Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C JUEVES 29 DE MARZO cienes, ia forma ae realizar lo convenido, wx más pequeña imprudencia podrá provocar la guerra contra la voluntad, explícitamente demostrada, de las Potencias congregadas en Algeciras, y juzgamos esta afirmación tan evidente como un axioma matemático. Nunca se oodrá decir con tañía exactitud como aplicándola á esa Conferencia la frase popular del aueblo romano: in cauda venenum, porque la o! a del escorpión disecado enfrente de Gibral ar lleva consigo un veneno tan fino y sutil que Ha de ocasionar grandes sinsabores. T o hay pueblo en el mundo que á Marrue eos se asemeje: es un conjunto heterogéneo de agrupaciones de gentes de diversas arocedencias, casi imposibles de gobernar; por lecesidad viven reunidos y tienen como punto 3 e contacto el fanatismo religioso, que tan bien uadra á su carácter. Desde muy niños se les inseña á despreciar esta vida y se les acostumbra á pensar en las delicias que siguen á la nuerte, basadas, no en goces espirituales, sino ín placeres sensuales, cuya narración exaltaría tes nervios del hombre más indiferente y frío. Aman sobre todo su independencia, y en uatro quintas partes del país sólo obedecen al Sultán como jefe de la religión y en cuanto no se oponga á lo ordenado por el Coram; pero como este Código dice lo que quieren que diga sus intérpretes, se le negará esa obediencia en cuanto disponga algo que atente á ms tradiciones y costumbres, y mucho más si n ello se mezclan los infieles. No se crea que por haberse entendido las potencias civilizadas han desaparecido las dificultades, aunque se resistan el Sultán y sus subditos; porque aun siendo verdad, en eso se encierra el peligro. Si el Sultán se opone, no tendremos con quien entendernos, porque se retirará y prontamente reinará allí una anarquía imposible de dominar. Por esa causa, para tener alguien con quien entenderse han hecho los mayores sacrificios Europa y muy señaladamente España, robusteciendo la autoridad del Emperador. I os tiempos han cambiado; no se puede se guir así, y el antiguo siaiu quo, tal como antes se entendía, morirá el día que se firmen as conclusiones de lo que se acaba de convenir en Algeciras; hay que seguir una conducta muy diferente á la antigua, sin desprestigiar la autoridad del Sultán; hay que emprender otros derroteros; pero de tal suerte, que aquellos habitantes adviertan la bondad de los nuevos procedimientos, que no teman por su libertad, por su independencia, por sus creencias, por sus costumbres; que desde luego se percaten de que sus legítimas autoridades siguen siendo íos únicos dueños dei país, y de que las reformas que de acuerdo con ellos se introducen, tian de redundar en su beneficio. Se comprende bien que para realizar toao ise plan es de indispensable necesidad que ¡os ixtranjeros llamados á hacerle efectivo reúnan nuy excepcionales condiciones de aptitud, probidad, discreción, conocimiento del país- -en lo posible- -y la cultura indispensable para no hacer un papel ridículo entre los compañeros de otras nacionalidades, y no echar por el suelo lo que tanto trabajo ha costado edificar. Por interés general deben los respectivos Gobiernos atenerse en esos nombramientos al principio que caracteriza al pueb o inglés: the ríght man in the ríght place, no hay que buscar puestos para los amigos, hay que colocar al hom ¿re necesario en el destino necesario DE 7 Q 6. PAG. 4: EDICIÓN V rios que acerca de su viaa ministerial hacen los que gustan de entretener sus ocios de este rao do, se dedica á trabajar en los futuros presu puestos de su departamento. Esta labor, dijo, que prodrá parecer r poco prematura, y que hasta podría interpretarse á gusto de los maliciosos si persistieran en augurar un fin próximo á mi g estión ministerial, tiene una explicación naturalísima que nace de la importancia misma de los asuntos que hoy me preocupan. sPídese, en efecto, sin cesar, que ei ministerio de Instrucción Pública fomente la enseñanza y haga por cuantos medios pueda utilizar que disminuya el número de analfabetos, muy crecido en España por desgracia. Pero para llegar á esto, que únicamente demanda la opinión, se hace necesario, y aun diría mejor indispensable, que se construya más escuelas, aumentándolas en los pueblos que las tienen y dotando de una por lo menos á los que cave cen de ellas. Este problema cuya resolución es ae veraadera urgencia, ocupa en la lista de los que reclaman mi atención un lugar preferente, y creo que marchándome ó siguiendo al frente de estíí ministerio he de dejarlo de todos roodos en condiciones de que sea muy pronto un hecho cierto la construcción rápida y económica de las escuelas que las necesidades de la enseñan. za de nuestro país imperiosamente exigen. s Otra de las cuestiones que aspiro á resolver en los nuevos presupuestos es la que se te fiere á las pensiones que se concede á los profesores y alumnos que amplían sus estudios en el extranjero, pues entiendo que aquéllas deben establecerse sin la estrecha limitación que hasta ahora les imponía la cantidad consignada anual mente por el ministerio. Y por último, me ocupo tamüíen asiduamente, añadió el Sr. Santa María, en la orga nización de los estudios superiores del Magisterio, pues hay en ella comprendidas algunas cuestiones de positivo interés para la enseñanza en general y para los maestros normales e particular. nay que realizar con mana y nuyendo de todo lo que parezca imposición esas reformas, que, pasado el primer momento, dios mismos han de aplaudir. Los que estiman que no hay que andarse con contemplaciones, no conocen lo que son los bereberes y se exponen dolorosos desengaños. Muchas son las dominaciones que han pasado por allí y nadie les ha conquitado por la fuerza; por la bondad, por la dulzura, con maña es como se han sometido; pero siempre con la más absoluta independencia en sus respectivas kábilas. No me cansaré de repetir que para dominarles á la fuerza por completo es preciso destruirles totalmente; así es que los señores del país Jes han considerado más como aliados que como subditos. En Marrakes me refirieron cómo fue vencida la kábila de Haha, entre aquella capital, Mazagán y Mogador, que puede servir de pauta para lo que sería una guerra en el interior. Cansado Muley Hassan de sufrir los infinitos disgustos que le ocasionaba tan rebelde kábila, reunió un Ejército poderoso, llamó á las próximas á la de Haha, víctimas constantes de ésta, y después de haber rodeado su territorio, la maldijo como jefe de la religión, cosa que raramente hacen los Sultanes, por las terribles consecuencias que lleva consigo. Desde aquel instante los de Haha estuvieron fuera de la ley; para los hombres no había otro deslino que la muerte; para las mujeres y los niños, la esclavitud. Poco á poco, y hombre á hombre, fueron cazados todos; sus tierras fueron dominio de los que las ocupaban, sus bienes repartidos, y cuando, después- de reñidos combatís, no quedaron más que ancianos decrépitos, mujeres desvalidas y niños huérfanos, fueron trasladados al Sus y al Sahara, donde fueron vendidos como rebaños de ovejas á los crueles mercaderes que por aquellos lugares pululan. No de otra suerte se podrá someter el blad sibaá; pero esto que se hizo con doce mil hombres, no se puede hacer con algunos millones. Y no se diga que los ejércitos modernos cuentan con medios y elementos para dominar el país; no creo que ninguno disponga más que Francia, y sin embargo, no está tan lejano el día de sucesos en que intervinieron los generales Cauchemer y O Connor, de los que fue testigo M r Revoil y su poco feliz sucesor en el gobierno de la Argelia, M r Jonnart; sucesos que no he de referir por no lastimar susceptibilidades; pero que es preciso tengan muy presentes Francia y España. ¿Quiere decir esto que Marruecos sea inconquistable? De ningún modo, del blad Majzen es fácil, segura la conquista; la posesión ya será otra cosa; en el blad sibaá será preciso emplear el procedimiento seguido por Muley Hassan con la kábila de Haha, consumiendo para ello en hombres y oro sien veces más de lo que vale Marruecos. Pero antes de que esto ocurriera, se volvería á presentar el problema ahora despejado en ASgeciras. ¿Quién se había de encargar de la pacificación de Marruecos? ¿Qué recompensa habría de obtener? Volverían ¡as cosas á su primer ser y estado, y como nadie íie avendría á la exclusión, se produciría aquello que ahora se ha tratado de evitar. De ahí la necesidad de la más exouisita prudencia en la aplicación de las reformas acordadas para Marruecos en la Conferencia de Algeciras. FELIPE OVI LO BOLSAS DEL DÍA 28 MADRID. Cierre. Interior contado, 81,70; fin de raes, 81,70; fin próximo, 82. Amortizable, 100, JO. Azucareras ordinarias, 36. Banco, 430. Tabacos, 398. Francos, i5. Libras, 28,90, El mercado está hoy muy firme; todo sube menos las acciones del Banco que pierden dos enteros. Hay mucho pedido de Interior a! contado. El Tesoro sigue vendiendo francos. PARÍS. Cierre. Exterior, 95,20. Renta francesa, 99,20. Ruso, 4 por 100, 84,40. Turco, 93,67. Banco Central Méjico, 472. Banco de Méjico, 983. Nortes, 217. Zaragozas, 37 Ó. Ríotinto 1.689. Goldfields, Í 18. EL DÍA DE HOY CUL l CS. Santos de hoy: Santos Jonás, Baraquisío, Cirilo, diácono; Pastor, Victorino, Armogastes, conde; Mascuja, cómico; Saturo y Segundo, mártires; Eustasio, abad y confesor, y Beat Paula Gámbara, viuda. La Misa y Oficio divino son propios de esta Feria 5. a, ó votiva, de Sacra nertto, con rito si: U pie y color morado, ó negro, de difuntos. Se gana el Jubileo de las Cuarenta Horas en ¡3 Enfermería de la V. O. T. Visita de la Corte de Mar a: isuestra oeííoia de Montserrat, en Santa Isabel, ó de la Cabeza, ei? San Ginés. TIEMPO. Probable: Lluvioso. La temperatura en Madrid en las últimas veinticuatro horas, ha sido: Máxima, 9,6 grados. Mi niraa, 1,2 bajo cero. Primavera h. asta el 22 de Ju io, aue empieza el Verano. ENTIERROS. El de doña Inés López Puigcerver, á las diez y media de la mañana, desde la calle de Esoañoleto, 14, á la Sacramental de San Justo. ESTRENOS. En Apolo: la paz de! campo. S i en el país, por falta de tacto en los que han de implantarlas, disgustan las reformas, sucederá lo siguiente: ó el Sultán se opone á ellas siguiendo á su pueblo, ó se coloca al Jado de los extranjeros contra aqut 1; en este aso, que creo muy dudoso, antes de un año reinará en Marruecos la mayor anarquía, y de íuslquier modo resultaría lo mismo; por eso De Instrucción pública JQroyectos del ministro. El ministro de Instrucción Pública, señor Santamaría de Paredes, con quien ayer tuvimos ocasión de hablar, nos manifestó que sin preocupaase poco ni mucho de os calenda-