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A B C. LUNES 3 P- S AITJL C e FAG. 5. EDICIÓN i. con Filipinas, Marruecos, golfo de Guinea, Nueva- York; líneas necesarias, líneas secundarias, acaso proposiciones para tenerlas hasta con China, Japón y puertos del Archipiélago griego y Mar Negro; servicios postales, servicios comerciales... todo lo que constituye en Ja política naval de España uno de los números fundamentales del programa de Jos hombres de Estado contemporáneos. Seguramente, por el patriotismo de los vocales de la Comisión, no habrá necesidad de hacer dos recomendaciones; abstención de los motivos por los cuales algunos caminos de hierro no son lo que debieran, si no lo que se propusieron aquellos á cuyas personales miras se ajustaron las delincaciones, y recuerdo de que en España transcurren Jos años sin emprender obras definitivas por no ponerse de acuerdo los bandos provinciales ó las compañías industriales acerca de los puntos por donde ha de pasar la locomotora, ó hacer escala el barco. Son dos escollos verosímiles. Retrasaríamos, si surgiesen ahora. Ja formación de la flota comercial española. Los futuros servicios marítimos tendrán mucha menos importancia de la que á Jos españoles conviene, sino los complementa la iniciativa mercantil, particular y colectiva de la nación. Vamos á poseer medios de desarrollo del comercio; vamos á tener líneas marítimas para el comercio; el Estado, en suma, trabajará, en cuanto reciba el dictamen de la Comisión, para el comercio. ¿Habremos logrado lo principal para fundamentar nuestro comercio marítimo de exportación cuando funcionen las nuevas líneas marítimas? No basta que Jas establezca el Gobierno; no bastarían ni aun los tratados que hace más de diez años piden inútilmente nuestras Cámaras comerciales de América. Es preciso que no haya motivo para afirmar, como lo ha hecho, con razón sobrada por desgracia, la de Buenos- Aires, que la República Argentina desconoce los artículos españoles y que nosotros desconocemos las ventajas de aquellos grandes centros de consumo. Es necesario no olvidar que voces españolas, muy españolas, han declarado en América, de manera que se ha podido oir claramente en toda España, que urge á nuestros comerciantes abandonar su sistema rutinario de contratación y de presen tación de productos Y además de esa cantdri da, que no nos ha estimulado, las Memorias d nuestros cónsules y las notas de nuestra JunU de exportación ponen de manifiesto que no te nemos comercio íntercontinenta i- fi a- -r v TM. J. TÍ Í i T r- i- idK! l i r? ttf M ¿L? 7 V FRANCISCO DE CAUFOT NJA. Vista de Markeí Street, una de las grandes vías de la ciudad que han quedado totalmente destruidas por el terremoto y el incendio. pueda utilizar convenientemente la acción destructiva del radium sobre las aflicciones de! cuerpo humano, se habrá dado un paso decisivo en el camino del progreso, un paso tan grande que la antigua terapéutica quadará olvidada para siempre... Todavía no se ha llegado á eso, pero es inevitable que de un momento á otro y en un dominio cualquiera, la acción del radium será utilizada. ¿Y á quién deberemos, al mismo tiempo que á B; cquerel, la posesión de un cuerpo capaz de impresionar á los demás cuerpos, lo mismo que á una placa de fotografía, y de poder, no sólo impresionarlos, sino destruirlos... Todo eso se lo deberá la ciencia á la víctima del doloroso accidente de ayer... Al prodigioso cerebro que desaparece aplastado por las ruedas de un carro... WHISKY tot- rjudeiwood Undeiwood gima en lo que á los huevos servicios marítimos concierne. COMUNICACIONES MARÍTIMAS p u é disuelto el Congreso de 1904 sin aprobar un proyecto de Jey de protección á la marina mercante, en cuyo art. 17 se proponía que una comisión extraparlamentaria estudiase las comunicaciones marítimas regulares que al Estado convenía fomentar. Extinguidas aque las Cortes, sin cumplimiento la promesa hecha- n el Senado durante el último Diciembre por ino de Jos actuales ministros de redactar disposiciones protectoras para Ja marina comercnJ, tuvo necesidad el Sr. Maura de recordar 1 urgencia de alguna medida previsora, para a- e no llegara la conclusión del contrato con 1. C o m o a ñ n T i- s a t a n t i c a s i n p i e p n c i ó n a l- El Sr. Moret recogió rápidamente el aviso; lo recogió con excelente sentido de Jo que pide en esta materia eí interés público. Hace dos meses convirtió en decreto el art. J del proyecto de 1904. Designada Ja Comisión, se constituirá el próximo jueves, 26, bajo la presidencia de! ministro de Fomento, á quien roApesadumbra leer estadísticas. Inglaterra gamos dedique en el acto inaugural algunas paexporta á la Argentina unos 39 millones anualabras de afectuosa consideración á las Cáma- les de pesos, en más de 1.100 barcos nacionaras españolas de América y Filipinas, excluidas les; Francia, 14 millones, con 122 vapores de de la representación que en ese organismo temsu bandera; Alemania, i3 millones, con 2 1 2 poral y consultivo se ha otorgado á sus hermavapores; Italia, 11 millones, con 102 naves; nas las Cámaras peninsulares. Tratándose de España, 5 millones, con 10 ó 12 barcos. Y comunicaciones marítimas, es plausible Ja interahora ocupamos en la estadística el sexto lugar, vención concedida á las Cámaras de Manzana- porque Bélgica nos aventaja en 2 ó 3 millones! res, Albacete, Avila y Valdepeñas, entreoirás; ¿Rectificaremos esta inferioridad comercial con pero no hubiera holgado nivelar con éstas á las nuevas líneas para el transporte de mercaderías, oficialmente constituidas en Buenos Aires, Guasin acompañar la acción del Estado con una temala, Montevideo, Lima, Méjico, Manila y gran iniciativa mercantil, con una resolución Valparaíso, la exclusión de las cuales no es decisiva de no dejarnos arroiar comercialmencomprensible. Y por cierto que aún no están te de América? oaganizadas Jegalmente Jas de Cuba y Puerto Los generales del almirantazgo inglés son Rico. Ya que expresamente no han sido convo- partidarios de fuertes subvenciones á U maricadas, ni directa ni indirectamente llamadas á na mercante, porque esa marina es símbolo, cooperar con. la representación demandada á brazo, instrumento, representación de un gran sus compañeras peninsulares en obra tan útil, comercio marítimo. Las subvenciones á la flota será bien oir á todas las residentes en Ultra- comercial española habrán de responder algún mar antes de formularse dictamen. día á ese pensamiento. Los resultados, claro EJ trabajo de la Comisión ha de ser muy re- es, no se improvisan. El Estado español va á brindar nuevas comunicaciones marítimas á sus flexivo. Ninguno de mayor importancia entre clases mercantiles. Estas deben procurar que Jos varios de carácter nacional pendientes de sirvan para algo más que para enviar 5 millocomienzo. Quizás pueda constituir el punto de nes de exportación á la Argentina, menor núpartida de la resurrección de nuestro comercio mero á Cuba y Filioinas v unas cuantas peseintercontinental. Intereses de los exportadores, tas á Marruecos. intereses de los importadores, comunicaciones con la América. Central, con la Meridional, Luis SOLER