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A B C VIERNES 6 DE ABRIL DE i9o6. PAG. i3. EDICIÓN i. Julio confirmó lo dicho por Gala, confesan- El corresponsal de La do que tenía las alhajas, las cuales le habían Jberté telegrafía que acaba de saber una grave sido entregadas por su primo Gregorio. A este detenido le fueron ocupadas dieciocho pápele loticia. Asegura que antes que á Berton habíase tas de empeño, dos de las cuales, correspondescubierto á otros siete supervivientes, pero dientes á los dos relojes que no habían sido que por los consejos del médico que bajó á la recuperados, fueron encontradas en eí tejado nina sólo se subió á los dos que aparecían en de la casa núm. 36 de la calle de Jardines. condiciones más viables; pero éstos murieron durante la ascensión. Fue imposible transportar a los otros cinco causa de su extremada debilidad; entre ellos I a policía continúa su labor de perseguir á iay un aprendiz que cuenta catorce años. los estafadores que tienen el extranjero Ayer se bajaron auxilios á estos últimos, los como campo de acción de us ilícitas mani: uales se hallan asistidos en el fondo de la obras. nina. Ayer capturó á otros tres y sigue la pista á Al ser encontrados hallábanse moribundos. un cuarto, que no tardará en caer en sus manos Tenía noticia de que José Jiménez, dueño de una funeraria de la calle de Juan Dios, rePOR TELÉGRAFO cibía correspondencia extranjera á nombre de vila, 5, i o n En Solana de Béjar, pue- Santos Pérez, y ejerció la debida vigilancia. blo de esta provincia, el vecino Do- Ayer fue detenido un dependiente de dicha mingo Hernández Marín hirió gravemente de funeraria, llamado Jñigo Larroque, cuando reuna puñalada en el pecho á un hermano suyo cibía del cartero una carta que no iba á su nombre ni al de su principal. llamado Juan. Poco después llegó al citado establecimiento gnórase las causas del hecho. -Mayoral. un repartidor de telegramas con un despacho á nombre de Santos Pérez. Cuando el dueño, José Jiménez, estaba fir- i mando el recibo, no obstante no ser él el des 1 p n la delegación de Buenavista denunció el tinatario, fue detenido también. mayordomo del duque de los Castillejos, Declaró que Santos Pérez y Agustín Góque en el domicilio de su amo se había come- mez le habían propuesto que recibiese la cotido un robo de importancia. rrespondencia dirigida á nombre del primera Añadió el denunciante que sospechaba de un y que había accedido á ello sin creer que se sujeto llamado Eugenio Gala Pozo, que acom- tratase de nada malo. pañó como criado al duque en una cacería hace Finalmente, fue detenido ayer Agustín Gópocos días, y que á pesar de haber dejado de mez, que tiene una carbonería en la plaza de prestarle sus servicios. Frecuentaba la casa por Santo Domingo, y que ha estado procesado encontrarse sin colocación. por estafa. El delegado interino Sr. Casal, detuvo al Se practica trabajos para capturar á Santos denunciado, que negó en un principio, pero Pérez, á cuyo nombre llegaba correspondencia después indicó que en la calle de Cabestreros extranjera á la funeraria de la calle de Juan de podrían averiguar noticias del suceso. Dios. En dicha calle nada pudo saberse. Como se ve, el número de estafadores es Apremiado nuevamente Eugenio Gala con- grande; pero acaso no tanto como el de primos, fesó que los objetos robados se encontrarían en puesto que siguen recibiéndose cartas y hasta la calle de Jardines, núm, 36. telegramas que indican que hay creyentes ó piEn el piso cuarto de dicha casa, habitada llos á quienes seduce el negocio fabuloso que por Julio Revilla Navares, encontró la policía se les brinda. cinco alfileres de corbata, de gran valor, sobre Ahora han dado con otra treta ios estafadoel montante de una ventana; otros cinco alfile- res. Ya no salen á la estación á esperar á sus res de igual clase y dos relojes de oro dentro víctimas. Las dicen en sus cartas que vayan á de un colchón, y dos relojes- pulseras que Re- tal ó cual hotel y que no hagan caso de lo que villa sacó de un bolsillo. les diga la policía, porque ésta quiere desbaEste sujeto fue conducido á la delegación y ratar los planes y hacerse dueña del consabido más tarde, en unión de Gala, puesto á dispo- tesoro. sición del Juzgado de guardia, con el cuerpo del delito. REISCHTAG Y LA CONFELa policía busca á Gregorio Revilla, primo RENCIA DE ALGEC 1 RAS de Julio, que también está complicado en el POR TEVEORAFO robo. Eugenio Gala ha declarado que sus amigos TVscurso de Bülow. Gregorio y Julio Revilla le indujeron á robar Berlín, 5, j t. Ésta tarde se procedió al duque, pero se negó á ello. en el Reischtag á la segunda lectura del presuAnteanoche estuvo, como otras veces, en puesto de la Cancillería del Imperio. casa de dicho señor duque, donde comió, saEl conde de Bülow declaró que después de liendo en unión del ayuda de cámara, del coci- la clausura material de la Conferencia de Algenero y del administrador, de quienes se separó ciras iba á exponer la política de Alemania en n la calle de Carretas. Marruecos, midiendo, sin embargo, sus palaFue después á una casa de la calle del Pozo, bras, porque la Conferencia no ha terminado donde se reunió con Julio y Gregorio, con los por completo, y sus resultados, así como la aue. marchó al café Colonial. cuestión de Marruecos, no se han discutido en Allí Gregorio Jes manifestó que nabia roba- ningún otro Parlamento, y también porque no do cinco alfileres y tres relojes en casa del du- querría disminuir ni entorpecer el acuerdo obque de los Castillejos, sin explicarles cómo ha- tenido, tanto más cuanto que vio con pena que bía entrado; pero sí les dijo que había estado durante varias semanas la idea de complicaciooculto en la escalera de los sótanos y que tuvo nes militares se había apoderado de los espíque salir á ¡a alie descalzo, por no haber teni- ritus. do tiempo de recoger las botas que dejó en ¿A qué se debió esto? dijo. Los intereses dicha escalera antes de cometer el robo. vitales de Alemania fueron amenazados de tal Añadió que las alhajas las tenía en su poder manera que los hombres que dirigen nuestra Julio, y que quedaron en verse al siguiente día, política exterior pensaron en elevar la cuestión ala tres, en el domicilio de éste, Jardines. 36 á otras esferas distintas de las diplomáticas. Rumor gravísimo. París, 5, i o n Más estafadores detenidos Puñalada á un hermano A ROBO DESCUBIERTO v ¿Temamos acaso la intención de hacer ía guerra con motivo de Marruecos? No; de ninguna manera, exclamó. Nosotros no tenemos intereses políticos: ni aspiraciones políticas en Marruecos, agregó, ni tampoco como España un pasado mauritano de varios siglos, ni como Francia una frontera común de varios centenares de kilómetros; pero, en cambio, teníamos intereses económicos en dicho territorio, lleno de por- venir, independiente y hasta el presente poco abierto. Eramos firmantes de un convenio internacional que contenía el principio de igual- í dad para todas las naciones y poseíamos por dicho convenio el derecho de 1 a nación más favorecida. No podíamos, pues, permitir que se merma- sen estos derechos ni que se perjudicasen sin nuestro asentimiento; era esa cuestión tal, que perjudicaba al prestigio del Gobierno alemán y á la dignidad del Imperio, y en la cual no podíamos ceder. (Grandes aplausos. iDe esto se desprende lo que queríamos ob tener en Marruecos y lo que no queríamos: no queríamos tomar asiento en Marruecos, pues obrando así hubiéramos más bien debiiU tado nuestra situación. Nosotros no queríamos hacer ninguna oposición á las pretensiones históricamente fundadas de España y de Francia, siempre que los intereses de Alemania fuesen respetados. Bülow terminó diciendo: Hicimos conceciones sobre varios puntos 3 e deta le; pero hemos mantenido de manera inquebrantable nuestro gran principio de la puerta abiertas; he- mos atravesado un período de fatiga y de inquietud, y creo que ahora podemos mirar ante nosotros con más tranquilidad. La Conferencia ha tenido un resultado igualmente satisfactorio para Alemania, España y Francia y útil para todos los países civilizados. TJülow accidentado. Después de terminar Bülow su discurso, el diputado Koutling, del centro, se mostró conforme con ¡a política seguida por Alemania en Algeciras. El socialista Bebel hizo uso de la palabra, y disponíase á criticar todo lo relacionado con Ja Conferencia cuando un inopinado y grave accidente reclamó la atención genera! obligándole á suspender su discurso. El canciller Bülow, que se hallaba cansadísimo, cayó sin sentido sobre su escaño. La confusión que se produjo fue espantosa. El diputado Pachou que había observado la indisposición del príncipe Bülow, corrió rápidamente hacia su banco con objeto de prestarle auxilio. El presidente de la Cámara rogó á dos miembros de la misma, que son médicos, que asistieran al canciller. Bebel interrumpió su discurso. En la Cámara reinaba un silencio imponente. Momentos después, el príncipe Bülow, algo repuesto, pudo hablar á los médicos, y á la una y diez abandonó la sala de sesiones el enfermo, acompañado de los miembros del Consejo y seguido de muchos amigos, siendo conducido al despacho del presidente. p l Kaiser en la Cámara. Tan pronto como el Emperador tuvo conocimiento del accidente que había sufrida el canciller, se trasladó al palacio del Reischta gVisitóle en el despacho del presidente y prestó gran interés á los informes que le transmitían los médicos. Estos dijeron que se trataba de una herno- í rragia cerebral, pero sin temor á que sobreviniera la parálisis. También acudió la señora de Bülow, con í que conversó extensamente el Kaiser. El canciller dormía mientras tanto.