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LA B O D A D E L REY LLEGADA DE LA PRINCESA VICTORIA POR TELÉGRAFO Y TELEFONO l Rey en San Sebastián. San Sebasíián, i 5 5 m. El Rey ha llegado á San Sebastián, aguardándole en la estación mucho público. El g o b e r n a d o r civil le ha acompañado á la frontera. N o se ha permitido la entrada al público en la estación. E Ü n Irún. Irún, 2 5 6 Llegó el tren Real con diez minutos de retraso. Esperaban al M o n a r c a I capitán general Zappino, el g o b e r n a d o r militar, el alcalde, los concejales y los diputados provinciales. Apenas llegó, recorrió los andenes, inspeccionando los preparativos. La muchedumbre era inmensa y la ovación fué muy g r a n d e p j l Rey espera. San Sebastián, 3.5. 8 m. El Rey ha conversado con M o r e t quien le ha leído los telegramas enviados p o r las ilustres viajeras. Estaba muy nervioso. Dirigiéndose á los generales, dijo que había dormido muy poco durante el Tíaje, pasando casi toda la noche fumando. A las doce se acostó, levantándose á las tres, pues le fué imposible descansar, p o r q u e tuvo que recibir en las estaciones del tránsito á las autoridades. Además, la emoción le desvelaba. Wjwii p r n Hendaya. Irún, 2 5 6 m. El tren conduciendo á fas Princesas llegó á las cuatro y media. Esperaban el embajador de Inglaterra en España, el Prefecto de Pau, que cumplimentó á las augustas señoras en nombre del Gobierno francés y las ofreció ramos de flores, y otras personas. La princesa Victoria contestó dando las gracias. El tren se puso en marcha, y al pasar el puente internacional, los carabineros formados presentaron armas y el corneta tocó la M a r c h a Real. ii jni! que se colocó cn el estribo, saludando militarmente cuando subió la Princesa. A las cinco y quince partió el tren á los acordes de la M a r c h a Real y en medio de un ruido ensordecedor producido por el disparo de infinitos cohetes, chupinazos, salvas de artillería y vivas entusiastas, proferidos por la insa concurrencia que llenaba los andenes. La Princesa agitaba su pañuelo desde la ventanilla del coche que ocupaba. Inmediatamente detrás del tren regio salió un tren militar especial conduciendo á las t r o pas que regresan á San Sebastián. El Rey vestía uniforme de húsares de Pavía y ostentaba la banda de San J o r g e El infante D Carlos vestía de húsar de la Princesa. E l tren francés que condujo á las Princesas se componía de cuatro vagones, el primero destinado á la policía, el segundo á las Princesas, el tercero á su servidumbre y el cuarto á restaurant. Al revistar el Rey la compañía de infantería de Sicilia, la Princesa saludó con una g r a ciosa reverencia á la bandera. Vestía la futura Reina traje azul con encajes blancos, boa de pluma y sombrero blancos, y abrigo pailleié píissé, pendientes de perlas y collar de brillantes. La princesa Beatriz, traje y sombrero violeta. Los hermanos de la Princesa vestían, el uno de marino inglés y el otro de escocés. Una comisión de damas, presidida p o r la señora de Lalanne, ostentando todas mantillas blancas y lazos de los colores nacionales en el pecho, ofreció á la Princesa un ramo de flores. El gobernador entregó á la futura Reina un mensaje, escrito en inglés, pidiendo que se amplíen las plazas para los aprobados en las últimas oposiciones á la judicatura. E n cuanto el Rey llegó á I r ú n el general Bascaran telegrafió á la Reina dando cuenta de haberse hecho el viaje con toda felicidad. Al pasar el tren p o r Pasajes, todos kjs barcos anclados en el puerto izaron las banderas de sus telégrafos. El tren salió con trece minutos de r e t r a s o y p a r ó dos veces después de la salida, Al principio se t r e y ó que había ocurrido alguna averia, pero, según se dijo, obedeció la parada á que parte de la servidumbre se había quedado en tierra para hacer provisiones en la fonda de la estación. El embajador de España cn París, que se quedó aquí para continuar el viaje á M a d r i d en el rápido, ha dicho que la futura Reina viene muy constipada y que ha dormido muy poco en el camino. E n el sudexpreso p a s a r o n p a r a esa corte el obispo de San Luis de Potosí y M Locatelli, con ¡a misión de ofrecer á la futura Reina eí regalo del Papa, que consiste en un valiosísimo tríptico. También van el embajador de M é j i c o el conde de Guaqui y el S r Quiñones de L e ó n imlfUlH 1 M n Irún. Jrún, 2 5 7 JB. A las cinco menos cuarto ha llegado el tren que conducía á la Princesa. El fuerte Guadalupe y las demás baterías dispararon cuarenta y dos cañonazos. El andén francés presentaba brillante aspecto. El zaguanete de alabarderos formaba enfrente del t r e n 1 a llegada. Jrún, 25, 7 m. H a llegado el tren que conduce á la princesa Victoria con diez minutos de retraso. Colocáronse en el andén francés los minist r o s los generales, el g o b e r n a d o r civil de la provincia, las autoridades civiles y militares llegadas de San Sebastián, el alcalde y el párroco de I r ú n E n la sala de espera aguardaban numerosas comisiones de señoras. Los alabarderos formaban calle. Cuando llegó el tren, el Rey se cuadró, saludando militarmente; la música tocó el himno inglés. El Rey se adelantó, dio lá mano á la Princesa para ayudarla á bajar del vagón, y se la besó. Presentó al infante D Carlos, y después e! Rey y el Infante pasaron revista á la compañía de Infantería que hacia los honores. L u e g o pasaron á la sala de espera, donde tuvo lugar la presentación de las autoridades y de las comisiones. F u e r o n después al andén espafio! donde estaba J -en Real, marchando delante el Rey, T p n San Sebastián. San Sebastián, 2 5 8 m. Llegó el tren con algún retraso conduciendo al Rey y á las Princesas. La estación estaba atestada de gente. Hacía los honores una compañía de Garellano con bandera y música. El alcalde saludó á las augustas personas. La Princesa le encargó que diese las gracias al pueblo donastínrra p o r el cariñoso recibimiento que la hacía. A g r e g ó que prometía volver p r o n t o á la bella capital guipuzcoana. El entusiasmo, entretanto, era indescriptible en los andenes. Las autoridades ofrecieron cinco ramos de flores á las Princesas. La futura Reina conversó con la condesa viuda de San B e r n a r d o El Rey hablaba alegremente con los que le rodeaban, y decía que con los viajes que ha hecho se sabe de memoria el camino de M a drid á San Sebastián. -P e r o nunca como a h o r a- -a g r e g ó- -h e h e cho un viaje tan feliz. A las cinco y diez salió el tren para M a d r i d La despedida fué cariñosísima, estruendosa. La Princesa saludaba desde la ventanilla con el pañuelo; el Rey, con la mano. La música tocaba la M a r c h a Reai. La locomotora. del tren lleva como a d o r n o los escudos inglés y español. Con las Princesas van lord Gecil, la dama miss Cokrane, él S r León y Castillo y ún coronel ayudante inglés. K n Alsasua. Pamplona, 25, z 1. A las siete cuarenta y siete de esta mañana ha pasado por Alsasua el tren Real. La estación estaba decorada con mucho gusto. A las seis y me: dia llegó el tren especial conduciendo al general g o b e r n a d o r militar, al alcalde, comisiones de la Diputación, del A y u n tamiento y de todas las fuerzas vivas de aquí. Había también muchos militares. Al llegar el tren Rea! resonaron entusiástico! ¡vivas! a! Rey y ala Reina. La Princesa iba junto á la ventanilla del coche. F u é obsequiada con grandiosas Corbeitíes de flores p o r varias distinguidas señoritas. En los andenes no se podía dar un paso de gente que había. T o d a la concurrencia estaba admirada de la belleza de lá Princesa. Yo traté de recoger unos ramos qiie la daban, para entregárselos, y ella me dijo! -Y o tomare los ramos. Tal era el encanto que producía la futura Reina, qué el Rey pasó inadvertido para la multitud; todos los ojos estaban fijos en la Princesa. El Rey con el ministro de la G u e r r a y el general Cajida, revistaron la compañía. Al arrancar el tren iban asomados á las ventanülas el Rey, su augusta prometida y la princesa Beatriz, siendo ovacionados entre los acordes del Himno inglés y los estampidos de una traca. La princesa Victoria iba eraocionadísima. El Rey felicitó a! gobernador militar y eí S r M o r e í al gobernador civil, por el hermoso recibimiento hecho p o r la población. -Garcilaso. p n Vitoria. Vitoria, 2 5 9 ff! Pasó el tren regio. El gentío numeroso que llenaba la estación hizo un recibimiento indescriotible á los augustos viajeros. La artillería hizo las salvas de ordenanza, y un piquete de infiíntería hizo los honores en la estación. E n el paseo de la F l o r i d a estaban formados dos regimientos de Infantería, uno de Caballería y otro de Artillería montada. El Rey, que vestía uniforme de artillero, bajó del tren y pasó revista a la compañía que hacía los h o n o r e s -M C J n Miranda. Miranda, í 5, l o ni. M u l t i t u d de cohetes anunciaron la entrada dei tren Kéal ea el andén.