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l l A Ñ O CUATRO NUM. NICA 499. C R O UNIVER- 1I MADR D, 26 DE MAYO D E i9o6 SUEL NUMERO SAL ILUSTRADA. NI r o 5 CÉNTIMOS Nuestro extraordinario de ayer E exiraordinario Je A B C tuvo ayer un éxito inmenso, realmente superior á nuestros cálculos. La tirada excedió de j 00.000 ejemplares, y de éstos más de 20.000 se vendieron en Madrid, no pudiendo servir desde las diez de la mañana los pedidos que nos hacían los vendedores por tener que atender á las ediciones de provincias. Por cierto que debemos notificar á nuestros corresponsales, que nos telegrafían pidiendo mayor cantidad de ejemplares del exiraordinario, la imposibilidad de servirles ios aumentos, porque la tirada ha quedado completamente agotada, no obstante estar funcionando las máquinas hasta el preciso ínomento de poner n ellas tas formas del número de hoy. JLOS anunciantes comprenderán por este dato que hicimos bien en prevenirles la imiyortancia de este extraordinario, uno de los mayores éxitos periodísticos que pueden registrarse, y debemos manifestarles que en el curso de estas fiestas, realmente históricas, publicaremos otros extraordinarios análogos al de ayer. IIIMIMT II M A D R I D A L DÍA f Jo hay para qué decir cuál fué el suceso dei día. M a d r i d hizo media fiesta. P o r Ja tarde se trasladó t o d o el mund o ese todo el mundo q u e significa la Inmensa mayoría del vecindario madrileñ o á El P a r d o á esperar á la nueva madrileña. El sol se asoció á la fiesta. Q u i s o sin duda, mostrarse á la Princesa tal cual es en España: sol español de fama universal y universal mente envidiado. T r e n e s tranvías, automóviles y coches marcharon en nutrida caravana hacia El P a r d o L o s expedicionarios á pie fueron, naturalmente, muchísimos más que los m o n t a d o s Al Plantío fueron los invitad o s oficiales y los curiosos, que sin más invitación ni más título que su curiosid a d ejercían el pleno derecho d e ir d o n d e les parecía bien. Quizá los no invitad o s tuvieron más suerte, p o r q u e p u d i e r o n ver lo que querían. E n cambio, el G o b i e r n o actuando d e guardia walona, Jlegó t a r d e á la procesión. F u é víctima del canard que circuló, anunciando q u e el t r e n Real llegaría con dos horas d e r e t r a s o y cuando el tren especial llegó el P l a n t í o el Real casi estaba de vuelta. E l recibimiento hecho á la futura R e i n a en El Plantío y en El P a r d o fué d i g n o d e M a d r i d y con esto queda dicho t o d o p o r q u e cuando este pueblo se entusiasma, no hay quien le iguale. Satisfecha d e b e estar la hermosa Princesa, p e r o M a d r i d tambiéa lo está, p o r q u e es d e suyo adorador de la belleza femenina, y considera como cosa propia el esplendor d e la corte y el brillo d e la majestad Real. P e r o dejando El P a r d o con su animación y volviendo á M a d r i d consignemos que en la villa apenas hubo ocurrencia digna d e recogerse en la crónica del día. El Ayuntamiento celebró p o r la rnañana sesión amena, discutiéndose sobre personal, sobre obras q u e se hacen sin d e b e r hacerse, sobre el uniforme d e la Guardia municipal, sobre las malas condiciones del M a t a d e r o y sobre el derribo del cuartel de San Gil, cuya labor d e moledora ofrece el contraste d e llevar invertido casi más tiempo que el que n e cesitó la construcción del M o n a s t e r i o d e El Escoria! La Prensa dedicó frases cariñosas al gran Castelar, d e cuyo fallecimiento era a y e r séptimo aniversario. E l desfile y homenaje ante su e s t a t u a se verificará el siglo que viene, si para entonces se ha erigido y a O t r a nota curíoia p e r o triste, d e la jornada, la dieron dos bravias en singular combate, en el cual salió á relucir la consabida navaja, que si en manos masculinas es abominable, en blancas manos lo es doblemente. ¡O h el movimiento p r o g r e sivo feministal Accidentes hubo bastantes: choque d e carruajes, atropellos d e automóvil ¿s, caballos desbocados, e t c riñas sangrientas, intentos d e suicidio, timos y cuantas n o tas constituyen la frecuente revista negra de M a d r i d AEMECR U n vecino mío, simbolista él, y lógico nasta la exageración, preparaba el decorado de su casa de un m o d o que hoy hubiera resultado un contrasentido. Había hecho colgaduras para sus balcones con los colores españoles é ingleses, natura! mente, depapc secante Unas caprichosas guirnaldas de esponjas per filaban los huecos y unos impermeables ingleses, como cortinas, coronados por paraguas abierr tos, formaban un baldaquino originalisimo. Respecto de iluminación aún no estaba decidido, pero se inclinaba á poner unas estampas iluminadas á la aguada. Desgraciadamente para mi vecino simbolista, y por tortuna del resto de los que habitan en la villa y corte, el tiempo ha cambiado. El cielo tristón de estos meses pasados se ha sentido patriótico y galante y se ha puesto d e gala, COSAS 1 as personas nerviosas de suyo é impacien tes de ajeno, andiaban estos días excitadísimas contra esta costumbre que en España y en otras partes, existe de dejar las cosas para última hora. ¡V e r á n ustedes- -decían con fatídico acent o -v e r á n ustedes cómo están saliendo d e San Jerónimo el Real los regios cónyuges y todavía no se han terminado de adornar las calles d e la carrera! E n cambio, los que creemos que n o era rana el que afirmó que no p o r mucho madrugar amanece más tempr no, opinamos que la tal costumbre, lejos de ser una señal de abandono y de imprevisión, es condición de prudentes y precavidos. E n primer lugar y según el competente criterio de un miope amigo mío, que vive en constante riesgo de deshacerse las narices, cuantos menos días estén los postes que han dado en colocar dentro de las aceras, tanto menor será el peligro que corran de estropearse la fisonomía ios cortos de vista y los distraídos. E n segundo lugar, sí la decoración de las casas y las calles se hubiera terminado hace días, los adornos y atributos que se hubieran instalado se hubieran estropeado ct priori. N o falta quien lo lamente, porque el o p o r tunismo de algunas personas es extremado y creían que la mayor prueba de galantería que podía dar el tiempo en estas fiestas era la de aparecer todo lo gris, húmedo y hasta nebulo s o inclusive ¡Un tiempo de corte ingicsl Celebraremos el cambio, á despecho de los anglomanos recalcitrantes, cuantos preferimos á la lluvia y á la niebla, el sol que más calienta, A mal tiempo buena cara, dice el antiguo refrán, y lógicamente debemos, completarle diciendo que á buen tiempo mejor cara todavía A n i m o p u e s y que ustedes se diviertan, 1 7 na nota discordante en esta época de lu ees, músicas, fiestas y alegrías ha aparecido en Vizcaya. Según las últimas noticiar, el diat lo n o está en Cantillana, sino allí Paréceme que llega algo retrasado, pues h debido aprovechar la temporada en que ha reinado un tiempo endiablado. P e r o tampoco me extraña que haya escogido el menos á p r o p ó s i t o porque sabido es q u e el diablo tiene unas idí is... del demonio. Viene de incógnito, p o r q u e tiene Ja forma de lagarto. Lagarto, lagarto! Los escopeteros han salido en su persecu ción, pero no se han atrevido á disparar contra el animal. E s t o de cazar al demonio con esco petas es muy expuesto, p o r q u e todos sabemo q u e el diablo las carga. La forma de animal ha producido la mayor impresión. Los espíritus pusilánimes al saberlo se asustan á lo mejor d e su propia sombra CARLOS LUIS DE C U E N C A m 0 0 m N O T A S D E ARTE 7 ntpiiación d e medallas. El j u r a d o del actual Certamen de Bellas A r t e s ha elevado una propuesta al ministro del ramo, S r Santamaría, en solicitud de que se amplíe el número de medallas de o r o destinadas á la sección de Pintura. El motivo de esta petición no es o t r o que poder concedérselas á los S r e s López M e z quita y C h i c h a r r o cuyas obras han sido admiradas por críticos y público. Realmente es muy lamentable que el trabaja de ambos ilustres artistas no sea recompensado como inerece y el señor ministro se detenga ante pequeneces del Reglamento Pocas ocasiones, desgraciadamente, se pr sentan de premiar méritos extraordinarios: í P o r q u é se ha d e desperdiciar éstal