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ABC. M i E R C O L E S 3 o D E M A Y O D E 1 9 0 6 P A G 12. E D I C I Ó N i a En el momento del Ofertorio, el Orfeón de í- íímplona cantara un motete. En! os intermedios de la Misa interpretará W programa muy escogido un conjunto artístico de orquesta y voces, bajo la dirección del maestro Mateos, elevándose á unos 200 el número de artistas que tomarán parte en esta solemnidad religiosa. Dicho conjunto artístico interpretará después de la Misa de velaciones el Te Deum del maestro Mateos, que se estrenó cuando la jura. I a comitiva regia. Las nueve y media de la mañana es la- -hora de salida para ir á la iglesia de los Jerónimos. Aunque parece temprano la hora, no lo es; pues se ha contado el tiempo que tarda en llegar un carruaje, á paso lento, desde el ministerio de Marina á la iglesia, y se ha visto que son treinta minutos. Contando el tiempo que tarden en subir y bajar á los carruajes las personas de la eomitiva, son cinco cuartos de hora; de modo que ha sido preciso adoptar la hora de las nueve y media para llegar á la iglesia poco antes de las once, que es la hora señalada para celebrar la boda. medecían con lágrimas de ternura al referirlo, y terminaba diciendo: ¡Estos son los triunfos de nuestra Divina Fe! P 1 duque de Flandes. A las siete de la mañana llegó ayer por la estación del Norte el príncipe heredero de Bélgica. En la estación le esperaban el ministro de Estado y el Sr. Pérez Caballero. Una compañía de Cazadores le tributó tos honores militares. I a Embajada marroquí. A la misma hora, por la estación del Mediodía, llegó la Embajada marroquí que preside el Kaid Kaddur- Bed- el- Bujari. Esperaban en la estación los Sres. Ovilo (D. Felipe y D Enrique) En el mismo tren llegaron los tiradores del Riff. p l Príncipe heredero de Portugal. A las diez en punto llegó á la estación del Mediodía el tren que conducía al Príncipe heredero de Portugal. Al entrar el tren en agujas, la música del regimiento de Saboya tocó la Marcha de Infaní a toileteiie de la augusta novia. Como es sabido, en el ministerio de Ma- tes y el Himno portugués. El Príncipe, que vestía uniforme de tenienrina se han preparado, en los despachos del ministro y subsecretario de Marina, la sala de te de Lanceros de Portugal, apeóse del coche recibo y el tocador de la princesa Victoria en y saludó efusivamente á los infantes D Carlos, D. Fernando y D Alfoiso. la mañana de boda. Después saludó tanbiéi al embajador señor En el despacho del subsecretario vestirá la conde de Tovar, al ministro de Portugal, al Princesa sus cralas de novia. de España en Lisboa, al ministro de Estado, o La princesa de Battenberg dormirá esta no- señor duque de Almodóvar del Río, ai barón che en el Palacio de El Pardo, y vendrá á Ma- de Ortega, al gobernador y á los Sres. Barzadrid mañana por la mañana de incógnito ri- nallana y Ferreíro d Almeida. guroso. Inmediatamente, acompañado del infante S. M a Reina doña María Cristina, madri- D. Carlos, revistó el Príncipe la compañía de p l tren de los Príncipes. na de boda, irá al ministerio de Marina á des- Saboya, que se hallaba en el andén para hacer A las tres en punto llegaron en tren esayunarse con la princesa de Battenberg. los honores, y á los acordes del Himno por- pecial los representantes de Rusia, Alemania, Estará rigurosa y absolutamente prohibida tugués, salió de la estación para tomar el co- Suecia, Baviera, Grecia y Monaco. la entrada en el minisierio de Marina á los che, que lo condujo si palacio donde se aloja. A la fontera salió á recibirles e! secretario hombres, excepto á los generales, jefes y ofide Embajada Sr. Careaga. ciales de la Armada, que deberán concurrir de En el andén se hallaban las mismas persona 1 os duques de Genova. uniforme. A. las señoras les será permitido ver desde Media hora más tarde llegó el tren que y fuerzas de Infantería. Después de los saludos y presentaciones y Jas ventanas que dan á la monumental escalera conducía á los duques de Genova. La banda de música del regimiento de Wad- de revistar la compañía del regimiento del bajar á la futura Reina de España, á su madrina, á su madre ¡a princesa Beatriz y á sus sé- Ras tocó la Marcha de Infantes y la italiana al Rey, los augustos viajeros subieron á los coches de Palacio que estaban dispuestos, acomllegar el tren á la estación. quitos cuando se dirijan á San Jerónimo. El duque, que vestía el uniforme de almi- pañados de los grandes de España puestos á Cubrirán dicha escalera y darán guardia en J interior del ministerio los aspirantes de la rante de la marina italiana y ostentaba el collar sus órdenes. Los príncipes de Baviera fueron cariñosaEscuela Naval, como en funciones propias del de la Anunciatta, abrazó y besó al infante don Fernando, y fue presentado por éste al grande mente aclamados, así como su hija la princesiReí Cuerpo de Guardias Alabarderos. de España duque de Aliaga y personas del ta Pilar. séquito palatino. El príncipe Luis Fernando vestía uniforme J í i traje de boda. Saludó á las infantas doña Isabel, doña M a- español de inspector de Sanidad militar. La misión pontificia enviada á Madrid ría Teresa y doña Eulalia; al ministro de EsEl servicio de carruajes y servidumbre de para unirse al Nuncio apostólico, monseñor tado, al gobernador civil, Sr. Ruiz Jiménez, y Palacio, muy complicado y numeroso, lo diriArístides Rinaldini, y dirigida por monseñor al alcalde de Madrid, Sr. Vincenti; revistó la gió con gran acierto el caballerizo mayor, seLocatelli, había salido ya de Roma cuando el compañía de Wad- Ras, que se hallaba formada ñor marqués de la Mina. Cardenal Vivesy Tuto y monseñor Stonor, que en el andén, y atravesando la sala de espers, diestá casi siempre en funciones de enviado di- rigióse al coche de Palacio que lo aguardaba. plomático de la Corte de Inglaterra cerca de La duquesa de Genova, acompañada de los I a recepción en Palacio. la Santa Sede, fueron á visitar al Papa y le infantes doña María Teresa y D Fernando, Se celebró ayer con gran brillantez en el comunicaron una interesante noticia en nombre ocupó el mismo carruaje, y en el resto de los regio alcázar la recepción de los Príncipes exde la princesa Victoria de Battenberg. coches se distribuyó el séquito de los duques. tranjeros. La escalera principal estaba adornada con Esta, después de haber vestido el día de su En la estación esperaban á éstos, además de boda el traje verdaderamente regio que para las personas de que ya hemos hecho mención, profusión de magníficas plantas. A los lados formaban los guardias Alabarella ha confeccionado la modista Herce y que el infante D Alfonso, el ministro de Estado, tiene un valor de 80.000 francos, in memoriam señor duque de Almodóvar; el marqués de la deros. del acontecimiento, y como testimonio de su Mina, los generales Aznar y Echagüe, embaPoco antes de las dos y media se puso en devoción regalará la toilette á la Virgen de la jador de Italia y otras distinguidas personali- marcha la comitiva regia. Paloma. SS. M M y AA. precedidos de damas de dades. El Santo Padre, conmovido por esta piadoDelante de la estación había formado un es- la Reina, grandes de España, mayordomos de semana y gentileshombres, decendieron á la sa noticia, encargó en el acto al cardenal Vives cuadrón de Lanceros de la Reina. y Tuto que comunicara á la futura Reina su Un público numeroso presenció en la Puer- meseta de los Leones, siendo recibidos con los complacencia y felicitaciones efusivas, con las ta de Atocha, paseo del Botánico é inmedia- acordes de la Marcha Real. D. Alfonso vestía uniforme de gran gala de cuales le enviaba una especialísima bendición. ciones del ministerio de Fomento el paso del En sus conversaciones particulares el Papa príncipe de Portugal y de los duques de Gé- capitán general con el Toisón de Oro y la banda de Carlos J 1 J; la Reina, de color heliotropo ha comunicado e! caso á los personajes de su con joyas de brillantes; de azul, la infanta doña séquito. Los ojos del venerable anciano se hu- n el sudexpreso. Desde antes de las dos de la tarae presentaban animado aspecto la estación del Norte y sus inmediaciones. Un público numeroso de curiosos, forasteros en su mayor parte, esperaban el paso, de los Príncipes que debían llegar por la tarde; Cinco minutos antes de la llegada del sudexpreso estaban en el andén los infantes doña María Teresa, D Fernando y D Carlos, Estaban también el ministro de Estado, el Sr. Pérez Caballero, los generales Villar y Echagüe, el gobernador, el alcalde, el coronel Elias y el jefe de Vigilancia. Hallábanse igualmente los embajadores, ministros, cónsules y personal de las Legaciones de los países cuyos Príncipes se esperaban; los grandes de España y agregados militares á las órdenes de los ilustres huéspedes y personalidades de las colonias extranjeras. Una compañía de! regimiento del Rey, con bandera y música, estaba encargada de tributar los honores. A la hora habitual, dos y veinticinco, entró en agujas el sudexpreso. La música tocó la Marcha Real mientras bajaban del tren los príncipes de Gales, él con uniforme de feldmariscal, con la banda de Carlos 111, y ella con vestido de suprema elegancia, blanco con encajes azules. En el sudexpreso venían también el archiduque Francisco Fernando, heredero de Austria y el general Dalstein, representante de la Re pública francesa, con sus respectivos séquitos. Hechos los saludos de rúbrica y las presen taciones oficiales, los Príncipes revistaron la compañía que tributaba los honores y después montaron en los coches de Palacio que los condujo al regio alcázar escoltados por las partidas del Rey H