Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
r ci 1 p- ip 5 Í: Í, -R. y -fi- G Q p. r T 10 M- Por fín Via, í: os- Cón íiuestroí mo dos cnerdos en el Hoteil deiBaviera. ¡Ya es ¡lorü! La comitiva desciende de sus vehículos y iOs preparamos á despedirnos de las bellas viajeras. Rápidamente interrogo á la linda señorita Concepción Ledesma sobre sus impresiones ilel viaje. -Mis impresiones son las más agvadaüles- -díjome sonriente y graciosa. -Desde nuestra llegada á San Sebastián empezamos á recibir agasajos: la colonia francesa salió á recibirnos y nos obsequió con preciosos ran os de flores. En Irún, los fotógrafos han rivalizado por obtener nuestras fotografías, en todas partes hemos recibido muestras de verdadera simpatía, y de nuestra llegada á París, usted es testigo presencial. Estos ramos de violetas que irsted nos ofrece en nombre de los españoles que asistieren al banquete del día 20, serán para nosotras el más grato recuerdo de este día. -Pues ahora á descansar, que la jornada, aunque agradable, promete ser ruda: visita á los grandes almocenes de París- y después del ilmuerzo visita á las redacciones de los granies diarios... Nada, lo dicho; os felicito y os juguro un gran éxito... Y con esta despedida retíreme tranquilo y soñoliento también á dar reposo al cuerpo y... al alma... F. MORA iiuropa. Gastador, mujeriego, amigo de tirar de la oreja á Jorge, no tenía el diablo por donde desecharle, y todo lo disculpaba con los afanes que le imponían sus empresas para conseguir la Corona de España, que en vano habían pretendido su abuelo y su padre. La pobre doña Beatriz sufría loque no es decible, y entregaba de buena voluntad crecidas cantidades que ella creía que se empleaban en conspiraciones, y que se disipaban en regocijadas francachelas. Cansada de sufrir, y siendo ya creciditos los dos únicos hijos que tuvo, D Carlos y D Alfonso, se retiró á un convento. El infante D Juan murió el 18 de Noviembre de i88 y, pero ya doña Beatriz había tomado mucho carmo al claustro, y en él continuó viviendo, vestida de hábito y con tocas negras, hasta que ha ido á buscarla la muerie. Su mala suerte m. atrimonial parece que la han heredado sus nietas las hijas de D Carlos, pues aparte de la mayor, la princesa doña Blanca, que casó con el archiduque Leopoldo Salvador de Austria, y vive muy feliz rodeada de su esposo y de sus hijos, las demás están dan- La venerable doña Beatriz, OHÍ naso las penas del purgatuno eu estü nrunuo, es de creer que habrá ganado el cieio. Así sea. UN CHAMBELÁN NUESTROS CONCURSOS EL DE LOS RÓTULOS p n t r e las papeletas que recibimos ci el correo de ayer para participaren nuestro concurso hay varias incluyendo rótulos de los cuales creemos oportuno reproducir algunos. A X Z B- B, z K o M E JEi K- THATE DEB B E BÍ N -F 1 AOZEB- QUIBO KAUO. TABKRNA DELC Q. VA. Baigan entrando Baigan pidiendo Bai gan pagando Baigan saliendo. Ai Masen de se Menio y eso. Parador de los Cuatro Vientos con Vistas al otro Mundo (el parador está situado ai lado de un cementerio) Se compone calzado y música. Garvazos, vacalau 1; otros comestivles. Despacho de yelo y pesca todo pesco. Sapalobaco (en un almacén de sal para los barcos) NOTAS MUNICIPALES Comenzó á las diez Y LAS SACRAMENTALES y cuarenta minutos y terminó á las dos y cuarto. ¿Habrá cosas importantes para ios intereseü de Madrid que hicieran precisas tantas horas? Sí había algunas, pero todas ellas se resolvieron como siempre, en contra del Ayunf. miento y, por ende, en contra de los intereses del vecindario. Mucho hablaron ayer algunos concejales y de sus discursos sólo se desprendió una conclusión lamentable y lamentada: la de que ía pasividad, el descuido, el abandono, el laisser faire, laisser passer de alcaldes, concejales y comisiones convierten á Madrid en un feudo de todo aquel que desea vivir á costa del menor trabajo y de la menor exposición de capital posibles. Por esto es perfectamente inútil que! a Prensa tome buena ó mala nota de cualquiera de los muchos asuntos en que interviene el Ayuntamiento. Y por esto huelgan las excitaciones que hizo ayer el Sr. Fatás á la Prensa en lo que se relaciona con los escándalos que ha originado, origina y originará lo relativo á las Sacramentales. Porque la Prensa se pone al lado de lo justo, es decir, en defensa de los intereses de Madrid, en contra de los particularísimos de las Sacramentales, y luego viene una votación entre los que tienen el deber, porque para eso los han elegido, de mirar por el interés de Madrid y de su Municipio, y lo menos que hacen es salir del salón para no comprometerse, y los de ellos que votan, lo hacen en favor de las Sacramentales, como sucedió ayer. Del asu to de las Sacramentales se han ocupado los periódicos extensamente y con un espíritu de justicia del que no hay memoria en el Ayuntamiento. Ha proclamado la necesidad reconocida pot todos los que piensan y proceden con rectitud de que desaparezcan todos esos cementerios de particulares, por estar dentro del casco de Madrid y por ser un negocio usurario que perjudica al Ayuntamiento es decir, á ia VÜ ÍÍ de A 4 adrid DE AYER. LA PRENLA SESIÓNEL AYUNTAMIüNTO SA, i j- i- a m Í. 1 ei CJiíMEJ DE nmOJOSA DEL DUQUE. JSlorberto Cuadrado Mulero. 2, Erancisco J uiz García. 3, Antonio Agudo 7 oyo, para quienes el fiscal pide la pena de muerte en la causa que se les sigue por asesinato del prestamista D. Pablo Gallego, cuya vista se celebra actualmente en Córdoba. Fot. do continuamente que hablar á las gentes. Doña Elvira, siendo soltera, se escapó con un hombre casado, el pintor Folchi, y por los Estados Unidos deben andar viviendo á su gusto; doña Beatriz se quiso suicidar no hace mucho, y doña Alicia, que se divorció en ipoS del príncipe Federico Schoumbourg, es la que pretende ahora que anulen su matrimonio para volverse á casar más á su gusto. La abuela podrá haber rezado mucho en el convento, pero á las nietas les han aprovechado poco las oraciones. ¡Qué familita la de la pretendida rama mayor! Hace bien D Jaime en permanecer soltero, si había de ser un marido parecido á su abuelo. DONA BEATRIZ Y SUS NIETOS C e ha hablado poco de la princesa Beatriz, madre de D Carlos y viuda del infante D Juan, que á la avanzada edad de ochenta y tres años acaba de morir en el convento de las Hermanas de la Santa Cruz de Goritz, donde se refugió huyendo de su marido. Era una archiduquesa de la rama de los Módenas- Austria- E te, y se casó siendo muy joven, seducida por la esperanza de ser reina de España. Tenía dinero, y, aunque no de gran belleza, era agradable y simpática. Su esposo la resultó el cala vera líias d b j w- t 3 do que había en