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A B C JUEVES 19 DE ABRIL DE t 9o6. PAG. 16. EDICIÓN íjp. Miga de niño i nina (En una escuela) Cádiz. s 3o. Sebende forraje decentenos. Talayera. 3i. Se hierra á todas las personas los animales que tengan El Gordo (Cáceres) 3i. Se reciben avisos de animales muertos Madrid. 33. Se admiten bestias por el estiércol Andújar. 34. Se alquila esta local con terrenos y hasta el ferrocarril Hernani (Guipúzcoa) 35. Ordinario desde arriba abajo y viceversa Alcalá. 36. F. a de electricidad de N. a S. a del Carmen y de machacar esparto Benifaira de Valldigua. t 3 j. Se vende esta casa en la de alao darán razón y una guerta Lugo. 38. Se arrienda toda la casa menos la cuadra que es pa el amo. El Maíllo (Salamanca) J. 3 La planchadora de arroz para blancura y suavidad en el planchado en estos almacenes Bilbao. 4 Camisería primitiva de Santo Domingos. Madrid. 141. Posada se armiten caballerías de diez céntimos en adelante sin responsabilidad Lerma (Burgos) t. 42. No se proive la entrada mas que á los obreros (En una construcción) Pradilla (Burgos) 43. Se proyve la entrada de personas cavallerias sin vozal en los sembraos ni otros animales que causen destragos (Bando en la puerta de un A y u n t a m i e n t o) Arcos de la Contera (Cuenca) 144. Se mercan tega pa tegao que no ten rompía Jerez. 145. ¡Altoll Se afeita por dos peritas. Afaitar y cortar el pelo raso tres peritas. On parle franse Grao (Valencia) 146. Se venden solares á 1.000 reales metro cúbico Alcora. 147. Se alquilan carritos para personas y animales Valencia. 34.8. Se presta dinero ha unhinteres módico ha las personas de responsabilidad fisiea y aqueyas que tengan fincas rústicas y hurvanas u de cualisquíera otro clase emelabas en este término municepal Puertollano (Ciudad Real) J 49. El tercer dolor lo tuvo la Virgen al ver crucificado á su hijo por un devoto el año 1874 Torrente (Valencia) 15o. Calle de San Francisco y del General Riego Cádiz. 151. 1 Casa para todo viviente (En un cementerio) Ribadavia (Orense) 152. Bronquista de Temple. Jaca. 153. Café. Se sirven bodas y reuniones de todas clases Madrid. 154. Casacon sistori alescu elapublicas. Ruguilla (Guadalajara) 155. Se vende jabón, belas, petróleo y otros comestibles Madrid. 156. tSe echan parches á la Americana Gijón. 157. La lluvia de huevos Madrid. 158. Comidas y camas de León Alicante. j 5 g. Ce dan lecciones de acordeón y se conpone dicho istrumento. Hespecialidad en istrumentos de lenguetería Granada. 160. Salud de los enfermos (En un cementerio) Córdoba. 161. Casa depres ta amos. Se Compran toda clase de ojetos Cebiles heclesiásticos y ultramarinos Gimillo. 162. Mtiga de ochaleo pa niños y chiquillas y perilla tal día Aguílar (Córdoba) j 63. Despacho de paja y demás semillas Madrid. 164. Aquí yace johl gran misterio de este pueblo el cementerio Anaz (Santander) 165. Se hacen Muletas para Cojos de todos tamaños Gijón. 166. Memorialista. Se escriben cartas de pésame tristes, de felicitación alegres y para novios y novias tiernas Bilbao. 167. Trajes para hombres cien necnos y de formes á la ultima Moda que sientan vien á quien los pone. No se precisan pruebas. Valladolid. 168. La Filosofía ÍEn una lencería) Barcelona. HE A B C BOLETÍN DE VOTACIÓN Voto por el número Este Boletín debe enviarse bajo sobre abierto, franqueado como impreso, á las oficinas de A B C, Serrano, 55, Madrid, é indicando además de la dirección: Para el Concurso de los J ótutos. ADOPTADOS DE R O POR LOS MINISTERIOS DE 3 GUERRA Y MARINA RECOMENDADOS POR LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Toda dase de INDISPOSICIONES DEL TUBO DI GEST 1 VO, VÓMITOS Y DIARREAS, ETC. en tú ños y adultos se curan pronto y bien con los SALICILA TOS DE BISMUTO Y CER 10 DE VIVAS PÉREZ. De venta en todas las farmacias acreditadas del mundo. N K K N M E A LOS V- AÍERQS NO SE DEVUELVEN LOS ORIOINALES IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE A BC 5O BIBLIOTECA DE A B C RAMUNCHO J 3 Í la mano un poco temblorosa, la obligación de servir durante tres años en el segundo de Infantería de Marina de guarnición en un puerto del Norte. Aquella era la última noche, y los novios se habían dicho que la prolongarían más que de costumbre, hasta las doce, por decisión ie Madalén: las doce, que es er las aldeas una hora descompasada y fatal; una hora después de la que todo le parecía á la joven negro y fatídico. A pesar del ardiente amoroso aíihelo, no pasó por Ramuncho y Madalén la idea de que en esta última entrevista, bajo la opresión de la partida, pudiesen traicionarles sus intenciones dignas y honradas. Al contrario, en el instante de recogimiento del adiós postrero, sentíanse más puros que nunca, amándose con jternal amor. Menos prudentes, sí, puesto que ya no les importaba el mañana, se atrevieron á hablar en el banco de novios, lo que jamás habían hecho. Hablaron de! porvenir, de un porvenir que estaba para ellos tan lejano, porque, á su edad, tres zños les parecían infinitos. En tres años, cuando él volviera, ella tendría veinte; entonces, si su madre persistía en rehusar de modo absoluto la boda, esperarían un año más y Madalén podía usar de sus derechos de mayor de edad: ya estaba convenido y jurado. Los medios de comunicarse, durante la larga ausencia de Ramuncho, les preocupaba no poco: entre ellos ¡era todo tan complicado, y tantas trabas y secretos teníal. Arrakoa, el solo intermediario posible, les prometió ayudarles, ¡pero había cambiado tanto, les inspiraba tan poca confianza... ¡Dios, si él les faltase... Y además, ¿querría que pasasen por sus manos cartas secretas, cuando nada le importaban? Ahora que las comunicaciones son fáciles y constantes, puede decirse que no hay una separación completa, como iba á serlo pronto la de aque- llos jóvenes; iban á darse un solemne adiós, como se lo daban los amantes de otro tiempo, de aquél en que no había correos y las distancias parecían infinitas. La venturosa vuelta, el verse de nuevo, se lo figuraban muy remoto, allá abajo, en la lejanía inacabable de la duración; Sin embargo, animados por la mutua fe, esperaban ese instante con una tranquila seguridad, como esperan los creyentes la vida uítraterrena. Las circunstancias más pequeñas de esta última noche se revestían en su espíritu de una importancia singular; al acercarse al adiós postrero, todo se engrandecía y se exageraba para ellos, como ocurre á los que esperan la muerte. Los ruidos más leves y el aspecto de la noche íes parecían particularísimos, y en su presencia grabábanlos para siempre con el recuerdo. El canto del grillo tenía un algo extraño que creían no haber escuchado jamás. En la calma de la noche, el ladrar de un perro guardián sonando en una casería lejana, hacíales temblar y dábales invencible tristeza. Y Ramuncho debía llevar en su viaje y conservarla luego con fe ciega, una brizna de hierba arrancada al acaso en el jardín, al pasar, y con la que estuvo jugando toda la noche maquinalmente, sin darse cuenta de ello. Con aquel día terminaba una etapa de la existencia de ambos; habían volado unos cuantos años; su infancia huía... No tuvieron que cambiarse muchas recomendaciones; tan seguros estaban el uno y el otro de lo que harían durante la inevitable separación. Realmente tenían que decirse menos cosas que otros novios, porque mutuamente se conocían hasta los más íntimos secretos. Después de la primera hora de conversación, quedaron, pues, con las manos enlazadas, guardando un triste silencio, más doloroso á medida que pasaban rápidos é inexorables los minutos que llevaban al momento fatal. A las doce quiso Madalén que marchase Ramuncho;