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PALACIO ú HOTELusados detodas clases DE VENTAS Compra, venta de MUEBLES nuevos y h 3 4 i Magnífica Sección de Alhajas) A f ¡á precios sin competencia U JABÓN MEDKINAL DE BKEf APLICACIONES PRACTICAS Para limpiar la dentadura Eli JABÓN E BREA, marca L a Giralda, purifica el aliento y hermosea la dentadura, evitando las caries, 1 sarro y las enferme dades dentales que tienen por origen el uso del tabaco. Para e m p l e a r l o basta frotar el cepillo, humedecido con una poca de agua, sobre la pastilla y pasarlo seguidamen te ala boca, en donde se forma n líquido espumoso que penetra en todos los huecos de la dentadura, sin. alterar su e s m a l t e resul- tado que nunca ha podido obtenerse con los polvos y pasta dentífricos, que por limpiar ráspamelo, concluyen por destruirlo. Abogados A g e n t e s Se Camatoie D. Mariano ZSInñoz Eívero D. Alfredo G- uerra Arderíus I Recoletos, 171 ITuencarral, 131. D. Gruillermo M. de Mada- ¡D. G- erardo Doval naga, Luis Vélez de G- ue- j vara, 11 Sagasta D. Francisco Bergamín Banqueras f Plaza Independencia, 8 Aldama y Compañía Alcalá, 231 Médicos Sobrinos de Céspedes D. Juan Manuel Jíariam Barquillo, Magdalena, 4 I Llaguno y Compañía D Eugenio Gfutiéirez Los Madrazo, 15 i Conde de Xiquena. 5 y 7 D. Guillermo Eolland (hijo) D. Eloy Bejarano Tetuán, 19 s Paseo de Recoletos, 7. Motarlos 8 D. Juan Cisneros Serrano, 47 D. Modesto Conde y Caballé- E ro, Alcalá, 14 y 16. Fuencarral, 27. CATÁLOGO GRATIS CURA DEL Argnitectos D. Francisco Tovar D. Celestino Aianguren Carrera San Jerónimo, 40 Puerta del Sol, id D. Bruno Pascual Ruilópez D. José Lupez Sallaberry Espoz y Mina, 171 Conde de Barajas, 8 Dentistas j Administradores D. Morestan Aguilar le íüneas Serrano, 72 duplicado I SIX OPERACIÓN por el Debreyne externo, éptas. frasco, parael cáncer y úlceras malignas de Exíjase siempre, para evitar las imitaciones y falsificaciones la piel, ó Bebreyue inla marca registrada LA GIRALDA DE SEVILLA terno. 8 ptas. frasco cuando sea el cáncer en la m a triz, estómago, etc. Venta boticas. Consulta gratis, per- Precio: 3 PTAS. LA CAJA con 3 pastiüas sonal y por carta al Dr. MaDE VENTA EN LAS PRINCIPALES FARMACIAS, DROGUERÍAS t e a s Preciados, 28, Madrid. CAICER D. Emetono Alonso D. J. Cunnington Gareilaso, 5 Espoz y Mina, 9 f D. Ramón Portuondo D. Valentín Beato. Paseo de Recoletos, 3 i Villalar, 3. D. Esteban Campos D. Luis Subirana Carrera de San Jerónimo, 51 Barquillo, 14 i ÚNICOS DEPOSITAEIOS EN BUENOS AIEES porches y vía férrea en la ca, He de Téllez, 2 y í. Para tra- Sres. GARCÍA HERMANOS Y CARBALLO tar Peligros, 6, ferretería. 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No; ademas, es el hermano de Madalén; si me pegase con él lo echaría á perder todo; sólo por ella bajaré la cabeza y no responderé nada, pensaba Ramuncho. La barca, llevándolos ya á todos, se alejó á fuerza de remos; el negocio estaba hecho. Ya era hora; dos voces españolas sonaron en las negruras de la oriüa; son las de dos carabineros que dormitaban envueltos en su capote y á quienes ha despertado el ruido... Y empezaron á llamar con la bocina á aquella lancha que huía, sin faro! menos vista que supuesta, perdida a escape y momentáneamente en la universal confusión nocturna. -Es ya muy tarde, amigos- -dice Itchúa riéndose co; burla y remando á la desesperada. ¡Llamad á vuestro gusto ahora y que os conteste el diablo! La corriente también les ayudaba, y se alejaron en la obscuridad espesa y profunda con la velocidad de los peces. Ya están en aguas francesas, en sitio seguro, no Jejos, sin duda, del ieg mo de ¡a ouila. -Detengámonos para respirar un poco- -dijo Itchúa. Levantaron los remos los contrabandistas, jadeantes, mojados por el sudor y la lluvia. De nuevo mantiénense quietos, inmóviles, bajo el chaparrón helado que no parecen sentir. En el vasto silencio no se oía más que la respiración, más tranquila cada ver, de aquellos pechos gorosos, la música de las gotas de agua al caer y su gorgear ligero De repente, de esa barca que estaba tan silencios? y que en medio de la grandeza de la noche más bien era una sombra que una realidad, surgió un grito agudísimo, terrorífico, que llenó el vacío y que fue á desgarrarsevy perderse en la lejanía. Lo forman notas muy altas que sólo dan las mujeres; pero tiene, al m, smo tiempo, algo de ronco y poderoso que parece propio de la fiera macho de las selvas; guarda el matiz mordente del rugido del chacal y á la vez encierra no se sabe qué de humano que hace estremecer; se ansia, con algo como angustia, que concluya pronto... y es largo, muy largo; abruma por la extensión que toma al tenderse en el espacio... Comenzó como un agudo bramido de agonía y terminaba, al extinguirse, en una especie de carcajada siniestramente burlesca como la risa de los locos... Sin embargo, en torno del hombre que acaba de or ¡tar así en la proa de la lancha, ninguno de los compañeros se asustó ni se movió. Al contrario; después de algunos segundos de silencioso apaciguamiento, suena en! a popa un nuevo grito semejante al primero, que es su respuesta y que va pasando por las mismas fases de tradición infinitamente vieja. Zse es el irnutzi, el gran grito vasco, que se ha transmitido con hermosa fidelidad desde el fondo del abismo de las edades hasta ¡os hombres de hoy y que constituye una de las originalidades de esta raza, cuyos orígenes üermanecen envueltos en e misterio.