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A B C. MIÉRCOLES n DE ABRIL DE 1906. PAG. 6. EDICIÓN rical, más candente en España que en las de- más naciones latinas ó romanas; la cuestión social- -obrero de taller y de fábrica en Cata ORQM 1 NAS. Hemos reflejado en es is crónicas! a opinión del director del Diario luña, obrero del campo (aspecto agrario) en de Barcelona, órgano el más autorizado de las Andalucía; -la pérdida délas colonias y consiclases conservadoras, y hemos creído oportuno guientemente la de los mercados de exportavisitar ¿interrogar también al director de l a ción, núcleos de la producción catalana; el aumento aplastante de la Deuda del Estado y Publicidad, el popular periódico republicano que sintetiza el pensar y sentir del centro y de con él la depreciación de la moneda española, Ja derecha antidinástica. El director de LaPu- constituyen una serie de problemas tan graves blicidad es D Eusebio Corominas; conocíamos y de tan difícil resolución, que en otro país de al Sr. Corominas por sus trabajos parlamenta- vida más independiente, más consciente que la rios; le habíamos oído en el Congreso, y á de la sociedad española, habrían producido un propósito de los sucesos de Barcelona, un se- bouleversement de fond en cambie, como dicen en Francia. España sintió la amargura del desasreno, un razonado, un vigoroso discurso que fue escuchado con profunda atención por la tre colonial; pero en esta parte de España, en Cámara toda; habíamos leído también sus ar- estas provincias catalanas, el efecto de la pérdida de las colonias fue aplastante, desesperatículos en el periódico que dirige; y ahora al encontrarnos frente á él, en su despacho de La dor, poique aquí la población es intensa, acti Publicidad, teníamos la impresión de hallarnos, va, trabajadora, con vida propia, real y efectino ante el político ó el ilustre periodista á quien va, abundante en iniciativas, bastante culta y se interroga, sino ante un antiguo, sincero y en relación constante por mar y por la frontera próxima con l o s pueblos de Europa y de cordial amigo. La estancia en q u e n o s encontrábamos América, vida de relación espiritual, comercial conversando era pequeña; unos recios sillo- é industrial que actúa desde muchos años sobre nes son su mueblaje; en las paredes des- el cerehi- o y la voluntad de los catalanes, con tacan anchos retratos de personajes republi- muchísima mayor intensidad que sobre el cerecanos (según es uso en los círculos y redac- bro y la voluntad de IDS demás españoles que ciones del partido) y por el balcón, que da á viven en las regiones centrales de España. Por h Rambla, entra el ruido incesante de coches estos motivos y por requerirlo la defensa de los grandes intereses creados por la actividad y tranvías. catalana, en los momentos de la catástrofe é- -Lo que ha dado en llamarse problema ca- instantes después de consumada, hubieron de talán- -nos ha dicho el Sr. Corominas- -es preguntarse los importantes núcleos de la intecuestión tan compleja, que sintetiza todo el lectualidad y de la actividad catalana, si podeproblema nacional español. El pleito dinástico, mos seguir orestando confianza á los directores no resuelto; el conflicto religioso, llamado cle- DESDE- BARCELONA y á los gestoras políticos del Estado español, á los que no supieron ó no quisieron prevenir, ó evitar la catástrofe colonial. Y desde este punto comienza la protesta- -aparte exageraciones y violencias casi olvidadas, -no contra España, contra los desacreditados políticos cíe España. En esta protesta- -ha continuado diciendo el S r Corominas- -se juntaron los del pleito dinástico, los del conflicto clerical, los elementos capital y trabajo en lucha apasionada, los núcleos de fabricantes, de industriales y de comerciantes, los intelectuales, poniendo todos el grito en el cielo y formulando airadamente las quejas y las invectivas en idioma catalán, porque en el resto de España no hubo quien las expresara en idioma castellano, ni quien las sostuviera con la fiera independencia con que en esta parte de España se difundían y propagaban. Cataluña no es antiespañola. Repase, quien quiera convencerse de ello, la historia de todo el período constitucional y verá, cómo teniendo Cataluña una personalidad propia, se fue adecuando sin grandes sacrificios á la normalidad constitucional de España. Y no quiere salir Cataluña, no quiere sustraerse á este régimen nacional. Quiere, sí, porque los actúalespartidos gobernantes y los prohombres que los dirigen no ¡e merecen confianza alguna, recabar, en el mayor límite posible, el gobierno de si misma, mediante la organización autonómica de sus Ayuntamientos, único modo de redimirse del imperio arbitrario del cacique, del gobernador civil y del ministro de la Gobernación, cuyo expedienteo tuerce, aplaza, desnaturaliza y mata todas las iniciativas fecun- v- -y T VALENCIA. LA CORRIDA DE NOVILLOS CELEBRADA ÉL DOMINGO A BENEFJC O DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA DE AQUELLA CAP) TA 1. Fut LA MESETA DE LOS PERIODISTAS liRv