Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CUATRO. NUM, 44 t. CRÓNICA UNIVER SAL ILUSTRADA. MADRID AL DÍA ABC entiende que intelectuales deben ser llamados aquellos hombres que han consagrado x n éxito una vida entera á 1 a investigación y difusión de la verdad Y bien: en esto estriba, á nuestro entender, el error. El intelectual es para nosotros un hombre que ejercita la inteligenciVenla comprensión de las cosas, que ama la comprensión por la compresión misma y que siente ante la verdad- -esto es esencial- -la misma indiferencia, la misma impasibilidad que ante lo demás que le rodea. La verdad para el intelectual no tiene valor ninguno; á la verdad como antigua medida de las cosas, él ha sustituido lo que es útil á la vida. Así, él sabe que hay muchas prácticas, muchas supersticiones, muchos hábitos, muchas costumbres, muchas leyendas que están reñidas con la verdad, pero que son útiles á la vida, pero que exaltan y fortifican la vida, y él las respeta y no se empeña locamente en destruirlas para que la verdad brille. Sócrates y Kant para él son dos espíritus funestos á la humanidad; Sócrates va de casa en casa por Atenus destruyendo las ilusiones con su sistema del parto -como él decía; -y Kant bárbaramente estatuye (cuando la vida es tan amplia y compleja; cuando tanto cambia coa el espacio y con el tiempo) que una norma de conducta debe ser universal y eterna. De esto es de lo que un intelectual protesta. La verdad no es lo que puede hacernos felices, ni es posible alcanzarla: el empeñarse en ello es una quimera que á nada nos conduciría. Y si se quiere un ejemplo típico de un intelectual, lo tendremos en este Galileo tan traído y llevado y tan desconocido. Galileo había descubierto una gran verdad; se le llevó á un palacio (no á una cárcel) se le pidieron explicaciones, y Galileo, que estaba seguro de su descubrimiento, tuvo ante esta verdad un gesto de altivez, de indiferencia, no consideró que había de poner en ella ni ardor ni fanatismo, y no pronunció desde luego- -como nos enseñan los eruditos- -la- frase tan manoseada de: Sin BEMADR 1 D, 28 DE MARZO DE 1906, NÚMERO SUEL TO, 5 CÉNTIMOS Ciguió ayer la bondadosa y sonriente primavera, haciendo gala de su amable reinado. Llovió, nevó, granizó, heló y continuó por las calles el desfile tétrico de obreros hambrientos y sin trabajo. Las autoridades adoptaron nuevas y plausibles medidas para hacer frente al hambre de los huelguistas con la ayuda de la caridad particular. El Ayuntamiento no puede hacer más que lo que hace: exhibir su pobreza traduciéndola en cifras que representan los pagos hechos por jornales, por sueldos, etc. No especifica los gastos por un exceso de modestia. La corporación que gasta Cooo pejetas en un remedo de jardín, una especie de pañuelo de hierbas, en la plaza de a Caza y ¡5.000 en otro simulacro de verjel en la de la Villa, no necesita comprobantes. Todo ¡ay! está comprobado. No fue la de la miseria la única nota triste de la jornada. Un loco desapareíió del mundo de los vivos ahorcándose; otro desapareció de su domicilio... Pero aún quedan muchos más por esos mundos de Dios. 5 En la Audiencia fue condenado el conductor de un tranvía que atropello á un niño. Para ver comparecer ante los jueces á los conductores de automóviles que arropellan al prójimo, hay que trasponer la frontera. Ayer, por ejemplo, consignaban los periódicos de París la condena de un automovilista á seis meses de prisión, y á otro á pagar 365 francos de renta vitalicia á la viuda de una víctima y una indemnización de 0.000 francos á la viuda del mismo descrismado. Por aquí no se usa de esa gasolina, y eso que en punto á atropellos nada tienen que envidiarnos os franceses. La política en calma, aunque se habla de crisis gaseosa embotellada. El presidente sigue resfriado. Con él son dos los ministros enfermos, cuatro los ausentes y tires los buenos, vamos, los sanos. Por lo demás, aunque el día fue triste, las apariencias fueron de felicidad general. Porque ya se sabe, á mal tiempo... AEMECE dio prueba en todas las ocasiones de su vid pública. Recordó á este propósito su manifiesta oposición al catalanismo, cuando éste hizo su aparición en el horizonte de nuestra política, y otras campañas en las que no siempre le acompañaban la popularidad v común asentimiento de sus conciudadanos. Combatió el Sr. Pons la idea muy generalizada de que Romero Robledo no era hombre culto. Esto nacía, dijo, de que hacía gala frecuentemente de que no consultaba los libros y en prueba de su aserto refirió la siguiente anécdota. En uno de los pasillos de la Cámara, discutía Romero Robledo con un diputado, catedrático muy célebre por su vasta erudición. -Sí usted hubiese sido Adán, díjole el primero, se hubiera usted aburrido bastante en el mun do, yo en cambio lo hubiera pasado muy bien. Elogió su valentía en arrostrar ios embates de una opinión adversa, y afirmó que más que de impulsivo, debe calificársele de iniciador: en el Poder, para toda labor que fuese innovadora y próspera, y en la oposición, para estimular con sus ataques á los Gobiernos á fin de que determinasen su voluntad en actos gace tables. Defendió siempre con tesón ei principio monárquico y los fueros del Parlamento; fui un hombre que no se cansó jamás de hacer eJ bien y de prodigar el favor, con el aue con fundió á veces la justicia. Tal es, en breve síntesis referido, e 1 hermoso discurso pronunciado anoche por el S r Pons y Umbert; el numeroso y distinguido auditorio lo escuchó en medio de respetuoso silenck y premió al final á su autor con nutrida salv de calurosos aplausos. Entre los concurrentes vimos á los señores Bores y Romero (D. J. Bergamín (padre t hijo) Palomo, marqueses de Luque y de Valembargo, se mueve... deterrazo, Gálvez (D. B. y D A. Alcaraz, Dante coloca en el Infierno á unos angeles Garnica, Gamoneda, Navarrorreverter, T o que no fueron ni leales ni rebeldes á Dios; -ma var, Moragas, Doval, Alvarez Irigaray, Piper. sé foro, dice el poeta. Fueron para sí; no se niés, Bajrga, Amoraga y Olózaga, y otros muchos que sentimos no recordar. puede dar una definición más exacta de un verdadero intelectual, ó sea, de un espectador inteligente. Las próximas conferencias para honrar i AZOR 1 N memoria del ilustre tribuno se hallarán á cargo de los señores ministro de Gracia y Justiciar HOMENAJE A ROMERO RO- Canalejas, Dato y Hernández Iglesias. 1l BLEDO LOS INTELECTUALES E J l Sr. Torras Bagues, obispo de Vich, aca ba de publicar una pastora) muy notable sobre los intelectuales. Conocíamos á este señor obispo por algún excelente libro salido de su pluma (como el titulado La Tradición catalana) por ello le estimamos; pero esto no es obstáculo para que con toda cortesía y con todo respeto, hagamos algunas breves consir deraciones sobre su último trabajo. Y a! propio tiempo que hacemos estas observaciones, rectificaremos, un error muy propagado, muy lorriente, muy metido en todos los cerebros y aue debe ser rectificado. El Sr. Torras Bagues Anoche se celebró en la Academia de Jurisprudencia la primera de las conferencias con que la docta Corporación se propone honrar la memoria del insigne hombre público y parlamentario Sr. Robledo Robledo. Estuvo á cargo del ilustre sociólogo y publicista Sr. Pons y Umbert. Con el conferenciante tomaron asiento en el estrado presidencial los Sres. Canalejas, Hernández Iglesias, Cuartero, Gómez de La Serna, Cánido y Maluquer. Trazó á grandes rasgos el Sr. Pons Umbert un vigoroso retrato de expresidente del Congreso, considerándole como parlamentario y como político. Romero Robledo, dijo, era un temperamento revolucionario y una doctrina conservadora, todo en una pieza; su religión abarcaba tres puntos: el culto de la Patria, el de 1 a familia y el de la amistad, pero sobre todo, y antes que nada, fue un buen español y de ello peñérales por Romero Robledo. En la iglesia de San José se ceiesrarí esta mañana, á las once, una misa de J equiem en sufragio por el alma del ilustre expresidente del Congreso y de la Academia de Jurisprudencia, Sr. Romero Robledo, costeada por la Congregación de la Purísima Concepción, que tiene formada aquella Academia. EL REY EN CANARIAS C u los Centros oficiales se carecía ayer por la mañana en absoluto de referencias acer ca del viaje del Rey. En Palacio tuvieron noticias por un telegrama muy conciso, en el cual se manifestaba que las personas Reales se hallaban en perfecto estado de salud y que ayer realizaron una excurcursión á La Laguna. Por indicaciones del presidente del Conseje telegrafió anteanoche el Sr. Requejo al gober-