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A B C. DOMINGO i. DE ABRIL DE 1006 PAG. 5. EDICIÓN i 9 n el tercer aclo nos vemos trasladados á un alón de U moiada del barón de Tourneselles. Es ebte salón de una forma artísticamente iriegular, no sólo en los ángulos que hacen las paredes, sino en el piso dividido en dos partes por una especie de pequeña gradería, que aisla la parte del balcón que abre sobre el frondoso jardín y el resto de ¡a estancia. Las cornisas del salón lucen en su parte central el blasón heráldico de Ja casa del conde, y en la parte superior de la gradería sendos tiestos aprisionan las raíces de dos grandes palmeras que extienden los abanicos de sus hojas, dejándolos caer airosamente. El gran arco de la izquierda permite ver la galería de altos ventanales que conduce al salón principal, donde se celebra el concierto musical de obras de Wilf. Y cuando empiezan á representar el cuarto acto, en fin, vemos ante nosotros la terraza del restaurant, donde los asistentes á un baile situado en las afueras de la ciudad reparan sus fuerzas. En las sillas correspondientes á los distintos veladores que hay esparcidos, vemos sentarse cocottes sedientas de g 3l antes aventuras; hombres degenerados, borrachos y sinvergüenzas, rufianes modernos, que á costa de ellan viven; comisarios de policía, aristócratas y príncipes. Un pabellón hay á la derecha, formado por un enrejado de madera, y en cuya parte superior hay un letrero luminoso en el que se lee Bfli c; en la izquierda, formando el saliente de la terraza, hay un cenador medio oculto por los arbustos, los macizos de plantas de salón y plantas silvestres entremezclados en abigarrado conjunto. Sirve de fondo á todo esto, en primer lugar, la población profusamente iluminada; luego el mar, el mar tranquilo, soñoliento y silencioso, sobre el que se destacan gallardamente algunas cúpulas de algún palacio misterioso, con sus ventanas eternamente cerradas; tal vez en él se suicidó algún empedernido jugador después de perder el último luis que poseía. una guirnalda de rosas de distintas tonalidades que con su matiz apagado destacan sobre el fondo vivo y brillante de la soie, incrustada toda ella de pequeños trozos y diminutas flores de plata y sedería antiguas. El sombrero es de paille con un esprit blanco, dos rosas rose y rodeado de una pequeña franja de tul bleu. ¿Visten así las princesas? Creemos que no, así únicamente viste la princesa Bebe; nadie con tanto gusto como ella. Las toilettes que lucen Nieves Suárez en el tercer acto, Elena Salvador en el cuarto y la señora Salverda, merecen sinceros elogios. -JV. compró dos décimos de la lotena, cuyo orr c celebró pocos días después, á un tal Filíano iiurentín, que según de los autos se desprende, había ya repartido entre varias personas los décimos en cuestión. Sebastián, una vez que entregó el importe dt. ellos á Filiano, los repartió á su vez, y he aquí cómo tienen participación en el billete, que por una crueldad de la suerte resulta premiado con una importante cantidad, mayor número de personas del que á la división hecha por ambos sujetos correspondía. Acuden, pues, todos á cobrar su dinero; se descubre el enredo, y son procesados en consecuencia Filiano Florentín y Sebastián. El primero no niega su reparto, pero eludiendo la responsabilidad que por lo hecho pueda caberle, afirma que el billete se le perdió ames del sorteo; el segundo, Sebastián Martín, jura y perjura que ha repartido los décimos porque 1 3 s adquirió pagando á Filiano la cantidad por éste exigida. Terminado el sumario se señala la vista y corrw parece ante la Sección tercera Sebastián Martín, pues Filiano ha fallecido. El procesado insiste en las manifestaciones quí hizo ante el juez instructor; comparecen varios testigos que confirman estas declaraciones, porque hay alguno que presenció la compra de los décimos, y en vista de ello el fiscal retira la acusación. El acusador privado sigue en sus trece, sin embargo, y fundándose en la declaración de Filiano, sostiene que Sebastián es autor de un delito de hurto, porque se apoderó de un billete de la Lotería con ánimo de ¡ucro; entiende que está comprendido en el caso segundo del art. 53o del Código penal y pide que con arreglo á este delito se le castigue. El juicio terminó ayer tarde, y aunque la sen tencia no se hará pública hasta dentro de unos días, casi puede asegurarse que ha de absolver al procesado, pues no en balde retiró el fiscal su acusación. De todos modos, les que en el fallo tieneK puesta su esperanza no deben forjarse muchas ilusiones, porque el dinero del primero, que es lo que más ha de importarles, está hace tiempo repartido entre las personas que á Sebastián Mártirpidieron participación. Y éstas es de suponer que no lo suelten, ni cok sacabocados. DE PALACIO S. M la Reina, acompañada de la duquesa de San Carlos, visitó ayer el asilo de San Ildefonso, situado en la calle de Mesón de Paredes, siendo objeto de cariñosas manifestaciones de simpatía por parte de aquel vecindario. La augusta dama, que según personas por lo general bien informadas no saldrá de Madrid para esperar al Rey, se instalará á fines de esta semana en las habitaciones que fueron de la infanta María Teresa y de los condes de París, No tiene por ahora el menor fundamento el rumor que ha circulado afirmando que S. M el Rey se proponía celebrar una entrevista en Granada con la princesa Victoria Eugenia. De regreso del archipiélago canario, Su Majestad el Rey, con ¡os infantes doña María Teresa y D. Fernando, pasará, como es sabido, la Semana Santa en Sevilla. El domingo de Pascua llegará D. Alfonso á Madrid y asistirá á la capilla oública del regio alcázar. Después de descansar algunos días es casi seguro que vaya D. Alfonso al Ferrol para presenciar la botadura del balandro Mouriscot cuya construcción ya está terminada, y desde allí á fines de Abril irá S. M á la isla de Wight para visitar á la princesa Victoria EuAS TOILETTES Hasta aquí el deco- genia. La estancia del Rey en Inglaterra será de F E M E N 1 N A S rado con que se ha formado el ambiente en que se desarrolla la siete ú ocho días. idea de ía princesa TBebé; veamos ahora cómo El caballerizo mayor de S. M. señor marviste la protagonista (María Guerrero) qués de la Mina, irá á Cádiz para esperar al Primer acto: una preciosa toilette de paño Rey el día 9 del mes que hoy empieza, y á la cuivre, de airosa factura, que desde el talle cae llegada de S. M se incorporará á su séquito en anchos pliegues; el giteí cruzado está hecho hasta que regrese á Madrid. de rica tela antigua bordada en colores. Tiene Manan t, á las dos de la tarde, se verificará un cinturón de terciopelo negro y algunos vivos en el cuello de encaje, que destacan sobre en Palacio el bautizo de la hija de los marqueel fondo mate del vestido; las mangas, cortas, ses de la Mina. están rematadas por encajes Bruselas. Ayer se recibieron noticias telegráficas en En el segundo acto luce un traje Empire de Palacio de que S. M el Rey había llegado á soie souple de color b eu saxe; el corpino está Las Palmas, habiéndole tributado un entusiasta formado con tela de plata bordada del mismo recibimiento el vecindario de la capital de metal. En el centro del décolleté y formando Gran Canaria. el final de las pequeñas mangas, un precioso lazo y dos aros ceñidos á los brazos, de terciopelo color Ofelia. La toilette tiene un peEl emperador de China queño volante de hilo de plata y se abrocha POR TELÉGRAFO con botones de sírass. T ien- Sin, 3 i 8 m. El emperador KoungLuce también en este acto la eminente actriz Sou está gravemente enfermo. un manteau de tul de plata sobre fondo blanco, Los ministros se han reunido para estudiar de primoroso y artístico gusto. Complementa la cuestión de la sucesión al trono. la indumentaria un gracioso sombrero de tul Trátase por todos los medios de ocultar la y grandes plumas blancas, guarnecido de flores verdad; pero entre otros detalles, el hecho de Je plata. haberse llamado á consulta á los médicos euEl vestido del tercer acto es de raso Líber- ropeos, revela la verdadera situación. ty, de color rose, bordado con perlas de cristal del mismo color y bordeado de padous rose. El cuerpo es de aplicación Bruxelles y encajes de plata. En el cuarto acto, cubre la anterior toilette OMPRA Ó HA- En la Sección tercera se ha LLAZGÜ? celebrado en dos sesiones con otro primoroso manteau; es éste de soie souple de color bteu lavande. El cuello está for- la vista de una causa que el fiscal calificaba de modo distinto que el acusador particular, pues éste enmado por dos gasas azul y blanca entrelazadas tendía que el delito era un hurto, y aquél opinaba y lo que pudiéramos llamar aletas del manteau, que era una estafa. que forman las mangas, están bordeadas desde El procesado Sebastián Martín, afirma por su su parte rc síenor, iniciándose e cuello por par c oue á mediados de Febrero deí año 1904 L p O R GUIAR MAL. La diligencia que hace e viaje de Colmenar á Madrid volcó un día del año último en la carretera. Los viajeros, en su mayor parte, result- sron con erosiones insignificantes; pero uno de ellos recibió en la caída algunas contusiones, que hicieron necesaria la asistencia facultativa y, por consecuencia, la intervención del Juzgado. Además, la esposa de este herido perdió los dientes (que eran postizos) por efecto del porrazo, y al declarar hiciéronlo ambos constar para que en tiempo oportuno se les concediera una indemnización. El fiscal, que calificó los hechos considerando que eran constitutivos de un delito de lesiones por imprudencia temeraria, pidió ayer en el acto del juicio que se impusiera á Zoilo Huerta, conductor del coche, la pena de un mes y un día de arresto y 5oo pesetas; de indemnización al matrimonio referido, que mordió e! polvo, á pesar del extravío de los dientes, indemnización que subsidiariamente deberá pagar la empresa dueña del carruaje. Defendió a! procesado el Sr. Díaz Barrio, y la empresa de coches el Sr. Latorre. UN PASANTE Agitación en Per si a POR TELÉGRAFO TRIBUNALES T eneran, 3 i 8 m. El médico persa rukems ha sublevado á la población de Seistan contra los médicos europeos que, imprudentemente, habían comenzado á trasladar á los enfermos atacados de peste desde sus casas á los hospitales. La multitud asaltó el consulado de Inglate. rra, saqueó el hospital y destruyó las instala ciones y los medicamentos. El cónsul inglés y los médicos fueron apa leados. Las oficinas de la Aduana fueron saivacsas dt la indignación popular por el cónsul de Rusia, que acudió allí con un destacamento ¿z cos- co 5