Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
P B C. F A R A D O D E J U N I O D E roo 6. PAG. 5. EDICIÓN i. LAS FIESTAS EN EL CAMPO Muchos de estos buenos amigos, provincianos, campesinos, que se apretujan en las calles de la gran ciudad, es posible que se pregunten en un momento de añoranza: ¿qué harán ahora aquellos convecinos nuestros que hemos dejado en las aldeas, en los puebleciHos y en los campos? Nosotros vamos á decirles, por nuestra parte y en dos palabras, lo que hacemos. No hacemos nada. Algunos días antes de que las muchedumbres se reprimiesen y comprimiesen en Jas vías de la corte de España, nosotros hemos tomado el tren; hemos atravesado, durante la noche, la triste y bella Mancha- -por donde el Hidalgo trafagaba- -y á la mañana siguiente nos hemos encontrado (después de dejar el violento hipógrifo de acero) en un vallecillo levantino, entre montañas grises cubiertas de pinos, lejos de todo mundanal ruido y de toda congregación humana. En este valle ó más bien collado, cxisteiuna vieja y anchurosa casa; se ven delante de ella unos rotundos y sombrosos olmos; en la casa hay un zaguán espacioso y una desmesurada chimenea de campana; hay también desahogados corrales llenos de averío picoteante y cacareador; hay una sombría bodega, con largas pilas de buenos toneles panzudos, y un granero con hondos alhorines; hay una almazara donde en invierno se fabrica el aceite, y un lagar donde se esprimen las azucaradas uvas en otoño; hay un palomar elevado con ventanillos angulares por los cuales surten hacia el espacio azul las palomas; y hay, en fin, para que los dueños puedan aposentarse cómodamente, unas amplias cámaras, sonoras, con los pisos desnivelados, con unas puertecillas angostas que las comunican unas con otras y, en las paredes, unas viejas litografías que nos instruyen- -cosa que ya sabíamos desde niños- -sobre los amores trágicos de Matilde, hermana de Ricardo de Inglaterra... En esta casa campesina habitamos nosotros fiasta tanto que pas; n las apreturas de Madrid. ¿Qué género de vida es la que llevamos aquí? ¿De qué suerte y manera repartimos las horas, los minutos y los segundos? En el campo no pasa nunca nada; ia viva luz solar nos despierta á las cinco; nos levantamos; es ésta la hora en que las montañas tienen un suave tinte de violeta; la vida cotidiana comienza una vez más; el aire es sutil y fresco; cantan los gallos; una ligera neblina vela la lejanía del valle. Si sois artistas, si sois observadores, ¿no habéis notado cómo la Naturaleza nos ofrece un aspecto distinto en cada una de las fases de nuestra vida? La luz, el color, el ruido, todo lo sonoro, todo lo superficial, todo lo que es juego externo de las cosas, nos atrae en nuestra juventud; gozamos con un cuadro de un maestro colorista; hace nuestras delicias un fragmento de prosa clara, vibrante, enérgica. Pero los años pasan; hemos leído ya mucho; hemos viajado por partes y parajes diversos del planeta; acaso el dolor ha puesto en nuestras frentes una sombra, y el desdén ha hecho contraerse nuestros labios con una mueca de amargura. Y entonces llega un momento en que nos examinamos á nosotros mismos y vemos que ya no nos atraen las apariencias externas, que no sentimos curiosidad por la luz, por el color, por la corteza de las cosas, y que, en cambio, una nueva visión interna ha sustituido á la vieja, que sólo entre las artes, la música- -Beethoven, Handel, Chopín, Mozart- -es la que habla á nuestro espíritu, que no nos gusta lo claro y definido, y que, en resolución, por debajo de la realidad primera, vemos una realidad segunda, que es el enlace íntimo y profundo que tienen las cosas en el mundo. Y en este caso, tal vez seamos menos artistas (en el concepto de la multitud) porque ya no nos atrae lo que á las muchedumbres encanta, y porque hemos perdido también el fuego, la ingenuidad y la audacia de la juventud; pero es indudable que nos hallamos más cerca de la esencia de las cosas y que nuestra mirada ha llegadcj, por fin, hasta la misma fuerza ó voluntad universal. El viejo reloj de pesas que ahora, después de tanto tiempo, tornamos á contemplar aquí, ¿de qué suerte ha de hablarnos como á los veinte años? ¿Y las carcomidas puertas que gimen y crujen en la noche? ¿Y las ventanas chiquitas que lucen en el fondo de una larga estancia sombría? ¿Y los desteñidos grabados que penden de los muros? ¿Y los olmos centenarios que rodean la casa? Todo habla á nuestro espíritu de diversa manera. Las horas transcurren lentamente; mientras escribimos estas líneas en una espaciosa cámara con las paredes blancas, es! a hora del mediodía, todo lo llena el resplandor vivísimo del sol, y sólo oímos á intervalos el cacareo de un gallo, el piar de los pájaros en los olmos ó el chirrido de la polea de un pozo. Nada llega hasta aquí del fervoroso entusiasmo de las muchedumbres. Pasarán estos días. ¿Se habla de renovación, de nueva vida, de ansias de prosperidad y de bienestir? ¿Dicen esto nuestros amigos los parlamentai ios y los pe icos? ¿Han lanzado al aire nuevos programas, maravillosos proyectos? Proyectos, leyes, programas, bases, papeles. Gacetas, no es lo que falta en nuestra Patria; hace tiempo que todos sabemos lo que es pieciso hacer. Y yo os digo con Carlyle: El blanco de todas los Constituciones y revoluciones, si es que tienen algún objeto, es el hombre de inteligencia al frente de los negocios. Porque el hombre de verdadera inteligencia, según, yo creo y mantengo, viene á ser al mismo tiempo el hombre de noble corazón: el verdadero, el justo, el humano; el hombre valiente, en fin. Hacedle gobernante y lo conseguís todo. ¿Que no lo hicisteis? Aunque tengáis Constituciones en más abundancia que zarzamoras hay en el bardal, y un Parlamento en cada aldea, nada habréis hecho todavía. AZOR 1 N EL DÍA DE HOY CULTOS. Vigilia áe. Pentecalés. Indulgencia planaria. Santos de hoy: Santos Marcelino, presbítero; Pedro, exorcista; Erasmo y Fctiní obispos; Santo, diácono; Vecio, Epágato, Mi uro, Póntic í Bíbljdes, Átalo y Alejandro, mar fres; Eugen o I, papa; Nicolás Peregrino, y en España, Juan de Ortega, confesores; santa Blandina, mártir, y Beata Man: na de Jesús de Paredes, virgen, en Quitc Ecuador La Mií, a y Ofi io divino son propios de esta Vigilia, con rito setnidoble y color rojo. Se gana el jubileo de las Cuarenta Horas en la iglesia de los Hermanos de la Doctrina Cristiana. Visita de la Corte de María: Nuestra Señora de las Maravillas, en su iglesia; de la Providencia, en Jesús, ó del Auxilio, en San Lorenzo. TIEMPO. Probable: Despejado. La temperatura en Madrid en las últimas veinticuatro horas, ha sido: Máxima, 34,2 grados. Mínima, 15,9. Primavera hasta el 10 de Junio, que empiez el Verano. ENTIERROS. El de doña Gabriela Pérez y Rodrigo, á las nueve y media de la mañana, desde la calle de la Flora, núm. 3, á la Sacramental de San Isidro Extraordinario de Blanco y Negro La popular revista Blanco y Negro, que ha sido maestra de la moderna Prensa ilustrada española, hasta el punto de que los principales semanarios sigan hoy las huellas por ella marcadas y los procedimientos adoptados por ella, publicará H O Y S Á B A D O U N VERDADERO NÚMERO EXTRAORDINARIO en donde va recogidos en forma muy artística é interesante todos los antecedentes y las principales notas de actualidad de la boda de SS. M. M. conforme al siguiente SUMARJO. Portada: Medalla de oro, en relieve, con el busto de Sus Majestades. Bodas Ideales, con dibujos de Méndez Bringa y Regidor. Escudo de armas en colores de Su Majestad la Reina Victoria y de Su Majestad el Rey. Varios retratos de la J eina Victoria. El trousseau de la Reina. Juégalos de boda. Retratos de los representantes extranjeros ctue han asistido á las Bodas Ideales. LA PRWCESA V 7 CT 0 RJZ AL ENTRAR EJV ESPAÑA. El primer ramo de flores. Revistando la tropa en El Plantío. Su llegada á El Pardo. LA BOBA. La plaza de Castelar el día de la boda. SS. MM. saliendo de la iglesia después de la bendición nupcial. El cortejo Real en la calle de Alcalá. E L ATENTADO. Varías fotografías interesantísimas. LA REVISTA MILITAR I- -1 e aquí un avance de las fuerzas que toma rán parte en la revista militar del día 4: infantería. Seis regimientos de línea, de á dos batallones (Rey, Saboya, Asturias, León, Covadonga y Wad- Ras) y seis batallones de Cazadores (Madrid, Barbastro, Figueras, Arapiles, Las Navas y LlerenaL Total, 18 batallones. Caballería. Seis regimientos, dos de ellos de Lanceros (Reina y Príncipe) dos de Húsares (Pavía y Princesa) y dos de Cazadores (Lusitania y María Cristina) más otro de Cazadores (Talavera) para el servicio de escoltas. Artillería. Cinco regimientos de campaña; sus primeros grupos, ó sea i5 baterías (2. 5. y. y 10. montados, y 4. ligero) Ingenieros. Segundo regimiento mixto, batallón de Ferrocarriles y una compañía de Pontoneros. Otras fuerzas. Academias de nfantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Administración Militar y Sanidad Militar. Colegios de Guardias y Carabineros jóvenes. Compañía de Tiradores del Riff. Secciones de Administración y Sanidad Militar. Marina. Escuela Naval y columna de desembarco, formada por Infantería de Marina y marinería. En conjunto, 21 batallones y algunas compañías sueltas; seis regimientos de Caballería, más algunos escuadrones; 15 baterías y otros varias unidades, cuyo efectivo total vendrá á ser, próximamente, de i5 á 16.000 soldados