destinado á producir una gran impresión en el mundo católico. Parece ser que el Papa condena enérgicamente en ese documento las tendencias de los católicos intelectuales que van demasiado lejos en el camino de las concesiones al espíritu moderno y se alejan de la doctrina tradicional de la Iglesia. Se supone que este acto del Sumo Pontífice será de absoluta intransigencia en el terreno político- religioso, como en el terreno científico. Sus efectos podrán ser considerables EN kí uestros corresponsales nos dan cuenta de haberse celebrado solemnes manifestaciones de protesta contra el atentado regio y de adhesiones á ¡a realizada en Madrid por iniciativa de La Conespondencia de T nañc. TT e- Deum y funerales. Se han cantado Te- Deums en acción de gracias por haber salido ¡lesos del atentado ¡os Reyes, en Santiago y en Cádiz. En la primera de dichas capitales habla hoy misa en sufragio de las victimas del atentado. DON LEOPOLDO ROMEO, DIRECTOR DE L ¡V CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA ORGANIZADOR DE LA MANIFESTACIÓN DE AYER DE AGRICULTURA ERCADO D E Durante la pasada semaTR 3 GOS na se ha cotizado la fanega de trigo á 39 reales en Arévalo y Ríoseco, a 38,5o en Medina, a 39,5o en Barcelona y á 41 en Vaí adolid. La firmeza, y aun el alza, es la característica de la semana en los mercados productores de la Península. Los mercados han quedado desiertos por la anterior baja de los precios, no queriendo vender nadie, aunque la perspectiva de la cosecha y las cuestiones arancelarias constituyan una amenaza. Ante esta situación, los compradores se han visto obligados a pagar en muchos casos mayores precios. Los calores se han echado encima, haciéndonos pasar rápidamente del invierno al verano. Seguramente hacía falta el buen tiempo para el campo; mas ahora parece que la temperatura es demasiado elevada pata la buena marcha del cultivo. Los nublados y lluvias últimamente sobrevenidos por los excesivos calores, han llegado á tiempo, sin duda, de pievenir tales daños, si es que no vienen acompañados de piedra. Hasta el presente, la perspectiva de la cosecha es, sin embargo, magnífica. Las noticias de las regiones del Mediodía, la Mancha y Extremadnra son muy satisfactorias; la cosecha es muy grande, especialmente en granos de pienso. En Castilla, las impresiones son buenas, y aunque los hielos han hecho d ¿ño, créese que el resultado final habrá de satisfacer á la generalidad. Hn Raicelona se ha afumado la coligación EN EL CUARTEL DE LOS DOCKS A yer mañana, a las diez, se verificó en el pa tío de dicho cuartel la solemne ceremonia de imponer la insignia de la Orden del Mérito Militar á los individuos y clases de tropa del regimiento de Wad- Ras que resultaron heridos con motivo de la explosión de la calle Mayor. A dicha hora, y una vez terminada la Misa, al frente de banderas, el coronel del regimiento, Sr. Aranda, impuso la cruz de la mencionada Orden á i 14 individuos. El acto, que resultó altamente serio y conmovedor, fue piesenciado por el general de la división, Sr. Aznar, y el de la brigada, señor Ssn Martín. El general Aznar dirigió una patriótica y sentida arenga al regimiento, enalteciendo el heroísmo de sus soldados, que, ante el peligio, supieron mantener incólumes las g onosas tradiciones del Ejército español. Te m nó el geneial toieando al Rey, á la Paíiia y al regimiento d 7 ad- Ras. Desp íes se su vio á la t opa in tancho ev- I A OCTAVA D E Vaya una aclaración á ABONO guisa de preámbulo. Yo no he dicho que Bomba y Machaco se nieguen a torear toros de la ganadería del cosechero de Sanlúcar. No, no es eso. Lo que ye he escrito es que Ricardo y Rafael se negaron a matar los seis bichos de D. Carlos que tiene el Sr. Niembro, los cuales, según dice un conocido picador, son sacudidos de carnes, bajos de agujas y descaradillos de pilones Y nada mas, mi buen Hulziuas. A las cinco, hora señalada para empezar la corrida, hay menos de media entrada en. la Plaza. El primer bicho de Santamaría, ora pro nobis, es benendo en cárdeno, bien colocado de pitones, y ¡buey No empezamos mal. Entre Moieno y Granito pinchan seis veces, saliéndose Caribello, nombre con que se conocía al manso en la dehesa, sólito de la suerte. Quino y Fuentes hacen cosas para agradar al senado, que esta que hecha humo. Cumplido el segundo teicio por Bonifa y T oío, con los palos de ordenanza, se ordena el cambio de suerte. Quimto pasa de muleta cerca, sereno y adornándose en algunos pases, para una estocada aruba. Un lucido descabello y Joaquín es muy aplaudido. Segundo. Hettador, c o l o r a o ojinegro, buen mozo y recogido de pitones. Fuentes torea de capa sosamente, terminando con un recorte. ¡Por mí... De los hermanos Candes, Cachiporra y Cetrajas admite el torillo, que esta bravo y noble, seis puyazos por otras tantas volteretas y dos briosos corceles difuntos. Faentes hace un quite superior, y Joaquín tira una larga de las clasicas. Muy decididos encuentro á Moyano y al Jlnertcano al colocar tres buenos pares de banderillas y ndo admirado me pregunto: ¿Será posible? Fuentes da los tres primeros pases muy derecho, empapando y llevándose al bicho embebido en los pliegues de la muleta. Luego se ve acosado, comiéndole el toro el terreno y acudiendo, en un momento de apuro, al alivio Quimto. Sigue Antonio la faena, ya sin lucimiento, y señala dos pinchazos, media delante! ula, sufriendo un palo en el brazo derecho y otra media que se ahonda y mata al bravo animal. ¡No me ha g istado usted, Sr. Fuentes Tercero. Vttülero, berrendo en negro y con lo suyo en la cabeza. Un buey y... Pero, señores veterinarios, ¿que es esto? El manso se libra de la quema porque sí, pues no hace ivas que tapar con los varilar-