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ABC. LUNES 26 DE MARZO DE 1006. PAG. 8. EDICIÓN tocrática levita por ¡a democrática cazadora; l. s ropas interiores eran demasiado frágiles: la camisa de hoy es de oxfórd de color. Y ios guantes de Suecia, los calcetines de seda y todo el guardarropa del hombre elegante, desaparecen poco á poco; sólo lo emplea durante la noche. Los viajes continuos han traído, indudablemente, esta moda; la vida de hote) es) a vida corriente, por lo menos durante una mitad del año. Las telas de su predilección son gruesas, peludas, á grandes cuadros y de nombres extranjeros, de nombres que se agarran al paladar, y de los que el más simple es ¡homespenn! Sombreros hongos, flexibles, gris ó café, de pequeñas alas, que no tienen nada de románticos; gabanes spencers, qui más que otra cesa parecen mantas de caballo; chalecos imitando ios paids: ¡el hombre moderno sólo se viste en sleeping- ntan! No pedirle quevenga á un almuerzo en chaquet ó que vista la levita para una ceremonia durante el día. Habladle, si queréis, de la cazadora, que no tiene estrecheces ni faldones, que casi carece de solapas, y que apenas marca el talle, que no tiene forma; de la cazadora, en que se encuentra libre para conducir un automóvil, un dirigible, una canoa á petróleo ó para jugar un partido de. fooling, montar á c a b a l l o ó lo que ocurra. HOLSENKOLLEN (NORUEGA) Para d e d i c a r s e á 1O DAS MASCULINAS i OS HOMBRES Indudablemente, es un í- DEL DÍA s! g n o d e ¡o s tiempos. Al hombre de este siglo ¡e parece femenina la indumentaria de sus abuelos. Aquellos clásicos puños de encajes, aquellas blancas y almidonadas pecheras de chorrera, aquellos cuellos de terciopelo, losencuentra incómodos y femeninos. El hombre de hoy d e t e s t a cuanto pueda impedir ó molestar sus movimientos. Su coquetería está en el desarrollo desús músculos. Ni joyas, ni terciopelos, ni sedas, ni batistas, tienen encantos para él. El golf y el tennis y el volante del automóvil le han obligado á prescindir de las sortijas. La cadena del reloj le parece frágil y la sustituye por una simple correa de cuero. El reloj es un cronómetro s e r i o y complicado. Y el zapato de charol ha sufrido la misma suerte que la levita: aquél ha sido sustituido por el deforme b r o d e q u í n i smerícano, ¡p o r el leggins, por el knicherfrockers! La arisLOS REYES DE SUECIA PRESENCIANDO EL CONCURSO DE SKIS EN EL PÜBLÍCO EN EL GRAN CONCURSO NACIONAL DE SKIS EN HüLSENKOLLEN Fots. H- ntia