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A B C SÁBADO 7 DE ABRIL DE J 9 C 6 PAG. 10. EDICIÓN ffllDTRJ D. Interior de un tranvía en el día de ayer. Los viajeros leyendo el número de Jl IB C que tenía el vale de cinco céntimos, mediante el cual resultaba gratis la lectura de nuestro periódico ó el recorrido en el tranvía. if -A B c te la amante de Raidzell, concibe un proyecto fantástico: convertirse en esposa de Raidzell, mediante un doble divorcio. Está astiada de un marido que no dlega que vegeta, y ella quiere ser millonaria. Y su labor para llevar á cabo sus planes, es de una habilidad diabólica. Nos hallamos en Gannes, en el suntuoso hotel de los Raidzell. Eugenio camina á la locura. Su opulencia le enloquece. Ahora pretende fundar un principado del que él será el príncipe. Su hermano Juan c o n t i n ú a enamorado de Christiane, más Juliette, está al corriente de esos amores, pero se calla. Su hermano Paul tampoco los ignora; en una reunión electoral su adversario le ha lanzado al rostro esa infuria. Christiane, con maravillosa sangre fría, va á probar á su marido y á su cuñada su inocencia; pero ésta rechaza á la pérfida con indignación. Paul acaba por comprender la infamia y mata á su cuñado Juan. Muerto Juan, Paul se constituye p r i s i o n e r o y Eugenio, snte el cadáver de su h e r m a n o pierde la razón... Y así termina la hermosa y conmovedora comedia de Maurice Donnay, cuyo éxito ha sido tan grande como legítimo. F. MORA de Medicina, que interviene a! solo efecto de decidir la discordia entre los médicos, confirma la intoxicación y declara, invadiendo atribuciones que no la competen, que dicha enfermedad no se halla incluida en la ley de 20 de Enero de 1900. E! juez de primera instancia del distrito de Buenavista acepta el informe y absuelve al patrono de la demanda; pero el letrado Sr. Esteve apela de esta resolución, por entender, como ayer sostuvo ante el Tribunal, que la intoxicación saturnina es un verdadero accidente del trabajo, conforme a! art. 3. núm. 5. de la ley de Accidentes. El Sr. Sartou pidió la confirmación de la sentencia del Juzgado. O O R PEGAR A UN Ayer comparecieron GUARDIA en la Sección cuarta Pepe el Huevero y otro sujeto llamado Enrique Humanes, acusados ambos por el fiscal de haber golpeado á un guardia que intentó separarlos cuando aquéllos, decididos á ventilai con el puñal y la navaja antiguos resentimientos, reñían una tarde del mes de Abril del pasado año en la Cuesta de la Vega. En el acto del juicio no se probó que el guardia en cuestión hubiese recibido malos tratos de obra, y sí únicamente que los hoy procesados le amenazaron con la cesantía, porque uno de ellos, el llamado Humanes, aseguraba en el fragor de la pelea, ser sobrino de Canalejas. El representante de la ley, en vista de que nada demostraba la culpabilidad de Pepe el Huevero, retiró la acusación para éste, sosteniéndola para el que con la influencia del parentesco quería asustar al mantenedor del orden. El Sr. Arco solicitó en su informe la absoución de Humanes. BIEN T E Q UIENQUIERA... Bautista Díaz es un bienaventurado q u e padece persecución constante, ora por la justicia, ora por las mujeres, ora por una y otras á la vez. Efecto de esta persecución ha tenido varias cuestiones con muchachas más ó menos candidas, á quienes después de haber enloquecido, olvidó en menos tiempo que el auténtico Tenorio, sin pensar que ellas no se resignan al abandono con tanta facilidad. La última de estas cuestiones ha tenido para Bautista consecuencias muy desagradables; pero aún pudo tenerlas mucho más graves, porque, según de la prueba practicada ayer tarde en la Sección tercera, donde se vio la causa que se sigue contra Díaz, salieron al encuentro TRIBUNALES ACCIDENTE DEL En la Sala primera TRABAJO? délo civil vióse ayer tarde una apelación que no deja de ser interesante. Trátase de un juicio por accidente del trabajo, seguido entre el obrero Julián Bosch y su patrono Guillermo Emilio Sánchez, Aquél reclamó una indemnización por padecer, según afirma, una intoxicación saturnina de las que reconocen la ley de Accidentes del trabajo, el reglamento de incapacidades y la Jurisprudencia de! Tribunal Supremo; oero la Academia I EL PRÍNCIPE BÜLOW. Canciller ael Imperio alemán que anteayer sufrió un accidente después de pronunciar un discurso sobre la Conferencia de ffllgeciras en el Jfeiscblag.