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¿AÑQ CUATRO: JS UM. 4 4 5 CRÓMICA U N I V E R SAL ILUSTRADA. ABC sulta más ordenada, más fundada, que ía que había; la especificación de los artículos se ha hecho con mayor cuidado, feformando la nomenclatura y aumentando considerablemente el número de partidas; no se señala- -exceptuando algunas partidas- -una tendencia marcada por un género de producción frente á los otros, y se ha tomado en cuenta el mayor número posible de datos para las valoraciones. Apúntanse ya causas de agravios. Esto era casi inevitable. Las reclamaciones oportunas podrán traer el remedio, cual sucede ya con fe industria de conservas, y la protección á la de hoja de lata. Basada aquélla en la enorme diferencia que tenían los cambios, la cual equivalía á una prima de exportación, podía soportar la carestía de los envases. Disminuida considerablemente esa diferencia, viene á ser insoportable el sobreprecio. De éstos y como éstos, ocurrirán casos de choques económicos cuya evitación será difícil. El buen deseo en todos podrá allanar la dificultad. Pero, con menores ó mayores esfuerzos, tendremos base para los nuevos tratados de comercio, que constituyen una de las grandes urgencias de la ií MADRID, i D E A B R I L D E 1906. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS CRÓNICA POLÍTICA A PUBLICACIÓN DE La opinión L LOS ARANCELES general atribuye á la publicación de los Aranceles la merecida importancia. No en vano el ilustre Echegaray la señaló con una de esas frases sintéticas, que causan más efecto en el ánimo del país que un libro, al decir que el Arancel es la Constitución económica de un pueblo Por esta vez, esa obra ha merecido toda la atención, que corresponde á la materia por ella regulada. El Arancel de 1891, el primero francamente proteccionista que rigió en nties tra Patria fue desde luego acusado de precipitación y aun de ligereza en algunas de sus partes. Hasta anécdotas cómicas se refirieron entonces respecto de la escasa formalidad que había presidido á aquellas tareas. Se le miraba como un engendro de la moda del proteccionismo, que, por el ejemplo de Alemania, dominaba la mente de los hombres de Gobierno y que por ello contaba entre sus adeptos á D. Antonio Cánovas. Sin embargo, con todos los defectos que el espíritu de escuelas le atribuía, es visible, innegable su influencia en el desarrollo de nuestra producción industrial. El Arancel de ahora es el producto de una labor más reposada, más reflexiva, más seria. La comisión ha estado presidida por D. Ángel Urzáiz, competentísimo, cual todo el mundo sabe, en este orden de cuestiones, y aunque proteccionista convencido, hombre de inteligencia á la moderna, que le sobrepone á exajeracíones y prejuicios de escuela y le permite poner las cosas en su lugar. Los vocales, personas conocedoras de la delicada tarea que se les había encomendado han trabajado concienzudamente. Uno de ellos, D Pablo de Alzóla, que ha presidido la ponencia, ha publicado, para razonar los trabajos de ésta, un hermoso volumen de 400 páginas, conel título ha Mazzantini tomó posesión deuna tenencia de alcaldía, desde cuyo puesto puede acreditar de nuevo, si quiere lidiar, su arte soberano de manejar el capote y de consumar la suerte del volapié. Murió el barón de Sangarrén, carlista de campanillas, hambre caballeroso y cuya desaparición del mundo de los vivos acelera también la de la causa que de fendió. Por la noche gran solemnidad artística en el Español: beneficio de María Guerrero, estreno de una comedia de Benavente, muchos aplausos, mucho entusiasmo. La princesa Bebé, un éxito. No es una obra demoledora, digan lo quieran los mojigatos; ¿cómo ha de serlo, si resulta al cabo de ella que el que tiene razón es el tirano, el Zar? En Price otro estreno doblemente desgraciado; porque se puso enferma una actriz en plena representacióii, y porque el público se puso malo, pero malo de verdad; loco de. atar y casi de aoalear. iMIiCE EN EL EXPRÉS TVábamos fin á! a nota anterior diciendo qu MANUEL TROYANO nos habíamos acercado á la taquilla de 1 estación y habíamos comprado nuestro billete. Teníamos en la mano nuestra maleta; con ñues tra fiel compañera siempre a) lado, entramos a y a con Dios el mes loco de los días bajo la ancha bóveda del andén. Ya faltaba el tren emprendiese de espléndida primavera y de rigu- poco para queá un coche y hemos su marcha; hemos subido roso invierno; el que se llevó para allá -colocar en la rejilla nuestro modestoprocurado equipaje. al maestro Caballero, á Romero Robledo Os diremos que nosotros hemos tenido cierto y á Pereda, entre otras eminencias, y á estoicismo parasopottar en silencio estas micambio de la pasajera alegría de la piñata, radas oblicuas, estas miradas vagas, estas mimigajas y sobras del Carnaval, nos crispó radas sospechosas que los señores que estaban los nervios con espectáculos como el de en el vagón nos lanzaban. Este sitio creo que la vista del proceso del Huerto del Fran- estará libre hemos dicho nosotros. Sí, sí vagamente; otro cés nos puso los pelos de punta con ha di ¿ho un señorha metido más suno ha dicho nada; un tercero nariz entre catástrofes como la de Courriéres y nos las páginas del periódico que leía. Sonaba un obligó á tentarnos la ropa con amagos de silbato misterioso; se ha hecho un remo ino rupturas bélicas entre los diplomáticos de entre la gente que se hallaba ante las portezueAlgeciras. las, y el trea se ha puesto en marcha. Se ha despedido con un día templado, Entonces hemos comenzado á ver los cammedio nublado medio de sol, entre clara pos de Castilla, anchos, melancólicos, llenos y entre huevo como dejando en pre- de lejanías austeras é inefables. Los sembrados Política económica mundial y nuestra refor- paración el terreno para que Abril repa- estaban verdes; el cielo era azul. Este señor que leía en un rincón el periódico, ala hora de ma arancelaria. En ese libro, que debería re sus locuras y sus crueldades. ser conocido por cuantos se interesan en Para Madrid tuvo, sin embargo, á úl- estar en marcha el tren, ha abierto una cajs este género de cuestiones, se hace la his- tima hora una caricia de 100.000 pesetas: grande de cartón y fu sacado un platito redontoria de la reforma actual y todo ello tes- el premio gordo del sorteo de la Lotería do de cartulina, una botellita de champagne y otra mineral; después se ha tifica del cuidado y meditación con que de ayer, que cuando menos á los que le partirde aguaviandas con un cuchillito puesto á varias microsse ha llevado á cabo. Por último el mi- disfruten les hará variar de opinión sobre cópico y ha principiado á comer en silencio; nistro actual, que se halla desligado de el último mes. todos le mirábamos con atención; él de cuande preocupaciones de escuela se ha ocupado Continuó el reparto de comestibles á en cuando, sin decirnos nada, paraba de comer preferentemente, asiduamente en la de- los sin trabajo en los cuarteles, y en y se frotaba sus manos rápidamente con ese terminación de las valoraciones. algunos de éstos sobraron raciones, lo gesto peculiar de las moscas cuando se retuerPor la extensión de éstas, no es posi- que prueba que, á Dios gracias también, cen las patas. La noche llegaba; hemos pasado hacer nuestra cena. ¡Caramble emitir juicio sobre el resultado de se lleva Marzo el hambre con que nos al restaurant para ¡Hombre, qué casualidad! ba, usted aquí! tamaña labor. Juicio semejante ¡o dará regaló. Era un amigo que encontrábamos; ya nos exhecho la aplicación del Arancel á la vida De Algeciras, la mejor noticia de to- trañaba á nosotros no haber encontrado un económica del país; lo formulará razona- das: que aquello ha acabado en santa paz, amigo en el tren. Hemos cenado; la Compañía damente ¡a experiencia. Lo que sí puede Gracias á Dios, salvando lo que pueda que coxre con los yantares en este tren, es tan amante de vuestra salud, que cuando os levandecirse es que la nueva clasificación re- pensar Alah, MADRID AL DÍA SDÍS BBUOIECA DE OEKOAS GCOGRARCAS Y SOCWB