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A S C. JUEVES 37 DE MAYO DE 1906. PAG. 4, jEDJCJON i. caites menos venecianas qa estas del Madrid lacustre. Bonita ocasión para estrenar los nuevos uniformes diceajaargaiiicate na. cochero de víctimna... apenas vuelven a abrirse las daciones. En ínvieeso del año precedente tuso el maestro de música la crueldad de esparcir por la corte rumores infamantes respecto á sea mairíiBonio concertado por di amor más ¡firme, y que jamás se nublo ni aun con la sombra de una sospecha. Y mientras 3 a recién casada, víctima de cruel y larga enfermedad, soportaba resignadajnente sus- dolores ccmvirtiéndolas en alegrías por Ja cariñosa solicitad con que su esposo le servía de enfermero, la honra de ambos andaba en lenguas, todo Madrid se divertía en desfilachar sus jirones, y en caíés, círculos, hogares, teatros, hasta en las porterías, hasta en los mercados y creo que hasta en los desmontes, se contaban con el adorno de caprichosos detalles imaginarías aventaras y calumniosas deslealtades. Verdad que aquel mal sueño no pado turpunto, calado hasta los huesos. Y un proyectista, fccáno mío, que no pierde rrpío y es hom- bar la dicha cierta de los recién casados, ni bre de mucha idea, ha ideado una modificación percutir su hermosa confianza mutua; pero y importante en la indumentaria de panto. ¡Una el asco que desde entonces debe inspirarles la humanidad, ¿no es acaso una sensación ¿oloroescafandra! sa? ¿Puede tolerarse á D BasiBo que arranque CARUQS X, UIS DE C U E N C A de corazones jóvenes y- abiertos á la bondad fa creencia en los sentimientos lionrados y generosos de la eatel ¿Tan acreditada tiene su nobleza la humanidad, que deban consentirse al profesor de Rosina esos alegatos craeles 11 su contra? o sé si se trabrán percatado los madrileños Este año, D Basilio no satisfecho can elede que nace tiempo reside en la corte aquel ladino amigo de D Bartolo á quien con tanto gir las víctimas entre personas de la buena soarte personificaba sobre las tablas el insigne ciedad, pero sin mención en 1 almanaque de Gofha, ha trasportado su aria varios puntos Lfetam. Pues, si; D Basilio está e. n Madrid, Ignoro más alta, y- canta en Madrid que se las pela si en demanda de Rosinas ganosas de aprender mirando hacia Oriente. Gracias- á la robustez música, ó si persigtóetido alguna buena pre- de sus pulmones, ya se sabe basta n Belchite benda; pero ello es que debe de rabiar como que la paz conyugal tío es precisamente un sóaa condenado, ó mo tiene fehmca n el hofeíHo, lido infantazgo, y todos los isidros que llegan porque el hombre se pasa el día y aun la noene á Madrid entran preguntando en Jos fielatos; ¿Qué hay de eso? cantando su aria famosa. Naturalmente, de eso no hay nada; ¿pero qué Indudablemente, D. Basilio se ha despojado, le importa á D Basilio? Antes al contrario, desde que á Madrid llegó, de aquel su austero hábito talar y de su característico y descomu- cuanto menos haya, más grande es su triunfo. nal sombrero de teja, porque cma parecido in- I Jué condenado de profesor! A fuerza de candumento no le sería SeSl (corretear como co- tatas nos va á insuflar en Madrid ana atmósferretea desde las porterías humildes hasta los ra densa, acre, venenosa, de ciénaga, -de pantasalones ¿urgaeses y aristocráticos, deteniéndo- no, como si todas las calles y las casas se decose en cafés y tabernas para susurrar sutilmente, raran con paisajes de Raurich. Presto al leito, Z Basilio, presto al íetto á ri diestramente, su enáSaHado weríticeíb. Y como si quisiera vengarse ¡á estas horas! posar. Deje usted en paz á los matrimonios jóde las tretas qra e te yagtxon Rosma y AJmavi- venes... ¡Harto les queda luego! osé ns ROMRE va, le ha dado á D- BasiBo por disparar su aria mortífera contra los matrimonios jóvenes, recién efectuados, en plena luna de miel, cuando todavía si ángel que, según dicen, vela á la puerta de la habitación nupcial no se ha qui- íajes y trenes extraordinarios. tado el dedo de la boca. La Compañía del Mediodía, Andaluces E 1 diantre del profesor de música piano pia- y otras afluentes á las mismas, lian preparado no ierra ierra desliza en la oreja del prójimo toda y publicarán uno de estos días servicios espedase de horrores respecto i la paz y k la con- ciales de viajeros para Madrid desde la mayor fianza mutua que entre tales 5 cuáles recién ca- parte de- sus estaciones, con billetes de ida y sados reinan, y la gente, asombrada, formula vuelta que se expenderán los días a 3 al 29 ó el instintivamente la desconsoladora interroga- 3o de Mayo, según procedencias, y serrarán para el regreso desde el día a de Junio basta ción: ¿Tan pronto? Y aunque la impaciencia de D. Basilio po- el J 1, J 2 y i3 del mismo, según los puntos de dría argumentar ¡contra su aria, lo cierto es, donde procedan. Dichos billetes serán indivijofc piadosa credttBdad del corazón humanol, duales y colectivos para familias, llegando ea que d vientedlo gentil empuja, síbtlando, de estos últimos á las importantes reducciones de boca en boca, la calumniosa- especie, que ésta yo por J 00 desde los puntos más alejados. toma oaserpo, se nsareciha, dfitfífica con triiJ También tienen previstos trenes especiales nuevos y pintorescos detalles, y trna hermosa que llegarán á Madrid los días 28 y 3.9 de mañana aparecen tmMos- en Ja ratsma conversa- Mayo, y permitirán la estancia en la corte hasción y co- autores de iguales comentarios la ta los día 3 y 3 de Junio. Los billetes para esdoméstica que va á la compra y ía señora que tos trenes serán de 18 á 3.2. pesetas en tercera se dirige á oír mira en San Pascual, elíiortera clase, y de 3o i 33 en segunda, ida y vuelta. de titeamarin s y el consejer Se? Banco de Con la Compañía Trasatlántica Española España, los duques y los cocheros de punto. han concertado viajes especiales á precios reTodo Madrid conoce ya el lance, lo comen- ducidísimos desde varios puertos de las isks ta, Jo deplora, lo transmite, Ib completa, lo Canarias y desde Tánger, que permitirán haadivina a postmari, qaz s trito áe ios- mayores cer la excursión en condiciones muy ventajosas, placeres con que se regodea la neceáad públi- as! como desde Oran, por 1o s vapores de la ca, y- O, Basilio, satisfecho de so obra, se fro- Trasatlántica francesa, y desde Argel por los ta las manos y piensa n la elección de nuevas de los Sres. Sities Hermanos. Todas estas combinaciones podran verse en en detalle en los carteles que se fijarán 4 público y en los prospectos que se distribuirán en los despachos centrales y estaciones interesadas. POR TELÉGRAFO A i g o 16, 10 m. En la próxima sesión deí Ayuntamiento propondrá el alcalde que se celebren en esta ciudad festejos para solemnizar la boda de S. M el Rey. Aceptada como Jo será seguramente su proposición, publicará un bando invitando al ¿vecindario Á poner colgaduras en los balcones y á iluminar las casas. Se repartirán bonos á los pobres y se instalará iluminación de arcos voltaicos en las calles. Habrá además conciertos populares y fuegos artificíate. f CONCURSO DE APUESTAS MUTUAS SUMAS REMITIDAS por mtestros íectoies de provincias. Los de Madrid (condición jS) no jigaran en estas Vistas. D Antonio López Francisco R u i z José Carlos Joveflanos a Ptas. 5 DON BASILIO EN MADRID Temando C Jovellanos Doña María Martínez Carmen Aízparu B Paula Pons. Rafaela Carreras, D Francisco Jofre Bartolomé Fons Francisco Salort. Matías Mateo Eduardo Vergara 1 2 6 1 1 1 1 v 1 4 5, a GUIAS DE ESPAÑA 1 a guía de una ciudad, si hubiera de hacerse TM de na manera artística, tendría que hacerla- un espíritu que á la vez fuera filósofo y poeta, un hombre que amase ías cosas concretas, exactas, tangibles, y que al mismo tiempo supiera ver, sintiera, la segunda realidad que estas cosas tienen, su esencia. Y este hombre comenzarla por darnos una idea de Ja sensación que á él le producía esta- ciudad antes de conocerla. ¿Cómo nos imaginamos nosotros una ciudad famosa, histórica, antes de verla? ¿Cómo es Praga, Constantínopla, el Cairo, Manchester, Florencia? ¿De qué suerte se exaltaban nuestras imaginaciones infantiles, cuando, sobre las rodillas de este hombre bondadoso que todos hemos conocido siendo niños, él sos iba contando Jas grandezas y maravillas de Madrid, de París ó de Rema? ¿Córao veía Becquer á Toledo antes de poner en ella sus pies? ¿Y Gautier á Granada? Musset no estuvo nunca en Madrid: ¿no tenemos una idea bien curiosa de esta impresión que el artista podría darnos en la poesía Madrid del gran poete, en que ve, durante las largas noches estrelladas, bajar fas señoras con sns anchos mantos por los escaleras azules Después de esta sensación, el autor de la Guía podría ofrecernos una visión lejana, de conjunto, panorámica, de la ciudad; veríamos la ciudad á lo lejos (como en ese lindo tuadrito de 3o ya titulado La T pjnería de San Isidro) observaríamos sus alrededores: sus huertas, sus cortinales, sus fábricas; nos iríamos luego acercando á la ciudad, y entraríamos en ella eit compañía de carromateros, ordinarios, cosarios, arrieros, traficantes, artistas errabundos, gitanos aventureros. Ya en la ciudad, iríamos poco á poco, gradualmente, descubriendo 1 aspecto de sus calles, las fachadas de las casas. FIESTAS REALES