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HISTORIA NATURAL EL AVESTRUZ p s e l avestruz un animal de poca fortuna porque ha nacido ave; posee sus correspondientes alas y tiene que andar á pata porque no puede volar. Su nombre lo empleamos familiarmente para motejar á al- mente metódico y que tiene sus horas para comer, pasear y descansar, salvo cuando las circunstancias le obligan á alterar, mal de su grado, el régimen de vida qué ordinariamente observa. En este particular, y usando el término familiar de que antes hablamos, podemos decir que no es el avestruz tan avestruz como parece. FÍSICA RECREATIVA LA LINTERNA MÁGICA guien de estúpido ó de ignorante, y sin embargo, no falta quien atribuye al avestruz un. gran instinto. Este instinto consiste, sobre todo, en el miedo que le inspira el peligro, pues á la menor cosa que le alarma, ya está corriendo que se las pela. Eso sí, como corredor es notable, pues lo hace con tal velocidad, que en muchas pruebas que se han hecho ha ganado al caballo de carrera, y tiene, además, una gran resistencia en la marcha, la cual le permite caminar muchas horas seguidas. Generalmente es el macho quien incuba los huevos en lugar de la hembia, y en las regiones cálidas del África suele envolverlos en arena y dejarlos al sol, utilizando su calor fecundante. Se alimentan los avestruces generalmente de vegetales, pero también comen algunas veces insectos, moluscos y aun reptiles. Cuando se hallan en cautividad suelen picotear cuantos objetos ven, y no es extraño verlos tragarse piedras, clavos, vidrios y monedas. Se deja domesticar fácilmente y suele ser utilizado como animal de tiro. El tipo más común es el llamado camello, que mide unos 2,5o metros de altura y 2, cuando menos, de longitud desde el pico á la cola, y alcanza el peso de unos y 5 kilos. Tiene el macho el plumaje negro, y en las alas y en la cola blanco. Unas y otras plumas son muy apreciadas, y por obtenerlas ha sido objeto el avestruz de una persecución tan activa, que ha concluido por descartarle en algunas comarcas. Las plumas blancas, sobretodo, tienen tal valor, que un kilo de las de primera calidad se paga á 1.25o y á 1.5oo pesetas. Son también muy estimados los huevos, pues además de constituir un manjar agradable, se utilizan para hacer vasos y objetos de adorno que los indígenas suelen colocar en la entrada de sus tiendas Antes abundaban estas aves en Asia, pero en la actualidad se encuentran sólo en los desiertos africanos, donde viven en grupos de seis á ocho individuos por lo genera! aunque alguna vez se han encontrado bandadas de 5o. Dicen los naturalistas que es el avestruz un animal A buelo! ¡abuelo! ¿Qué algarabía es ésta? -Venimos á que nos enseñe usted lo que nos ha traído de Madrid. ¡Adiós! ¡Ya os lo ha contado todo la charlatana de la Pepa! -Sí, sí, nos ha dicho que nos trae usted una cosa muy bonita. -Pues ahora no se puede ver, porque es de día. ¡Pues mejor! ¡Pues peor! Porque es una cosa que para verla se necesita estar á obscuras. ¡Anda, salero! ¿Y con qué luz se ve á obscuras? -Con la suya. ¿Con la de quién? -Con la de la linterna. ¡Ay! ¡Es una linterna! ¡Por vida del chápiro verde! ¡Ya se me escaoó! ¡Eh! ¡Abuelo! ¡abuelo! ¡Ea! ¡Canastos, que me estáis mareando! A sentarse todo el mundo inmediatamente; si no, no os la enseño. ¡Ay, sí, sí! P u e s mucho juicio y muchísimo silencio, porque al que meta ruido le echo de mi cuarto y no la ve. H e comprada una linterna mágica; ¿sabéis lo que es? -Una cosa de magia, como esas en que se mete una cosa y luego desaparece. -Pues ésta es todo lo contrario: las cosas que se meten en ella aparecen más grandes y más bonitas. -Enséñenosla usted y explíquenosla. -Miradla. Ay! ¡Qué rara! -Como veis, es una caja de hoja de lata que tiene dentro este reverbero (A, fig. 1 a) y arriba su chimenea para el humo (B) y en la parte de delante este cilindro (C) ¿Qué cilindro? ¡Este, hombre! Lo que tú llamas can. uto; en el sitio donde J- ig. se une con la caja hay una lente (X) ó para que me entendáis mejor, lo que llamáis vosotros un cristal de aumento; y en el hueco que queda se ponen estos cristales. ¡Ay, cuántas figuritas! -Pues estas figuritas recibenla luz del reverbero aumentada por la lente, pasan por otra que hay en el extremo y van á reflejarse sobre una pared blanca ó lienzo, en una habitación obsc como os he dicho antes, y allí aparecen