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A B C MARTES 20 DE MARZO DE 1906. PAG. 9. EDICIÓN 3. a e anuncia que en el próximo mes de Abril, á poco de regresar á Madrid e! Rey de V las tres y veinte abre la sesión el Sr. Ca- su excursión á Canarias y Sevilla, vendrá á esta corte el emperador de Alemania. nalejas. La visita del rey de Inglaterra, que estaba En el banco azul los Sres. Salvador y conde de Romanones; ai entrar este último, Tropieza y casi acordada para esta primavera, ha. sido aplazatae al suelo, provocando la hilaridad de la Cámara. da. Según noticias que tenemos por autorizaJura el cargo de diputado D. Alejandro Pidal. das, esta visita no se realizará ya hasta el próLA GACETA DE MADK 1 D ximo año, á causa del luto de la Corte de JnEl Sr. OSSORIO explana su anunciada inter- giatere- a. pelación para tratar del arrendamiento de la Gaceta El rey Eduardo vendrá entonces á Madrid de Madrid y del Reglamento del 10. de Febrero, en el que se dispone que los balances de las socie- acompañado de la reina Alejandra. En la boda de nuestro Rey representará al dades anónimas sean publicado en el diario oficial. Combate extensamente la citada disposición. soberano inglés su hijo el príncipe de Gales. (Ocupa la presidencia el Sr. Alonso Castrillo. El fcr. Canaíej? s se acerca al banco azul, llama T Vel viaje de D Alfonso á Sevilla se había 1 Sr. Salvador, se alejan ambos y conferencian dicho que quizá no se realizase, porgue reservadamente junto a una de las mamparas. Dice el Sr. OSS 0 R 1O que el Reglamento es la princesa Victoria no había de ir á las fiestas ilegal, y que á pesar de las modificaciones que en de Semana Santa, toda vez que si ella es ya él se establecen, ventajosas todas ellas para el con- católica, no lo son su madre ni sus allegados más tratista de la Gaceta, el Estado no ha alterado ape- íntimos. nas las condici jnes en que fue realizado el contrato. Pero Diario Universal afirma anoche que á peTermina rogando al ministro que vuelva sobre su sar de lo que se ha dicho en contrario, Su Maacuerdo y que anule el reglamento. jestad el Rey, acompañado de su augusta ma (Continúa la sesión) dre y de los infantes doña María Teresa y don Fernando, pasarán ¡a próxima Semana Santa en Sevilla. En dicho punto, probablemente, se avistará D. Alfonso con su egregia prometida la prinPOR TELÉGRAFO cesa Victoria Eugenia de Battenberg. art s, 20, 1 t. Se ha celebrado el banCon tal fin, saldrán para la capital de Andaquete en honor de Soriano. Asistieron lucía muy en breve una compañía del Cuerpo unos i5o comensales y hubo numerosos brin- de Alabarderos y una sección de la Escolta dis, de los que merecen ser mencionados el del Real. Sr. Prieto Villarreal y el del festejado. HuBo también lectura de poesías. POR TELÉGRAFO Soriano dijo que no es partidario de disÍ T l cable de Canarias, ursos ni juegos florales, y que debieran hablar Algeciras, 19, 8 n. Hoy ha salido de tas armas. Gibraltar el buque Bucanier para reparar el Predicó la revolución; dijo que el partido republicano adolece de vejez y necesita alientos cable de Canarias antes de! viaje del Rey. juveniles. Fue interrumpido varias veces por los aplaui p l ministro á Cádiz. sos de sus oyentes. Algeciras, 19, 8 n. Se confirma que el Esta tarde sale para Salamanca, donde con- duque de Almodóvar irá á Cádiz á saludar al tinuará su propaganda celebrando otro mitin. Rey, regresando inmediatamente á Aigeciras. Supónese que su visita obedece á móviles Cabeza. electorales, en vista de los rumores de próxima disolución del Parlamento. No puede decirse si habrá logrado lo que se yroponía. LAT 1 GNY DRAMA EN C 1 N- Gran noche C 3 ACTOS Y EN VERSO la d e h o y D CATULLE MENDES p a r a Ia c r í t i ca y para los amantes de la dramática francesa. POR TELÉGRAFO Por el capricho de un amigo de la juventud, íéjar, 50, i t. En el inmediato pueblo de Albert Clatigny, el romántico poeta y eterno Cespedosa se ha cometido un homicidio bohemio, va á ser más célebre treinta años después de muerto que durante su accidentada é en la persona de Ricardo Gil Castro. El agresor, Celestino Hernández, ha sido incierta existencia. El que tanto amó el teatro detenido. Sale el Juzgado para instruir las se estremecerá hoy de gozo en su tumba ante la- idea de sobrevivir en la escena convertido Oportunas diligencias. en héroe de un drama. Y si á Catulle Mendes debiera la gloria de ser aplaudido, como todos lo esperan, será en justa y postuma compensación á su memoria de poeta poco conocido y de obscuro cómico errante... POR TELÉGRAFO ¡El Destino quiere que yo sea silbado siemT escontento en! a escuadra. pre! exclamó Clatigny cuando en un due San Petersburgo, J 9, 8 n. Nótase cierlo con Albert Wolff una bala pasó rozándole ta agitación en la escuadra del mar Negro, á la cabeza. Quien sabe si Catulle Mendes, reConsecuencia de la condena de muerte dictada cordando ese lamento del alma romántica del en contra del teniente inolvidable amigo, ha querido desmentir al El referido oficial y tres marinos más han Destino. sido hoy fusilados. Sobre el drama que Catulle Mendes presentará á la crítica esta noche en el Odeón, el 1171 Zar y Linievitch. cronista de La Liberté, Leo Marchey, nos San Petersburgo, 19, 9 n. El Zar se ha anticipa estos ligeros detalles: negado á recibir al general Linievitch, sin duda En el primer acto, el eminente autor de para expresarle su descontento por el fracaso Clatigny nos presenta á su héroe simbólicamendel citado general en sus gestiones para repri- te y sin seguirle en las sinuosidades de su vida I mir el movimiento religioso. accidentada. Lo da á conocer en su ciudad natal y en los momentos que la abandona para conquistar París y. su gloria. E 8) OPt DEL B i ¿2 0 0 6 MARZO DH IO.06 CONGRESO VIAJES REGIOS SORJANO EN BEJAR Los estrenos en París C UN HOMICIDIO DE RUSIA nEn el acto segundo aparece siendo ya secretario de Giraldín, y aquí empiezan á resaltar las desiluciones sucesivas del autor de Vig nes Folies y de Tléches d or; desilusiones literarias en el acto tercero, que se desarrolla en la Brasserte des Martyrs; desilusiones amorosas en el cuarto acto, en que Clatigny, llamado á recitar sus poemas en un salón mundano, acompañado de algunos comediantes y come diantas, entre las que se encuentra su querida, oye desde la escena los juramentos de amor que ésta hace en la habitación inmediata á uno de sus cantaradas. Por último, en el quinto acto aparece desengañado de la vida; herida e! alma y enfermo el cuerpo, se decide á regresar á su país natal para morir en él olvidando y olvidado. Tal es la obra, á grandes rasgos relatada, enla que Catulle Mendes pinta al romántico poeta, y el medio en que vivía aquella bohemia literaria y artística de los últimos años del segundo Imperio, y que recuerda á B- iuville, Baudelaire, Maugard, OHvier, Maistre y tantos otros; de aquella bohemia acerba, orgullosa, vengativa, que nada tuvo de semejanza con la bohemia de Murger. El acto tercero de la Brasserie parece ser el más bello de toda la obra. Y en esa Brasserie, que ocupa una página cé ebre en la historia de la Literatura del siglo xix, ha puesto el Odeón todo su empeño para presentarla con la mayor fidelidad posible. Aquella célebre Brasserie, pintada ya por el mismo Catulle Mendes en su novela La Premtére JKattresse, tan temible y tan temida, tan querida y tan odiada, la que estaba por encima de todas las glorias y de todos los éxitos literarios, de la colera de los vencidos y de las risas de los envidiosos. Los que llegaban á conquistar la fortuna del triunfo desapaiecían; los que se quedaban hubieran mirado mal á sus antiguos compañeros de galeras. Todas las victimas de la pereza ó de la mala suerte, todos los impotentes ó todos los fuertes reducidos á la impotencia se agrupaban allí. La Brasserie tomaba contra los insultantes triunfos de los otros toda la revancha que puede dar la denigración y la parodia. ¿Y lo más espantoso era que muchas veces tenía razón esa envidiosa Brasserie! La mayoría de las reputaciones eran realmente ilegítimas. ¿Pero quién sabía, quién podía decir si aquellos pintores sin taller, aquellos periodistas sin periódicos, aquellos poetas sin editores, aquellos dramatuigos sin teatros, todos aquellos descamisados que la miseria ó Ja mala suerte mantenía en la imposibilidad de producir no valían tanto como! os bienaventurados del éxito y de la reputación... Muchos evadidos de la Biasserie son hoy ilustres; tal vez entre los que se quedaron hubiera muchos que merecieran también esa evasión gloriosa. El sarcasmo de la Brasserie tenía tai vez por excusa la injusticia de la suerte. Pero excusable ó no, su sarcasmo era terrible... La Brasserie no aprobaba nada, no admiraba nada ó inventaba glorias que quedaban ignoradas para disminuir las glorias reconocidas. Exaltaba para humillar y afirmaba para negar; tenía el odio tenaz y la denigración feroz. Mordía con el tesón del perro que roe un hueso, y estando abajo hablaba alto. Una crítica salida de la Brasserie subía, se extendía y podía llegar á la opinión pública; una injuria babeada entre dos bocks de cerveza podía ir á caer en plena frente de la más alta gloria... Y los más admirados, siempre atentos á esa especie de basse sainteveuve de la literatura, tenían un miedo terrorífico á la Brasseiie Tal es el medio que Catulle Mendes ha escogido para presentarlo en la escena; ese rin con histórico de la Literatura del siglo xix, en el que se ha inspirado para el drama, del que los que lo conocen hacen grandes elogros y de 1 e la crítica nos dará cuenta mañana. F. MORA