Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
f! ANO I I CUATRO: 3 DE JUNIO DE 1906, NUMERO SUEL 5 CÉNTIMOS temperaturas y toaas las presiones narcmétricas. Y á las dementes resoluciones de hombres asi ¿se va á someterla regularidad de la política de un pueblo? Hay algo, pues, de propósito, perseguido con esperanzas de éxito, en ese aprovechamiento del estado emocional, creado por el horrendo crimen, para empujar hacia atrás el movimiento político y cambiar de Gobierno. La entrada de los liberales enéste obedeció, no sólo á las internas discordias del partido conservador, sino también á la necesidad de hacer una política más amplia, más expansiva, más en armonía con la vida moderna y las tendencias cada vez más acentuadas en Europa. Pero la verdad es que por dificultades interiores del propio partido liberal nada en concreto se ha efectuado. Y ua cambio brusco en ese terreno, el cual significara para la España y aún para la Europa democrática, el abandono de toda esperanza de reforma amplía y progresiva, sería una dolorosa decepción Esto y lo que podría perjudicar la mudanza, -cual á la vegetación un violentQ cambio de temperatura, á los florecimientos naturales y legítimos de popularidad, deben tomarlo muy en cuenta los que, para impedir toda ventaja en favor de una política, expansiva, utilizan demasiado las corrientes pesimistas, que inevitablemente en estos días han tenido que producirse. MANUEL T R O Y A N Q NUM. 509. CRÓNICA lili UNIVERm. i Í SAL ILUSTRADA. CRÓNIGA POLÍTICA EMASIADO Produjo el atentado de D A PRISA M a t e o M o r a l Roca íñ natural movimiento de reacción en los espíritus. Bajo la dolorosa impresión, causada por eí sangriento crimen, pareció escasa toda medida de rigor contra el anarquismo. De aquí se pasó á renegar de las liijertades que consienten propagandas, las cuales en su desenvolvimiento pueden traer tan terribles consecuencias. La Prensa liberal y democrática acudió á contrarrestar un movimiento de los ánimos, que podía llevar muy lejos al Estado español. Dicho movimiento continúa, á pesar de todo, y por lo pronto se ve ya claramente, que se encamina á un cambio de política. Como quiera que, en ese terreno, esta mos habituados á que todo se quiera convertir en substancia, y en el presente caso va dibujándose con líneas muy precisas y cada vez más acentuadas las intenciones, las indicadas tendencias y labor imponen atenderá ellas, aun antes de que terminen las luminarias y demás funciones de los festejos. ¿Exigen realmente, un cambio de política los siniestros hechos acaecidos en Madrid durante la pasada semana? Aunque es innegable que la acción previsora de las autoridades ha dejado mucho que desear y han sido unánimes las censuras iqué relación tienen tales hechos con la necesidad de un cambio de política? Que tal ó cual funcionario no se haya mostrado en sagacidad y acierto á la altura de las circunstancias ¿podrá ello ser eficaz razón suficiente, para determinar una poderosa desviación en el cauce de las corrientes políticas predominantes hoy en el Estado español? Porque, desde al primer momento se ha recordado que una política de severísima y aun violenta represión no ha estorbado en parte alguna los atentados anarquistas, y menos entre nosotros, donde tenemos casos tan elocuentes, corho el del asesinato de D Antonio Cánovas. Y, ciertamente no se achacará á lenidad del férreo jefe conservador la incubación del germen destructor, que acabó con su existencia. Ni en la presente etapa liberal, ni en la anterior ha revestido caracteres extraordinarios, en nuestro suelo, la propaganda anarquista. El terrible ácrata, que ¡anteayer puso término á su sanguinaria ¡carrera, se había imbuido en tales ideas y procedimientos fuera de España, según jtodas las noticias. Su vesania feroz se habría desarrollado de igual suerte, cual quiera que fuese el Gobierno que imperase. A temperamento é índole, como los gue ha mostrado, foméntanlos todas las MADRID AL DÍA 1 a revista militar de Carabanchel ha sido otro de los números más brillantes de los festejos Reales. La presenció una inmensidad de gente, en cuya hoja de servicios, si la tuviere, que claro es que no la tendrá, habría qué poner la consabida nota de valor acreditado porque valor tuvieron cuantas personas fueron á Carabanchel por curiosidad y no por deber, como los militares, á sufrir un calor achicharrante y á tragar toneladas de polvo. Pero fuego y polvo con gusto no pican, y merced á la abnegación de los espectadores, la fiesta militar, de suyo siempre brillante, resultó concurridísima Los espectadores, además, tuvieron la ventaja inmensa de ganar el cielo, ó n o le ganó Job. El ferrocarril de Villa del Prado, con su falta, de material y de conAEMECE sideración para con el público, puso de tf ffW su parte cuanto pudo para la canonización de éste. Los cocheros de punto con su decidido propósito de abusar, benévolamente acogido por las autoridades, también hicieron lo suyo. Decididamente los extranjeros y los provincianos ponExcursión á JIranfuez drán á Madrid de ropa de lunes de PasPor la noche, gran retreta, en ía que cua de Pentecostés, cuya festividad era tomarán parte tos elementos militares de esta ayer. plaza, con la cooperación del ayuntamiento. Todo lo militar tiene siempre la garantía de la seriedad. La revista militar tuvo los encantos de la uniformidad y la exactitud, como los tendrá la retreta de hoy. Ya veremos lo que á su lado hace el Ayuntamiento. El programa del cortejo militar tiene una nota qut, dice: A continuación áe la retreta marchará el cortejo luminoso proyectado por el excelentísimo Ayuntamiento de Madrid. Lais instrucciones para su organización y marcha no han podido acompañarse á las de la retreta, por no haberse recibido todavía el material que ha de componerlo. Pronto hemos de ver lo que ha hecho y lo que hace la popular Corporación. Unos truenos tímidos y vergonzantes que sonaron á primera hora de la tarde, hicieron concebir la esperanza de que venía la tormenta á purificar y refrescar la atmósfera; pero, nada, el bochorno continuó sin sol como con él, y la gente, firme en su heroísmo, fué á la Plaza de T o ros á presenciar la fiesta de los orfeones. Esta fiesta, para que el diablo no se ría de la mentira, no resultó El público sintió cansancio, y si no existiese un termómetro para negar la afirmación, podría decirse que aquello estuvo fresco. Por la noche, las iluminaciones que se encendieron fueron menos que las no encendidas. Circularon los tranvías, quedó restablecida la vida ordinaria y la gente se entretuvo viendo desfilar una vez más la corte, ahora al ir ala fiesta del palacio de Cervellón. El tema de las conversaciones del día siguió siendo, naturalmente, el del bárbaro atentado anarquista. Resulta ahora algo de lo que ocurrió cuando Pierrad se cayó del caballo. Todo el mundo vio a! infame criminal, le conocía, casi le ti- ataba, aunque esté demostrado que el único ser que tuvo buen golpe de vista fué la ventera de Los Jaraíces. Otro punto del tema es la extirpación del anarquismo. Todo quisque tiene una fórmula eficaz, infalible. Los únicos que no la tienen son los que debieran tenerla: los Gobiernos de todas las naciones, porque ó ha de ser aquélla internacional ó no ha de servir de nada A última hora se supo que en la Ciudad Lineal se ha encontrado un lío con la ropa que Mateo Moral vestía cuando salió á la calle después de arrojar la bomba. Un dato más á discurrir sobre si hubo ó no complicidad PROGRAMA PARA HOY