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A B C VIERNES 20 DE ABRIL DE 1906. PAG. 4. EDICIÓN 2. a Nada más- La noche fue digna del día: gracia de Curie, el inventor del radium, las noticias de San Francisco, espeluznan- desconsoladoras; las nubes, desgajándose tes; las de París, dando cuenta de la 0 en cataratas. AEMECÉ Los últimos informes hacen ascender a 2.70o1 los muertos y á más de ¡2.000 los heridos. La carencia de telegramas favorece ¡a circu- lación de noticias estupendas. Un telegrama de Chicago comunica que esta mañana se rompió el último hilo qus comunicaba con San Francisco. 1 nteresante relato de un testigo. J Parts, 19, 8 n. E! corresponsal del York Tierald, en San Francisco, telegrafía el siguiente inte. cían ísimorelato de la catástrofe: El día del martes había sido espléndido, el cielo estaba despejado y el sol era radiante. La noche fue tan hermosa como el día. La Opera se hallaba atestada de público para oír al tenor Caruso, que cantaba en la ópera Carmen; los demás teatros estaban también llenos, y á la salida el páblico invadió los cafés y restaurants. Retiráronse á su domicilio los últimos trasnochadores, y cuando á las cinco y cuarto de la madrugada la población dormía, fue despertada súbitamente por una fuerte sacudida. En los primeros momentos parecía que la población se hundía. Los edificios se tambaleaban, sacudidos como débiles arboüllos en día de horrorosa tormenta. Yo salí precipitadamente de ir omicilio, corrí asustado, y al llegar a Vo Iti- átieet noté con horror que la tierra temblaba bajo mis plantas. Al principio no me d! exacta cuenta de la situación y vi después que se caían las cornisas de algunas casas inmediatas. Siguió á esto un extremecimiento formidable que se repitió hasta tres veces, acompañado de un estruendo ensordecedor. 7 Encóntreme anonadado y sentí que ei terror iba á sumirme en el vertiginoso torbellino de gentes que gritando y dando espantosos alaridos, corrían en todas direcciones, pero logré reponerme y procuré acudir al telégrafo antes que á ninguna otra parle... Tres minutos más tai de, la hermosa y moderna ciudad estaba convertida en un. informe montón de escombros. La multitud al huir, in vadía las calles; el espectáculo era de una sublimidad trágicamente aterradora. No tardaron en iniciarse incendios en diferentes puntos; la conflagración se hizo después genera! ¡Aquello parecía el fin del LA CATÁSTROFE DE SAN FRANCISCO POR TELÉGRAFO as noticias. Washington, 19, 1 t. El movimiento seísmico que ha originado la catástrofe de San Francisco, se ha propagado por toda América del Norte. Además de las tres sacudidas que se sintieron ayer por la mañana, por la tarde hubo otras, aunque menos violentas. Los instrumentos seísmicos de Washington registraron á las ocho y media de la mañana una violenta oscilación cuyas vibraciones se prolongaron visiblemente hasta el mediodía. tos de compasión y tristeza experimentados por el pueblo alemán ante las desgracias ocurridas en California. p de socorres. Se cree que los subditos extranjeros hospedados en los principales hoteles de San Francisco, han salido ilesos de la catástrofe. Doscientas mil personas próximamente haní quedado sin abrigo. La Casa de la Moneda que encerraba en sus cuevas treinta y nueve millones de dollars, ha sido uno de los escasos edificios que han resistido á los efectos del terremoto. Las provisiones de explosivos están agotánás víctimas. dose, constituyendo esto un inconveniente graEntre los muertos por la catástrofe vísimo, por la imposibilidad de volar las casas está el jefe de los bomberos. para combatir el incendio. Un gran edificio de la calle de Eddy se El puerto mercante de San Franriírn Va i hundió, sepultando una casa contigua en laque resultado intacto. labia doscientos inquilinos, que perecieron Las llamas cubren la ciudad en una- extension odos. -de ocho millas cuadradas. El barrio conocido por el nombre de Sur j p dificios incendiados. de Market Street ha quedado destruido por En una de las calles más céntricas se completo. promovió un gran incendio, destruyendo varios El incendio ha destruido durante la pasada edificios, entre ellos el del diario Examiner Chronicle, el local de la Compañía telegráfica de noche la mayor parte de los mejores edificios de la ciudad. Western Union, el palacio de Correos, los La estación balnearia de Cliff House, situaedificios de Telégrafos y Teléfonos, la Gran da en los alrededores de San Francisco, ha Opera, el Ayuntamiento, varios Bancos y las quedado destruida por completo. oficinas de la Sociedad de Seguros Mutual Del asilo de dementes situado cerca de San Life. José, han sido extraídos 120 cadáveres. v i Son contadas las casas que han quedado sin- Por las calles de la población no se ve más lesperfectos. que el constante ir y venir de carruajes y? utomóviles transportando muertos y heridos. I ínea férrea inundada. El barrio japonés ha sido destruido casi por Washington, 19, 2 f. El mar ha invadicompleto, y en el barrio latino han sido tamdo la línea férrea del Southern Pacific, entre bién enormes los destrozos Suism y Benici, hundiéndose la vía en una lonLa catedral de San Ignacio y el colegio de gitud de milla y media, á muy corta distancia los jesuítas han quedado destruidos. de un tren con viajeros, que estuvo á punto de desaparecer bajo el agua. de la escuadra Washington, 19, 6 i. El departamento J destruidas. de Marina ha recibido del comandante de la Las salinas situadas á algunos centenares escuadra del Pacífico un telegrama posterior al de millas al Sur de San Francisco, han quetemblor de tierra, en el que se dice que todos dado destruidas. los barcos de la referida escuadra han quedado Afortunadamente, resultaron pocas victimas; incólumes. pero en cambio los destrozos producidos se evalúan en dos millones y medio de dollars j oticias alarmantísimas. Las noticias que se reciben son aún, si p del Kaiser. cabe, mucho más alarmantes que las ya cono El emperador Guillermo, por mediación cidas. del Embajador alemán en Washington ha exA consecuencia ae la falta de agua témese presado al presidente Roosevel su profunda y que se desarrolle una grave epidemia, lo cual contribuiría á empeorar la situación de manera sincera simpatía personal hacia las víctimas de considerable San Francisco, como asimismo los sentimien- terremoto, las calles de la ciudad de San Francisco se agita- ban como movidas por fuerte oleaje subterráneo y se veía el pavimento levantarse y deprimirse en violentas ondulaciones, mientras las asas enteras se hundían, produciendo un es. répito ensordecedor. ¿Los habitantes de las pequeñas barriadas excéntricas sufrieron relativamente poco, pero contagiados por el pánico que se había apoderado de las gentes, corrían también por todas partes como locos. Las primeras sacudidas duraron una hora. El segundo terremoto fuerte se percibió á ías ocho y quince minutos, y aunque el pánico que causó fue aún mayor, produjo menos daños que el anterior. H orribles detalles. el primer Al producirse Nueva York, 19, 4? De todas partes se envían socorros á San Francisco. Un tren especial ha salido de los Angeles conduciendo á dicha ciudad unos cien médicos y cirujanos. El presidente, M r Roosevelt, ha dirigido al alcalde de San Francisco y al gobernador de California un mensaje preguntándoles qué medios estiman más adecuados para poderles prestar ayuda. Se han enviado tropas con objeto de ayudar á la guarnición y á la policía de San Francisco en los trabajos de salvamento. El gobernador militar ha telegrafiado pidiendo un nuevo envío de víveres y de tiendas de campaña para guarecer á los habitantes que han q u H? in albergue. I os destrozosj mundo! 1 l TWrj as sacudida Nueva Yak, 19, 8 n. Esta tarde se han producido dos nuevas sacudidas en Los Angeles, afectando á toda California. Con este motivo los habitantes huyen en todas direcciones en medio del pánico más espantoso. El espectáculo es verdaderamente aterrador. Trescientas mil personas se hallan sin abrigo Esta noche los ministerios de Guerra y Marina se ocupan en enviar todas las tiendas de campaña y víveres de que disponen. Las noticias que se reciben del lugar de la catástrofe son cada vez más aterradoras. En todas partes se rivaliza enviando socorros, procurando aportar algún alivio á tan horrorosas desgracias. Rockefeller ha ofrecido 100.000 dolíate. La Cámara de los Representantes ha elevado á un millón de dollars la cantidad de 5oo.ooo que había sido votada por el Senado Muchas personas han sido abrasadas vivas dentro de las casas. El hambre amenaza a los supervivientes. Se nota la carencia de auxilios positivos; el incendio gana progresivamente todos los barrios de la ciudad DE SOCIEDAD Ha sido pedida la mano de la bella señorita Ana de Martos y Escosura, hija del diputado D Cristino Martos. para el distinguido joven