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A B C M I É R C O L E S 21 D E M A R Z O D E i 9 c 6 PAG. 3 E D I C I Ó N i. a TRIBUNALES CRIMINAL. En la Sala segunPASIÓN Tribunal Supremo vióse ayer un da del recurso interpuesto por Manuela Díaz Cedillo y Pascual Seseña, condenados á muerte por la Audíendia de Toledo en causa que se les siguió por parricidio y asesinato. Los hechos que originaron el proceso son muy curiosos y reveladores de una perfidia realmente extraordinaria. Ocurrieron el año último, en el pueblo de Juncos, partido judicial de Ulescas, donde Pascual Seseña vivía con sus padres. Estos, según de los autos se desprende, necesitaron ausentarse una temporada del lugar de su residencia; pero como en la casa quedaba Pascual, joven de veinte años que trabajaba en las fincas que su familia poseía en Jiwicos, confiáronlo á Cayo Martín Berlanga y á su esposa Manuela Díaz Cedillo, que, por vivir en una casa próxima, podían sin gran molestia cuidar y vigilar al joven Pascual. En esta inteligencia, y seguros de que el matrimonio referido había de mirarle con inCULTOS. Santos de hoy: Santos Benito, terés y afecto, ausentáronse del pueblo los paabad y fundador; Fiíemón y Domnino, mártires; dres del muchacho. Birilo y Serapión, obispos, y Lupicino, abad, conY aquí entra lo extraordinario de este caso; fesores. porque á los pocos días, entablan relaciones La Misa y Oficio divino son de San Benito, Manuela Díaz Cedillo, mujer de cincuenta y con rito doble mayor y color blanco. Se gana el Jubileo de las Cuarenta Horas en las cinco años, de intachable conducta hasta entonces, y de una belleza nada recomendable, y Religiosas del Sacramento. Visita de la Corte de María: Nuestra Señora de Pascual Seseña. la Buena Dicha, en la iglesia de las ComendadoEste entrégase á aquel amor ilícito con toda ras de Santiago, ó de la Presentación, en las Niñas la fuerza de una pasión jamás sentida, y celoso de Leganés. del que únicamente estorba su dicha, no vacila TIEMPO. Probable: Despejado. La temperatura en Madrid en las últimas veinen proponer a la mujer adúltera la muerte del ticuatro horas, ha sido: Máxima, 6, y grados. Mímarido. Pero la vehemencia de su deseo no les impi- nima, 2. Primavera hasta el 22 de Junio, que empieza de prever las consecuencias, y deciden matar el Verano. con el arma más traidora, con la más silenciosa, con el veneno. Y al efecto, intentan adquirirlo; pero como para esto encuentran no pocas ni pequeñas dificultades, á pesar de que en apariencia El Rey, acompañado del conde de San Rodestinan el tósigo á exterminar animales dañi- mán y del coronel Sr. Fernández Blanco, nos, viene Pascual á Madrid, y en una farmacia paseó ayer tarde en automóvil por la Casa de del paseo de las Delicias consigue que se le des- Campo. pache 20 gramos de sublimado corrosivo. La Reina y los Infantes no salieron de PaYa en el pueblo el v; neno, comienza Manue- lacio. la á administrar pequeñas dosis á su esposo, y Esta tarde, á las dos, se celebrará, si el éste, que hasta entonces había gozado de exce- tiempo lo permite, en el Tiro de pichón del lente salud, cae enfermo, y á los pocos días Retiro, una tirada extraordinaria, oraanizada muere sin que nadie, ni aun el médico que le por la Asociación de Pescadores y Cazadores asistió, pudiera sospechar la verdadera causa de España, á la que asistirá S. M el Rey. de aquel fin tan rápido. Hoy, á la una de la tarde, felicitarán á los Decimos que nadie, y decimos raai, pues una vecina de las que piadosamente se brinda- infantes doña María Teresa y D. Fernando, ron á velar el cadáver del desdichado Cayo por su celebrado enlace, los maestrantes de Martín, observó aquella noche que Manuela, Zaragoza, presididos por el infante D, Cardespués de cerciorarse de que no la espiaban, los, hermano mayor de la Orden. arrojó unos polvos á la ceniza del hogar, polEl nuevo embajador de Inglaterra y su disvos que aquélla recogió tan pronto como pudo tinguida espc sa lady Bunsen, cumplimentaron para llevarlos á un farmacéutico del pueblo con anoche, á las siete, á los Infantes. el fin de que los analizase. Si esto se hizo, es El embajador de Francia y el ministro de cosa que no se averiguó; pero sí es cierto que el sublimado que aquella decidida mujer llevó á Cuba con su distinguida consorte, cumplimenla botica le fue devuelto sin la explicación que taron á SS. M M el Rey y la Reina. deseaba. Ha cesado en el cargo de arquitecto de la No desmayó po. r esto en sus gestiones, y Real Casa el Sr. Repulías y Segarra, encaraunque vio cómo se estrellaban sus sospechas gándose de la dirección de las obras del regio ante el buen concepto en que á Manuela se te- Patrimonio el coronel de Ingenieros, ayudante nía, perseveró en sus propósitos y con auxilio de S. M Sr. Ripollés. de un hijo de la víctima vio sus esfuerzos coAyer juró el cargo de gentilhombre D. Toronados por el éxito, pues el Juzgado ordenó la exhumación del cadáver, y se descubrió el más Trenor. asesinato. Instruido el correspondiente proceso, fueron condenados á muerte, como ya hemos POR TELÉGRAFO SEVILLA, 2O, 8 M. dicho, Manuela Díaz, esposa del infeliz envenenado, y Pascual Seseña, siendo este fallo oy comenzará en esta Audiencia la vista acogido con genera! aprobación en la comarca. del proceso instruido por el Juzgado de Durante la instrucción del sumario proce- Carmona contra Tomás Blanco Sánchez, conodióse al procesamiento de un veterinario y de cido por el Gallego y Jlndresote, Antonio Mau med. o. peí o hubo de sobreseerse, porque ría Pérez Persa (a) Pelusa, Manuel Serrano los verdaderos autores de este terrible crimen confesaron la verdad. Tanto en el proceso como en el juicio hay detalles terribles, pues consta en el uno y se comprobó en el otro, que cuando Pascual Seseña llevaba el veneno, adquirido en Madrid, para entregarlo á su amante, encontróse en una de las calles del pueblo á la hija del interfecto, diciéndola al mismo tiempo que la entregaba los polvos: Toma este encargo para tu madre, y díte que con pocos hay bastante. y Otro detalle no menos terrible es el de que Manuela compróse ropa de luto en un comercio del pueblo el mismo día en que regresó con el tósigo Pascual. Los letrados Sres. Carre y Marín, á nombre de Pascual y Manuela, respectivamente, sostuvieron ayer los recursos interpuestos, alegando y defendiendo, aunque con grandes dificultades, varios motivos de casación por infracciones legales y quebrantamiento de forma. UN PASANTE Gómez (a) Periche, Manuel Fernández Prieto (a) Ventura y José Antonio Gdlindo (a) Picaito, como presuntos responsables de la muerte violenta de Antonio Sevillano Nieto (a) el Chacho. I I istoria del crimen. En la noche del 9 de Enero de 1905, los hoy procesados y el Chacho asaltjcon el coche que hace el servicio de conducción de viajeros desde la estación de Paradas al pueblo, y como el Chacho dijera no haberse apoderado más que de unas botellitas que contenían muestras de aceite y resultara luego por los relatos que del suceso publicaron los periódicos que á un vecino de Paradas que iba en el coche le habían robado 4.400 pesetas en bPletes del Banco de España, los hoy procesados se llevaron al Sevillano Nieto al campo en la noche del 20 del citado mes y le exigieron la entrega de la mencionada cantidad, negando el Chacho haberla robado, por lo que uno, el Picado, hizo un disparo, sin que haya podido precisarse si apuntó ó no á aquel, que se dio á la fuga. Persistiendo Picaito y Jlndresote en sus propósitos de obtener por medio de amenazas que el Chacho les entregase el dinero, celebraron con él una conferencia el día 21, convenciéndole de que debían ir juntos á Marchena á ver á Francisco Jiménez Vera (a) Pembeo, que también intervino en el asalto del coche, para decirle que el robo sólo había consistido en un reloj y en las muestras de aceite. Valiéndose de este medio lograron sacarlo al campo en la mañana del 22 del propio mes de Enero, y al llegar al pago de olivar denominado de la Albaida, término de Carmona, se separaron del camino, sentándose para almorzar al pie de un olivo, y estando los tres sentados, en medio el Chacho, que se hallaba completamente desprevenido y sin temer agresión alguna, sus dos acompañantes le echaron al cuello una cuerda y lo colgaron de un árbol. Estando suspendido en el aire, le volvieron á pedir el dinero, y como negase por señas haberlo sustraído, le dejaron colgado, hasta que, creyéndole cadáver, el Jlndiesole cortó la cuerda. Ya en el suelo el cuerpo del Chacho, ya causa de haber éste dado señales de vida, el Jlndresole, aproximándole á la sien izquierda un revólver, le hizo un disparo, causándole la muerte en el acto. Luego, y para ocultar su crimen, los dos bandoleros enterraron el cadáver del Chacho, que fue descubierto en la tarde del y de Febrero siguiente por Elíseo González Suárez, colono de la haza de Rueda, que fue el lugar escogido por Picaito y Jlndresote para dar sepultura al cadáver de Antonio Sevillano Nieto. 1 a acusación. El fiscal califica esos hechos como constitutivos de un delito de asesinato, v pide se imponga á Picailo y Andresole la pena de muerte en garrote. 1 a defensa. La defensa de los cinco procesados, encomendada al joven letrado D. Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano, sostiene que el Chato agredió con un cuchillo á Picaito y Jlndresote, por haberse reproducido, estando almorzando, la cuestión del dinero que éstos suponían se había aquél guardado, y Tomás Blanco le disparó entonces un tiro, matándole. Los hechos así relatados constituyen, al decir de la defensa, un delito de homicidio, del que son responsables Jlndresote, en concepto de autor material, y Ptcaíto en el de encubridor, sin que sea de apreciar circunstancia alguna modificativa, debiendo, por tanto, imponerse al primero la pena de catorce años, ocho meses y un día de prisión mayor, y al segundo la de dos años, cuatro meses y un día de prisión correccional. EL D 3 A DE HOY DE PALACIO Dos penas de muerte