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SjAÑO CUATRO. NUM. 5i3. CRÓNICA UN 1 VER SAL ILUSTRADA, con la rvación y con el Key; obliga sobre todo al Sr. Moret, que es quien ha de dar el impulso. Es innegable que la atmósfera de heladora indiferencia, que envolvía los ánimos, se halla rota; se presiente algo; se espera algo, que pueda ser el camino que nos saque del pantano, donde venía haciendo estragos el paludismo. Tales momentos psíquicos no se pueden desperdiciar, sin que la vacilación ó el abandono tome caracteres de delito de lesa patria. Dicho se está que estas manifestaciones de alma colectiva exigen, para traducirse en hechos, esfuerzos colectivos también. Y aun estos mismos no serán fructíferos, si no se llevan á cabo con la necesaria unidad. Todos los liberales y demócratas deben hallarse penetrados de tamaña verdad. La masa social parece encontrarse en buen punto para forjar con ella algo de bueno, que levante los corazones; algo que nos detenga en la pendiente de la decadencia y nos permita una generosa tentativa de ascensión. El punto de apoyo se ha mostrado ya; falta fundir la palanca. SjMADRID, 9 DB JUNIO DE 1906. NUMERO EXTRA o CÉNTIMOS En la gían masa de opinión ha causado excelente efecto la regia resolución de renovar al partido liberal y aJ Sr. Moret la confianza de la Corona, para continuar en el Gobierno y realizar con los medios necesarios la obra que á ese partido corresponde. ¡Que á los liberales satisficiese la determinación de D. Alfonso XI 11, cosa es muy natural y lógica! Mas, lo particular en este caso es que tal satisfacción alcanza á los neutros; hecho, que cada cual puede comprobar por sí propio, en su esfera de acción. ¿Y qué motivos puede haber para que apersonas, que no esperan ni un acta de senador ó diputado, ni un mediano ó alto puesto ni ventaja inmediata vean con alegría la solución dada á la crisis virtualmente planteada desde Marzo? Lo que en ella hay de beneficio del interés general se le alcanza pronto á todo aquel que mira la cosa pública sin egoísmo y sin pasión de sectario. Para nadie eran un misterio los trabajos, que, aprovechando la depresión de los ánimos ocasionada por el atentado y la catástrofe de la calle Mayor, se encaminaban á producir fuertes corrientes de reacción en la esfera d el Estado; para nadie es tampoco un secreto que esas corrientes han hallado un dique en el sereno espíritu del Rey. No alteran esa augusta serenidad ni las bombas, ni las intrigas. En ello, el instinto colectivo reconoce la mejor garantía de normalidad de la cosa pública. El Monarca aclamado j or su valor ante pavorosos peligros, obtiene éxito análogo, ante las dificultades políticas, por su acierto. Se ha robustecido la confianza en aquella soberana impersonalidad, clave del sistema, á que viven hoy sometidos la mayoría de los pueblos modernos y cultos. Esta condición ensancha considerablemente la base del Estado. El fenómeno se efectúa hoy del modo más visible. Con fijarse solamente en los grandes órganos de opinión se descubre todo su alcance. Y como quiera que ello es paz, es legalidad, es movimiento regular y tranquilo, cuantos se penetran de su bondad se muestran satisfechos, siquiera el resultado no les toque concreta y personalmente. Después de una temporada de negros pesimismos, tras muchas semanas de incertidumbre y al cabo de los horrores de los últimos días, estas ráfagas de optimismo son como frescas brisas en horas caliginosas. Se respira en ambiente de renovación. Todo ello obliga más a! Gobierno, para CRÓNICA POLÍTICA V 1 STAS DEL 1 NST 1 NTO COLECTIVO flores, las cintas, los adornos... ¡un espectáculo digno del Riffl Se verificó la recepción en Palacio, y en ella hubo dos notas de bastante releve: el discurso de Canalejas actuando de especie de aquel alcalde de Zalamea que ahorcaba con muchísimo respeto, esto es, afirmando que hay mayoría compacta y disciplinada para lo que se guste mandar, pues lo hará con mucho gusto y fina voluntad, y el desfile por Palacio del sexo bello, cuya presencia por poco hace perder su gravedad á los leones de las bolas de oro. De crisis ya no se sabe si la hay. Pue de que todo haya sido un sueño y lo de la disolución un delirio. Los cambios cediendo al freno y reculando, pero los agiotistas ¡todavía sueltos! El Ayuntamiento celebró sesión, aun que breve y mesurada. Como había batalla de flores por la tarde, los ediles quisieron ahorrar las que según costumbre sue len echarse, para utilizarlas en el Retiro. No todo fue flores y diversión. El des prendimiento de un terraplén en las afueras de la villa envolvió y mató á un infeliz obrero; la acreditada leche produjo la VUNUEL TROYANO intoxicación de un confiado vecino; hubo varios hurtos y raterías, etc. Por lo demás, sin novedad... C e celebró la batalla de flores. Hubo en AEMEC ella primorosas y artísticas carrozas y carruajes adornados con mucho gusto. LA MANIFESTACIÓN El desfilé de todos estos vehículos por entre las tribunas adornadas, constituyó DEL DOMINGO una nota verdaderamente brillante. 1 a manifestación de protesta iniciada por La La batalla de flores fue otra cosa Así Correspondencia de España se celebrará el como para apagar una vela lo indispen- próximo domingo, según ha anunciado nuestro sable es que esté encendida, para que querido colega. haya batalla de flores es preciso que haya Su director, Sr. Romeo, se avistó ayer con flores. Y no las Había. La escasez puede el ministro de la Gobernación, el cual le dijo justificarse de dos modos: Madrid no es que, no sólo la manifestación no sería prohibitierra de flores; las flores se cotizaban da, como alguien había supuesto, sino que eJ como títulos de la Deuda. Doscientos Gobierno la veía con la mayor simpatía. La autorización necesaria fue expedida ayer ramos, compuesta cada uno de una flor marchita y dos hojas lacias J 20 pesetas! mismo y hoy, la publicará La Correspondencia Precio ordinario seguramente, dos ó tres pesetas. Bonito negocio el de los vendedores y bonita organización la del AyunI a crisis. tamiento. Durante el día ayer siguió el lento y Sobraban tribunas, faltaban carruajes, pausado desarrollo dedecrisis. la escaseaba la animación y se respiraba soEl Sr. Moret, como todos sus compañeros sería. No asistieron las Reales personas, de Gobierno, con la excepción natural del mise retrajo mucha gente, el negocio debió nistro de Estado, estuvo en la recepción celeser desastroso, y se confino, con rara brada en Palacio Después 1 presidente del Consejo continuó unanimidad, en que lo mejor de todo hasus trabajos preparatorios para la formación bría sido suspender la fiesta. En fin, el resumen de la fiesta, en la del nuevo Gobierno. que las flores se tiraron con cuenta- gotas para no derrochar, puede resumirse en 1 o que dicen los ministros. dos frases vulgares, pero no por eso es- Al salir de la recepción de Palacio fue interrogados casas de sentido: no estaba la Magdale- ron día. Los Sres. los ministros sobre el asunto del García Prieto y Santamaría na para tafetanes no está el horno para de Paredes se consideraron cadáveres poli bollos ticos. Mol de tafinde! a batalla: en el desfiEl Sr. Moret se limitó á decir que no nabía le, fuera ya del Retiro, Ja gente de las noticias y que ia recepción había estado muy calles asaltaba los coches, arrancaba las brillante. MADRID AL DÍA ECOS POLÍTICOS