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A B G. S Á B A D O i 9 D E M A Y O D E 1906. P A G 4. E D I C I Ó N i. en este asunto, pues todo hace creer que ni el tas Ofrece a sus amigos los podres, que alguna ministro de Estado tiene á estas horas la lista vez ha de dar una á sus amigos los no necesicompleta y definitiva de los enviados extraortados. dinarios y de los invitados oficiales que vienen. El palacio de la plaza de las íaortes se vio El saloncito de tresillo ha sido invadido por aesde las once de la noche invadido por los inlos fumadores y tresillistas; entre ellos figuran vitados, qué sumarían seguiraraente unos cuanlos Vilana, los Echagüe, los Mellado y otros, tos centenares. asiduos concurrentes de la sala, que no resisLa morada de la marquesa es además un ten la tentación de formar partida, y la formuseo de arte, en el que hay que admirar, enman. El humo de los cigarros hace irrespiraíre muchas joyas pictóricas con las firmas de ble la atmósfera en esta estancia. El conde de Juan de Juanes; G o y a G i o r d a n o M e n g s Peña Ramiro abre una ventana y protestan los Shneider, Domingo, Rivera, etc. riquísimas gotosos, los reumáticos y los que prefieren porcelanas de Sajonia y multitud de telas b o r morir por asfixia que de pulmonía. dadas de oro y plata traídas de los países orienE n los demás salones se habla de t o d o El tales por la propia M a r q u e s a que, como es alcalde de M a d r i d que no lleva teresiana, r e sabido, ha viajado mucho llevando la represencibe muchas peticiones de papeletas para las tación de la belleza y del ingenio femeninos de España, como llevaba la de! a nación su difun- tribunas y para los espectáculos municipales en las próximas fiestas. El ministro de la G u e t o esposo, el marqués de Villaraantilla. rra escucha muchas preguntas: ¿es cierto que S u salón de tresillo, sin ser un salón polítise va? E s cierto; se va hoy mismo, á Guadac o p o r q u e en España, desde la princesa de lajara, p e r o vuelve. A Polavieja y Azcárralos U r s i n o s pocas mujeres han hecho política, ga se les hace indiscretas preguntas sobre el es qpizá de los salones donde más se ha hablatercer entorchado. A Ezequiel Ordoñez se le d o de política. Si sus paredes pudieran hablar, jcuántas cosas interesantes para la historia con- da la enhorabuena; es p o r tercera vez abuelo, porque ayer ha dado á luz felizmente un niño tarían! la señora de su hijo M a r i a n o hija del inolviP o r él han desfilado y desfilan los personadable Romero Robledo. También es muy felijes políticos más eminentes, los diplomáticos citado M a n r i q u e de Lara por su triunfo del más campanudos, y en él se han anunciado y miércoles en el concierto del Real. Circula la se han comentado los acantecimientos más sanoticia de que E d u a r d o Gulión, el hijo del exlientes de la vida moderna. ministro liberal, ha sufrido una tremenda opeLa marquesa, con su fino ingenio, con su ración quirúrgica hecha con éxito feliz p o r un discreción imponderable y con su bondad incélebre doctor alemán... Sería tarea intermifinita, ha sabido satisfacer su curiosidad de nable recoger el eco de cuanto se dice y se mujer sin mortificar á nadie y haciéndose pocuenta. J asabaí, sentado donde siempre, en un seedora de la confianza de t o d o s rincón del salón de los tapices, haciendo terD e anécdotas curiosísimas, cuya acción han tulia con varias damas, entre ellas ¡a marquesa tenido p o r escena ese saloncito de tresillo, p o- de la Laguna que, p o r cierto, ostenta una diadría formarse, un libro original, aunque alguna dema de brillantes verdaderamente abrumadode ellas, como la referente- al embotellamienra, podrá escribir, n o una crónica, sino un lito de dos escuadras, son del dominio pú- b r o de todo lo que se cuenta v todo lo q u e blico. se ve. A las doce de la noche los ricos salones de P a r a citar nombres, sería preciso disponer la casa estaban intransitables. La Marquesa aún de dos ó tres columnas de A B C y copiar recibía á sus invitados en la puerta del primer sa ón Llevaba ya dos horas en aquel sitio ha- toda la Guía Oficial. Otras tantas requeriría ¡a a oao JOS jionores ella sola, dando apretones descripción de trajes y joyas que lucía el sexo bello en la fiesta. Corao detalles, oímos citar el 5 i- ianos á los que llegaban, dedicando una contraste de ¡a condesa de Peñaiver vestida de frase discretamente cariñosa á cada uno. blanco, ella tan aficionada ai n e g r o con el que Vestía con sobria elegancia toilette de tul se destaca más su gentil figura y su escultural n e g r o pailleié, con viso blanco, con un ramo de preciosas rosas en el pecho y un riquísimo c o- busto. Así vestía anoche la bellísima ministra de Cuba, S r a de T o r r i e n t e Las S r a s de Lállar de perlas y brillantes en el cuello Las flores, de las que es tan devota la m i r- zaro Gaidiano, la de Pérez Caballero, la marquesa de Ivanrey, la princesa Pío de Saboya y quesa, se habían derrochado en los salones, otras grandes figuras por el estilo d e nuestra p e r o en artísticas combinacione alta sociedad, lucían también magníficas foitettes El ancho pasamano de la escalera soportaba tina carga de muchos miles de claveles forman- que en modestísima crónica no cabe enumerar. F u é en fin, la fiesta de anoche, digna de d o una ideal banda roja y blanca. quien la dio y sabe hacer de su casa centro de! E n el salón rojo, donáz. se bailaba, flores buen gusto y de la suprema distinción, y lo las más delidadas trepaban en ligeras guirnalque vale más que esto: templo de la caridad. das p o r los monumentales candelabros de crista! de Bohemia y entre la blasonada drapería C. para descender después desde el techo como cascada de flores, que se contenía, apenas inicisda ¡a caída, como respetando el canastillo de POR TELÉFONO flores vivientes formado p o r las bellísimas dantas que danzaban. arcelona, 38, i j n. La Liga regionalista E n los comedores, donde se servía delicado ha publicado una alocución invitando a! Kiffet, en las salas todas de ¡a casa, la gente pueblo á que asista á la níanífestación de! d o formaba corros y se hablaba de t o d o después mingo. de hablar del buen gusto de la Marquesa y de Se ha señalado para! a noche de! día 2 ¡una la brillantez de su fiesta. función de gala en el teatro Principal L o s rezagados llegaban de Palacio, donde El día 22 por la mañana un banquete de h o nabía ceremonia de cubrirse varios grandes de nor en el Tibidabo; los principales comensales España, y parecía mentira que aún hubiese más pronunciarán los bt indis desde la terraza de la grandes que los que estaban presentes en la estación de! ferrocarril funicular. P o r la nocasa. O t r o s llegaban de la Academia de Jurische se efectuará la recepción en el Ayuntaprudencia, donde había sido elegido presidenmiento y la colocación de los retratos de los te D a t o uno de los más fieles amigos de la catalanes ilustres. Marquesa. E n la mañana del jueves se efectuará el fesA. quí se hablaba entre personas de las que tival en el teatro del Tívoli. C; f nen que recibir en sus casas príncipes y emL o s orfeones cantarán a! unisono el Guernibajadores, de los preparativos que hacen para küko arbola y lEls Segadors, y además otros aloiar aí dignaminte v de la confusión que hav aires vascos, bailándose a! estilo de la región. CEREMONIA PALATINA I A COBERTURA. Según h a b í a m o s anunciado, anoche se celebró la solemne ceremonia de cubrirse ante S M el Rey los grandes de España, cuya lista ya anticipamos. Poco antes de las diez estaba formado si Cuerpo de Guardias Alabarderos en la sala d e Guardias y escalera principal del regio alcázar. E n la antecámara se había colocado una mesa y un sillón á su izquierda. L o s grandes, cur biertos, invitados en g r a n número; una comisión de cinco mayordomos de semana; los oficiales mayores de Alabarderos, el secretario de la Real Estampilla, S r Víana de C á r d e n a s esperaban á S M A las diez en punto entró en el salón D A l fonso, vistiendo uniforme de diario de capitán general de infantería y como única insignia la banda de la O r d e n de Carlos J H Sentóse el M o n a r c a y detrás se colocaron, de pie, el mayordomo mayor de Palacio, d u que de Sotoraayor; el comandante general d e Alabarderos, marqués de- Pacheco; el caballerizo mayor, marqués de la Mina; el g r a n d e de guardia, marqués de N a r r o s y el mayordomo de semana, conde dfe Caudilla. Enfrente se colocaron las comisiones de mayordomos y oficiales de Alabarderos con su segundo comandante, el general Capdepón, y á los lados los grandes de España invitados. E n ¡a saleta contigua estaban los grandes que habían de cubrirse, con sus padrinos. La única modificación, respecto de las listas que de unos y otros hemos publicado, fué que el duque de Sotomayor sustituyó, como padrino del marqués de M a r i a n a o al de Tovar, que no p u d o concurrir por hallarse enfermo Colocados todos en la forma indicada, dijo S M á los grandes: Cubrios. H e c h o lo cual, el secretario de la Real estampilla anunció uno á uno á los grandes agraciad o citándolos p o r sus títulos respectivos Entonces entraba en la antecámara el que había de cubrirse, llevando á su derecha á su padrino y á su izquierda al mayordonao de semana de servicio, conduciéndole ambos de las manos. A los dos pasos de haber entrado, hacía una cortesía á S M en medio del salón otra y luego otra, saludando después á derecha é izquierda á ¡os grandes, que se habían descubierto al entrar el agraciado, á quien el Rey de- i cía: Cubrios y hablad. Acto seguido el nuevo grande leía un discurso expresando su agradecimiento á la Real munificencia y haciendo breve resumen histórico de los hechos más culminantes de sus antepasados. Terminado el discurso, el grande se descubría, besando la mano de! Rey, y se retiraba haciendo otra cortesía para colocarse el último de los grandes asistentes al acto. Concluida ía ceremonia, que d u r ó una h o r a repitiéndose catorce veces en igual forma, se levantó S. M y dio la vuelta de corte, conversando con todos los grandes, que se iiabían colocado en semicírculo. inmediatamente los grandes, nuevasr. ente cubiertos, acompañados- soiaraente de sus p a d r i nos, salieron de dos en dos de la aníecáraara, p o r la saleta, sala de guardias y escalera principal, bajando ésta por el lado derecho y subiéndoia p o r el izquierdo, pasando por entre las filas del Cuerpo de Alabarderos para ser reconocidos en lo sucesivo. S M la Reina y las infantas doña üsabel y doña María Teresa, acompañadas d e i a duquesa de San Carlos, marquesa de Nájera y condesa de M i r a s o l presenciaron la ceremonig desde una puerta de la antecámara Los infantes D Carlos y D F e r n a n d o no asistieron por hallarse en Alcalá, Pí esías de ía solidaridad B