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CUATRO. NUM. 4 53. CRÓUN 1 VERSAL ILUSTRADA. MADRID, 9 DE ABRIL DE 1906. NÚMERO SUEL TO, 5 CÉNTIMOS -Pero en todas las poblaciones no tiene V. M un Alcázar. -Es cierto que no, ni una ciudad con tantos encantos- -repuso D. Alfonso. El Rey hizo justicia á Sevilla. No precisa visitarla en primavera para convencerse de ello, pero en primavera se avaloran de tal modo sus encantos, que parece una ciudad imaginada para, escenario de gratos ensueños. A veces este derroche de luz que el sol realiza en sus risueñas calles y sobre los embalsamados jardines, arrancando contrastes entre su cielo purísimo y los vetustos torreones de sus monumentos, es mensajero de grandes desgracias, como la que hace poco lamentara por la pasada crisis. Pero ahora no sucede así. La lluvia, que deslució algún tanto las manifestaciones de simpatía y el entusiasmo que animaba al pueblo sevillano hacia el Monarca en el día de ayer, ha sido la que ha salvado de la ruina á la agricultura, y bien se le puede perdonar la descortesía de ahora por los beneficios recibidos. Hoy, touristas forasteros y sevillanos, se han desquitado con creces, y los jardines, los monumentos, las joyas artísticas que aquí se conservan, han tenido cientos y miles de visitantes. Los oficios en la catedral atrajeron á infinidad de touristas, á quienes encanta la severidad y magnificencia que el cabildo catedral imprime á estas ceremonias, entre las que figuraba hoy la pintoresca procesión de las Palmas, que se hace por las gradas de la basílica. Precisamente á la hora en que iba á organizarse esta procesión se desarrolló una escena interesante en los alrededores del Alcázar: La infanta María Teresa y el infante D. Fernando, acompañados del Dr. Grinda, salieron de incógnito con objeto de dar un paseo. Aunque la Infanta cubría su cabeza con la negra mantilla y á pesar de que procuraron reservarse de los curiosos, no pudieron conseguirlo, siendo reconocidos y seguidos por una multitud que les tributaba manifiestas muestras de simpatía. Los 1 nfantes, después de dar una vuelta por la plaza del Cardenal Lluci y contemplar la torre de la Giralda, volvieron á Palacio. El grupo de la puerta del Akázar vitoreó al Rey cuando marchó para Villamanrique en automóvil, prorrumpiendo en aplausos cuando en la persona del chaffeur reconocieron al Monarca. La tarde en el Tiro de pichón ha resultado agradabilísima. Las apuestas fueron numerosas y de importancia. El Rey hizo algunos tiros admirables que aplaudió el distinguido concurso. No le ha faltado al día su infundio para comidilla del público. Se decía que en un yate que llegó al puerto momentos antes que el torpedero Osado, cuyo yatí ostenta la bandera inglesa, llegó una distinguida y alta dama que, conservando el incógnito, marchó en seguida á Vi 1 aman 1 rique. Bandera inglesa! ¡Dama de incógnito) Cuánto habéis dado que hablar! Pasan las cofradías; el Rey y su séquito están ya en el palco. Aquí hago punto porque hay que observar el deslumbrante aspecto de la tribuna. MIR A B C GRATIS éxito alcanzado por nuestro numero de ayer hit sido inmenso. Nuestras máquinas no tiraban lo bastante para satisfacer la demanda de ejemplares que hacían los vendedores. Hasta altas horas de la noche se vendió ABC por tas calles, pudiendo afirmarse sin jactancia que jamás periódico alguno logró un éxito parecido. Damos las gracias al público que así confirma y consolida la popularidad de este periódico y le ofrecemos perseverar en el propósito de corresponder á su creciente favor ofreciéndole con frecuencia ventajas y beneficios como los que estos días le venimos ofreciendo. Mañana también será gratis A B C. 7 f (anana también llevará en primera plana el vale de cinco céntimos para la combinación con el tranvía. Mañana también gritarán los vendedores de periódicos, como gritaron ayer: n ¡M B C gratis! ¡ABC con vale para viajar en tranvía! CRÓNICA POLÍTICA QBSERYACJONES Poco aficionado OPORTUNAS á tratar asuntos, que no sean de mi particular incumbencia, rehuyo mezclarme en cuestiones, que, como las militares, reclaman competencia especial. Mas, este propósito no me ha de impedir la repetición de lo que he oído á quienes poseen positivos conocimientos, que no me son familiares. En este caso me hallo por haber tocado, aunque desde un punto de vista asequible á todas las capacidades, el tema concreto de la vacante de capitán general. Sobie ello y refiriéndose al artículo que publiqué hace tres días, me decía ayer un militar experto é inteligentísimo lo siguiente: He leído en un telegrama de Sevilla que el general Luque ha manifestado ser su deseo enteramente conforme con la opinión pública. Dice que con gusto lo cumpliría amortizando la vacante de capitán general, ocurrida por la muerte de D. Ramón Blanco; pero se opone la ley. Me precio de conocer la legislación militar, y declaro que no sé qué texto legal haya podido tener á la vista el ministro de la Guerra para decir tales cosas. La ley de- i de Mayo de i883, que determinó las clases que constituyen el Estado Mayor general, las dos situaciones de actividad y reserva en que pueden encontrarse, el número máximo de generales, sus derechos, sueldos, honores y ascenso fija en cuatro el número de capitanes generales como máximo; pero, no dice de ningún modo que haya de haber cuatro precisamente. ¿De dónde se deduce la necesidad de nombrar el cuarto, hoy que no quedan más que tres? También fija la citada ley en 40 la cifra de tenientes generales de la escala activa, y sin embargo, no hay más que 32 en la actualidad. De ellos, ocho sin colocación, es decir, de cuartel, en sus casas. Mi opinión y la de muchos colegas míos, con quienes he hablado es más radical que la que oigo por ahí á la gente. Según aquélla, debería darse decreto, no sólo amortizando dicha vacante, sino de- DESDE SEVILLA CRÓNICA DEL DOMJNGO 6 7 0 PALABRAS POR TELÉGRAFO SEVILLA, 8. I O N f i n día espléndido de los característieos de la hermosa primavera sevillana ha seguido á los molestos chaparrones de ayer. Sevilla se ha ofrecido con todo su esplendor legendario á los ojos del Monarca al influjo de este sol pródigo en encantos. Ayer, después del Te- Deum, el Rey, dirigiéndose al alcalde de Sevilla, señor Luca de Tena, que se hallaba á su lado en el vistoso grupo que formaban las personas Reales y su brillante séquito cuando cruzaban las soberbias naves de la Basílica, dijo en un momento de espansivo entusiasmo: -Alcalde, cada día me gusta mas bevilla. El simpático alcalde aprovechó la oportunidad que le brindaban aquellas palabras para hablar al Rey de una aspiración que anima á todos los sevillanos, diciéndole: -A los sevillanos también les gusta cadajdía más su Rey y lo que desean es que se haga vecino de Sevilla. El Rey, sonriente, replicó: -Yo soy vecino de todas las poblaciones españolas. Ante esta manifestación que el Rey hacía, sin duda para poner en un aprieto al alcalde, éste no cedió en su empeño, ¿y para obtener respuesta concreta, agregó: UNIVER DAD OS E A 7 A f BBUOIECA DE (BOAS GEÓGRAFOS! SOCIAIB