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HAÑO CUATRO. NUM, 473. CRÓNICA U N I V E R SAL ILUSTRADA. que no presidió, como en la corrida anterior, el concejal delegado de incendios. El concurso hípico, cuyas carreras coI ace muy pocos días, al publicarse en la Gaceta la ley de Jurisdicciones, menzaron ayer, se vio concurrido, dada decíamos que la Real orden que la acom- la escasa afición que hay por aquí á estos pañaba resultaba una burla sangrienta ó deportes que con tanto entusiasmo cultiuna flagrante contradicción, porque si la van otros países y otras razas. ley había de ser lo que la citada orden Continuó ayer el regreso de los obrerezaba, debió hacerse aquélla con arre- ros que fueron á trabajar á los pueblos y glo á esta disposición; y si había de ser que debían haber vuelto el sábado. Los lo que es, sobraba la Real orden. que ayer llegaron fueron unos ocho ó No creíamos que tan pronto habían de diez. Los demás siguen por allá. De verano. darnos la razón los hechos. Los fabricantes de pan de Viena maUn telegrama de Málaga anuncia que él periódico Nuevo Diario ha sido denun- nifestaren al gobernador que no es cierto ciado por la jurisdicción militar á conse- eso azi frust- -el de ellos- -y que lo que cuencia de haber reproducido un artículo proyectan es suprimir los repartidores á domicilio, por considerarlo antihigiénico de D. Luis Mariano José de Larra. E! artículo se titula ¡Servir al Rey! y lesivo para los intereses del público. y había sido publicado en La Ilustración ¡Lástima grande que hasta ahora no hayan Mriísiica, de Barcelona, el 26 de No- caído en la cuenta del mal que hacían! Y encima habrá que darles las gracias. viembre de 1888. Sucesos menudos ocurrieron varios sin Se hace notar que la reproducción del artículo la hizo Huevo Diario los días 16, gran importancia. El más saliente fue el 17 y 18 del mes corriente. La ley de que tuvo por escena la plaza de San Jurisdicciones se publicó el día 25, ó sea Antón, donde una mujer, en defensa de siete días después de la publicación del unas compañeras, la emprendió á estacazo limpio con los guardias, quienes á escrito. Estos son los hechos que, naturalmen- estas horas jurarán que manos blancas te, nos libraremos muy bien de comentar. ofenden, diga lo que quiera la galantería. El céfiro blando volvió por la noche Basta al objeto de esta Crónica recordar nuestro artículo del miércoles pasa- á sus tentativas de volcar Madrid hacia do, en el cual también decíamos que po- el otro Jado del proceloso Manzanares. drán los Poderes encargados de hacer AEMECE cumplir la ley inspirarse en la disposición dictada á última hora; pero nada Jes obli- 1 A PRINCESA VICTORIA Y EL ga á hacerlo así, y en cambio, ningún re- TEATRO DE EL PARDO curso cabe contra el rigor de la aplicaS. JVl. la Reina ha tenido una iniciativa, que ción lleva el sello de delicadeza exquisita que sabe Basta, repetimos, con esto y con feli- imprimir á todos sus propósitos la augusta citar al Gobierno por su obra, que resul- dama. ta tan liberal como el Gobierno mismo. Para realizar su idea, dona María Cristina MADRID, 3o DE ABRIL DE 1906 NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS diantes que trabajaron en el teatrito de aquel Real sitio. Se hace decorado nuevo y se perfila y acicala el salón, que forzosamente ha de resultar pequeño para los numerosos solicitantes de invitaciones, pues no hay en él acomodo más que para doscientas personas y ya, aun siendo muy pocas las que tienen noticia del acontecimiento, se prepara gestiones y se busca influencia para obtener invitación. El programa ya está acordado y oportunamente lo publicaremos. La representación se verificará el día 29 de Mayo. H CUCHICHEOS l I e visto en el Gobierno- civil algunas de las armas recogidas en los cacheos; no son navajas, sino verdaderos machetes. Ninguna persona culta dejará de aplaudir estas medidas de represión. Así no podemos seguir. Hay que exterminar esa hampa criminal, bochorno de la sociedad educada. -Es verdad; la gente maleante se desarrolla con una fecunditt j espantosa; pero no basta desarmar las mane z cíe esos vagabundos, ni se consigue gran cos. i con castigarlos y recluirlos; el origen del mal no se extirpa con bandos ni reglamentos, subsiste Dor culpa de todos. -No lo entiendo. -Quiero decir que lo verdaderamente grave es el desarrollo de lo que podría llamarse hampa moral, esos millares de individuos dispuestos á convertir en momentos dados los sitios públicos en repugnantes lupanares. La descripción hecha por distintos corresponsales de lo ocurrido en Madrid durante los días d Semana Santa indigna y avergüenza. No erar golfos, ciertamente, los que perseguían á mujeres indefensas; no lo son tampoco los que promueven escándalos, burlándose de los agentes de la autoridad, y, pojr fin, con buenas apariencias y distinguido porte, preséntase en. la sociedad la calumnia y la maledicencia, más terribles que el revólver y que la navaja. -La calumnia existió siempre desde que el mundo existe. El odio presenta aspectos distintos. -Pero ahora reviste caracteres repulsivos. Quiero decir, que es cosa corriente estrechar las manos de las gentes y herirlas por la espalda. Prefiero mil veces al matón antiguo de capa y espada, plantado en medio de una calleja esperando á un enemigo para reñir con él, que el caballerete sonriente y mordaz, dispuesto siempre á destruir honras y asesinar inocentes con frases envenenadas. Convivimos con la maledicencia perfumada, aceptamos el vicio correcto, disculpamos la grosería bien vestida, somos inconscientes propagandistas de todas las maldades sin castigo y aclamamos la villanía dorada y triunfante. -No veo el remedio de todos esos males. -Yo sí. Tienen la culpa los padres, los maestros, cuantos dirigen la conciencia humana. Atentos al desarrollo de lo mal llamado intelectual, ansiosos de hacernos fuertes, creemos que el ser más inteligente es el más frío de corazón; hemos decretado la abolición de la sensibilidad moral, buscamos á toda costa la satisfacción de nuestros apetitos personales, y somos hipócritas, vengativos y crueles. El día en que sepamos lo que vale el ser honrado y bueno y enseñemos á los débiles y á los inocentes á ser nobles, compasivos é indulgentes, no hará MADRID AL DÍA J a fiesta dominical se celebró en grande. No voló Madrid, pero le faltó poco. Evolo hizo todo lo que pudo. Por la mañana, el Dios Grande alegró las calles, haciendo que luciesen los balcones las colgaduras de colorines y que las músicas despertasen al vecindario perezoso. Las carreras de andarines, organizadas por el Heraldo, tuvieron su público en la Caftellana, y demostraron que hay por esta lierra prójimos con andares de Mercedes 90 caballos y á Ja cuarta velocidadLa corrida de toros no ofreció atractivo alguno á ¡a afición, y por eso la- Piaza no estuvo iodo lo llena que Niembro hubiera deseado, ni mucho menos. En cambio los toros fueron malos y los toreros pusieron de su parte cuanto humanamente es posible poner para desagradar al público y apurar su paciencia, que no es poca. Menos mal que no hubo toros con fi ego; pero hay que tener en cuenta ha Jlaraado á la eminente actriz María Tubau y á su esposo, Ceferino Palencia, y les ha encargado íe disponer todo lo necesario para dar una representación en el teatro del Palacio de El Pardo, durante la estancia en él de la futura Reina de España. María Tubau, á quien nadie puede regatear méritos para la señaladísima distinción que ha recibido, será la primera actriz spañola que represente ante la princesa Victoria Eugenia. Esta tendrá ocasión de conocer en Él Pardo, y antes, por consiguiente, de hacer su entrada en la corte, á la alta aristocracia que ha de vivir en contacto con ella cuando ocupe el Trono. A la fiesta asistirán los Príncipes extranjeros que vendrán con motivo de la boda de D. Alfonso XIII. El lindo teatro, en el cual no se ha representado desde ios tiempos de Carlos IV, se está remojando bajo la inteligente dirección de Ceferino Palencia, que cumpliendo el encargo recibido, no modificará en lo más mínimo el característico aspecto de la sala. Los espectadores, se sentarán en los mismos bancos sin respaldo, de madera blanca y con asientos de badana que ocuparon los cortesanos concurrentes á las funciones que allí dieron el famoso Máiqucz y Rita Luna, los últimos come-