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ABC. MIÉRCOLES 28 DE MARZO DE 19.06. PAG. 7. EDICIÓN i. a ios esplendores de brillantes, con una su talento y de su amplia manteleta de oelleza. armiño sobre los hombros, recibía La boda que unió sentada en el primer á dos tan ilustres salón, decorado con casas de la aristolos cuatro retratos cracia española, fue de tamaño natural un acontecimiento y de cuerpo entero para la sociedad de de sus hijas la emM a d r i d Rosario peratriz y la duqueFernán Núñez, sa de Alba y de sus como se llamaba geyernos Napoleón neralmente á la no y el duque. via, si n designarla con el título de conDe pie, detrás desa de Siruela que del sillón, hallábase íe habían dado sus la condesa de Nava padres, tenía entondel Tajo, su simpáces veintitrés años tica sobrina, que no y estaba en todo el se separaba de su apogeo de su juvetía. Había perdido nil belleza. El nopor completo la visvio, que llevaba el ta la respetable setítulo de Huesear ñora, pero no queporque vivía su paría contarlo, y bu dre el de Alba, tesobrina la ayudaba nía veinticinco, y EL VIAJE DEL REY A CANARIAS. S. M. EL REY Y SS. AA. LOS INFANTES D a MARÍA TERESA Y D. FERNANDO á perseverar en su los dos, por su linainocente manía proDIRIGIÉNDOSE AL ALFONSO X I l EN LA B A H Í A DE CÁDIZ Kot. de Pando je por su edad y nunciando en voz por sus prendas formaban una simpática había sido teatro de tan brillantes fiestas alta los nombres de los que llegaban, para pareja. én el reinado de doña Isabel 11, de la que la dueña de la casa pudiese conocerPocos días después de celebrada la que fue la condesa camarera mayor. los cuando se acercaban á saludarla. boda, el 10 de Diciembre de ¡877, la A todos dirigía la del Montijo cariñoLa fiesta fue espléndida; la noble dainsigne condesa del Montijó, abuela ma- ma hallábase ya en los últimos años de su sas palabras de bienvenida, y como su terna del recién casado, quiso solemnizar interesante vida, pero para honrar á sus memoria era prodigiosa y había tratado ti acontecimiento dando un gran baile nietos quiso lucir todas sus galas. Cu- y conocido á tanta gente, era curioso oírla n su palacio de la plaza del Ángel, que bierta de encaj. es, resplandeciente de preguntar por los ausentes, interesándose X a. x- AS FJESTAS DE LA Ml- CARÉME EN PARÍS, ASPECTO DS LA PL ZA DE LA REPÚBLICA AL P A S A R LA CABALGATA Xlie Pnoio ííews