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CUATRO. NUM. 479. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. LA PRINCESA ENTRE LOS OBREROS bajador hacía su labor; y le preguntaban el tiempo que invertían, el jornal que ganan, cómo viven, qué familia sostienen, etc. terminando por examinar ea otra sección del local LO DRE 3, 3 MAYO el producto del trabaja de estas- pobres víctias agencias telegráficas ir 6 onsta que han mas- de la. necesidad. Mujee hay entre las- contransmitido ya á Madrid un sucinto pero currentes, que tleva cincuenta y siete años, haíompleto relato de cuanto hizo ayer en Lon- ciendo cepillos y percibí endo el raiserahle esdres S. M el Rey de España. Todo lo sa- tipendio de seis peniques y medio por cada mil brán pues, ya los lectores de A B- C: el boquetes que llena, sin llegar á cobrar nunca hreakfast matinal en Kensington, mientras que más de seis chelines por semana! Otra refirió á frente á Buckingham, en el relevo de la guarlas- Princesas cómo en su oficio se veía oWi adia, la música de los Granaderos tocaba la da á trabajar diecisiete horas diarias para gaMarcha Real y una fantasía sobre motivos nar cinco chelines- Y otra les mostraba un abriespañoles y el público se aglomeraba en torno guitosde niño, por el cual ella cobraba 10 penidel Palacio creyendo que iba á poden; saludar ques, y vendido en la tienda valía más de 14 al Rey; la excursión del Monarca: por tiendas chelines, Y ésta les relataba sus angustias para y almacenes, en un- modesto hansam- cab ó si- ganar el pan como ribeteadora, y aquélla como món que diríais vosotros, acompañado sólo del encajera, y la de más allá como florista de sommarqués de Villalobar; la compra de flores y breros, y la de acullá como guantera. Aquí un recuerdos para la novia; la propina de una pobre zapatero lloraba sus cuitas; no lejos de libra esterlina al cochero; la visita al famoso él, un encuadernador de Biblias se consolaba á gabinete de Mad. Tussand donde el Rey tuvo sí mismo con sentencias del Libro Santo. el gusto de darse la mano á sí mismo, converLas dos Princeaar llevaban: en. la mancr los tido en figura de cera, y la ovación con que inevitables bouqueis. ¡Si hablarían amab! emente los augustos prometidos fueron saludados al entrar y salir, por la noche, en Waldorf- á los obreros, que uno de- eilast, erraejedilo más que viejo, exclamó: Bien están esas flores; Theatre. para señoras tan cariñosas todas las flores son Pero algo creo que nan omitido Tas Agen- pocas! Y es que muchos de ellos no podían cias, y que acaso interesará profundamente á creer que fueran dama de sangre Real aquellas los españoles, pues arroja mucha luz sobre el que departían mano á man 1 con las pobres carácter y las virtudes de su futura Reina. Po- hormigas del trabajo incesante. Son tan amacas horas quedan á ésta de disfrutar de la com- bles que no parecen princesas decía una mupañía del regio amador. Quien no tenga muy le- chacha; hablan como cualquier otra y ser enjano el recuerdo de sus noviazgos se hará cargo tristecen de veras cuando les decimos lo poce de que, para dos novios que se aman y que van que ganamos. ¡Qué. buenos corazones deber, á dejar de verse pronto, quizá para no volver tener! Fue, pues, una inmensa: abra de miseá cruzar palabra hasta la antevíspera de la boda, ricordia, la visita de las Princesa ellas consono un minuto, un segundo robado al eterna- laban, animaban, ofrecían apoyer, daban conmente nuevo dúo de amor es una contrariedad sejos, compa- tftíam preocupaciones y, penas con. inmensa, un sacrificio verdadero. Ayer tuvo la los pobres. princesa Ena el valor de someterse á una priNuestra futura Soberana) se acercó á una vación de esta índole. Y ¿sabéis por qué? Porque era en obsequio de los pobres, en interés obrera que hace cajas de fósforos, á dos penide los trabajadores, en homenaje á Tos menes- ques v medie la gruesa, y que daba el pecho á su hijo, un angelito de cuatro semanas. terosos- -iQfté niño más mono! -exclamó, tománLa empresa del Dctyte JVews ha organizado dole fa carita. en el Queen s Jíall una Sweaied Industries Exbi- -Es el número diecisieie de misr hijos- -conbihon, á cuya inauguración fueron invitadas las testó- la obrera. princesas Beatriz y Ena, y á la que se esperaba La Princesa se conmovió visiblemente, y que asistiera el Rey de España. El carácter aquella emoción se comunicó á la pobre madre, semioficial del acto impedía á D Alfonso asis- que vertió algunas lágrimas de gratitud. tir, pues el incógnito de su viaje lo vedaba. La- ¿Es verdad que. se casa? -preguntó á uno 4 princesa Victoria pudo excusarse de ir, y á de la comitiva. nadie en las circunstancias actuales hubiera ex- -Sí- -le dijeron- -con un Rey. trañado su ausencia. Pero la princesa Beatriz, -N o se merece menos- -replicó. para quien alguien pidió en el acto de la inauCuando las Princesas hubieron pasado más guración que le fuera otorgado el puesto de de una hora en contacto con tanta desventura, primera comisionada de tas buenas obi as, se había volvieron á unirse con el Rey. Ya no iba Su comprometido á abrir por sí misma la Expo- Alteza Victoria Eugenia ta pálida como ayer. sición, y su hija no vaciló un- momento en Su rostro rebosaba satisfacción; era que: el coprestar al acto el honor de str asistencia, si razón le salía á los ojos, y el corazón estaba siempre un atractivo y un realce, por su eleva- ayer doblemente feliz, porque. los hechos hada jerarquía y por su hermosura, en la ocasión bían demostrado que pueden convivir ea él el presente un mayor aliciente de la fiesta por la amor por un Rey y la caridad pata los. pobres. aureola de simpatía que la envuelve con motivo de sus bodas. W. KUSSELE, E! acto fné largo, rtuba, pri sero, los discursos de rigor. Después, la princesa Enrique- de Bsítenberg como aquí llamamos ü la futura suegra de vuestra Rey, se levantó entre calu 1 a primavera se disfraz de veuano. rosos: aplausos, y dijot Tengo unr grandísimo Del frío de Abril hemos pasado al placer en declarar abierta la Exposición Y luego empezó Ja parte más- interesante. Madre calor de Mayo, demostrándose una vez ¿hija fueron recorriendo tina- por una las ins- más que la tan ponderada primavera no talaciones ó pequeños tatleres en que cada tra- existe, ó es algo en que no creea ni los ÜMADR 1 D, 6 DE MAYO DE 1906. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS mismos poetas, que tienen el mal gusto- de contarlo. El Ayuntamiento- Gelebró sesión larga y divertida- Hubo discusión viva, ruidosa, apasionada. Parecía que se- trataba de la suerte de Madrid. El origen: trascendental de tan interesante debate era... el nombramiento de un empleado de los de más modesta categoría. Así las gasta el olimpo madrileño. Después trataron largo y tendida sobre el proyecto vde reforma de lasr Cuatro Calles. Pasaron las horas, se acabó la cuerda y quedó tan lata discusión pendiente para mañana. También los ministros se reunieron en Consejo; pero empezaron por declarar al reunirse que no llevaban ningún asunto importante que tratar, todo lo cual es perfectamente verosímil porque, en efecto, nada ocurre ni nada puede ocurricr en 1 este paisr de la suprema dicha. Se dio tierra á las víctimas- de la tragedia de la calle del Carmen. El entierro filé modesto y el acompañamiento no correspondió á la sensación que produjo el suceso entre la gente que se conmueve, pero que no se manifiesta El gobernador civil designó ayer las personas que han de formar la comisión encargada 1 de dotar de gualdrapas á los caballos de los picadores en las corridas de toros á fin de evitar en lo posible los espectáculos de charcuterie que suele ofrecer la fiesta nacional. Es- probable que los aficionados pidan á la comisión que extienda el uso de las gualdrapas ó de cosa semejante a, las picas para ocultar también en lo posible el no menos lamentable espectáculo de las modernas puyas y del novísimo sistema de picat de los varilargueros (pero muy largueros) del día. La nota más saliente del día sonó en la Bolsa primeramente, y después, con regocijo general, entice el comercia: los cambios bajaron á i 2 5 a. Lo que no bajan son los precios; de las 1 cosas, que estaban caraséporque los francos estaban alfós. En la Audiencia hubx amenidad de juiciosr con diversidad de asuntos cómicos. La revista de los tribunales parecía el programa de una función del género chico. Fueron recogidos a unos obreros que se dedicaron á pedir por las calles- La autoridad evitó á. tiempo el lamentable cuadro que, afortunadamente, no tuvo la segunda parte, dé insultos y de armas que tuvo el del último día Llegaron de Sevilla Ja condesa de. París y su bella hija, á quien ya la adjudica novio este Madrid casamentero, señalándole con. el dedos y dentro de casa Por la noche no hubo estrenos, ni pot consiguiente, escándalos. La claque del Cómico, sin novedad. El gobernador no ha tenido rigores, más que una noche, y eso- para Ja del Rea) AEMECB L MADRID AL DÍA