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A B C MARTES 20 DE MARZO DE 1906. PAG 8. EDICIÓN i. Nota de actualidad. La Conferencia de Aígeciras ¿CUÁNDO ACABAREMOS? EL DELEGADO EL PERIODISTA EL LECTOR (De le Matin. GACETILLA RIMADA. V SERMÓN PERDIDO La experiencia es cosa rica... para amargar la existencia, porque nada perjudica tanto como la experiencia. Cuando la barba incipiente a. spma en el cutis terso y se hacen candidamente declaraciones en verso, el alma se tiene ¡lena de una dulzura inefable, la vida parece buena y el mundo es muy agradable. Se tiene valor, audacia, fe, nobleza é hidalguía, y se vence á la desgracia porque en todo se confía. Por una ilusión cualquiera se da el corazón entero, se cree en la amistad sincera y en el amor verdadero y, no dudando de nada, a dicha es grande y segura, la amistad es miel rosada y el amor es gloria pura. ¿Por qué ha de llegar un día en que se cambie la suerte? ¿Qué trabajo costaría seguir así hasta la muerte? Pero ante el primer engaño que llega, temprano ó tarde, el i.o mbre se torna huraño, y receloso, y cobarde; deja ya de ser sincero y, dándolas de prudente, se empeña en que el mundo entero le engaña, traiciona y miente. No ve nada bueno y justo á través de su egoísmo y hasta halla gusto en el gusto de atormentarse á sí mismo. ¿Que una mujer fue embustera? Su traición fue una enseñanza y en la que después le quiera tomará cruel venganza. ¿QUÍ le abandonó un amigo? Por lección toma el engaño y otro sufrirá el castigo... Mal por mal; daño por daño. Siempre enconada la herida, nos arreglamos de modo que nos pasamos la vida desconfiando de todo, y al que es crédulo y sencillo le tratamos con desprecio por ignorante ó por pillo, por hipócrita ó por necio. Por la experiencia maldita en el fuero interno existe y en nuestras almas palpita el convencimiento triste, tan arraigado y tan hondo que no hay razón que lo tuerza, de que todo hombre en el fondo ha de ser malo por fuerza. Los padres más avisados siembran en sus pequeñuelos no calma, sino cuidados, no amores, sino recelos, y así, en constante amargura, vivimos sin esperanza, y nace la desventura a! morir la confianza. Resumen: que la experiencia nos incita á no ser buenos, porque nos da la evidencia de los embustes ajenos; que el mal tiene sus raíces en la tontería humana, y que no somos felices porque no nos da la gana. SINESIO DELGADO Presentación de credenciales o n gran solemnidad se celebró ayer tarde á las dos la ceremonia de presentar sus cartas credenciales el nuevo embajador de Inglaterra, sir Bunsen. A la una y media, en uno de los coenes de París, llegó al palacio de la embajada el introductor de embajadores señor cor de de Pie de Concha que fue a buscar al embajador. Minutos antes de las dos entró por la plaza de la Armería la comitiva organizada en la siguiente forma: cuatro batidores de la Escolta Real, el coche de Varis de respeto, el de Amaranto con el personal de la embajada, el de tableros dorados con el nuevo embajador y el conde de Pie de Concha, la carroza llamada de Concha, de respeto también. Al estribo iba el caballerizo Sr. Peñarredonda y delante el correo D Florentín Gómez. Cerraba la comitiva una sección de la Escolta Rea! al mando del comandante S r Cortés y del oficia! Sr. Alós. Una comisión de mayordomos de semana y gentiles- hombres salió á la escalera principal á recibir al nuevo embajador que pasó acto seguido al Salón del Trono, donde estaba Su Majestad el Rey, vistiendo uniforme de capitán genera! con las insignias del Toisón de Oro y Je las Ordenes inglesas de la Jarretiera y del Baño. A la derecha del Monarca estaba el Gobierno; detrás, los altos funcionarios palatinos, ayudantes del Cuarto militar y el grande de España de guardia, marqués de Hoyos; á la izquierda una numerosa representación de grandes de España; y enfrente, los mayordomos y gentiles- hombres y oficiales de la Escolta y Alabarderos. Despuéf de presentadas las cartas credenciales, desempeñando las funciones de ministic de de Estado el presidente del Consejo, sir Bunsen, previa ¡a venia de S. M pronunció en inglés eí siguiente discurso: Señor: E 1 Rey, mi augusto Soberano, me ha ordenado que presente á V M las cartas que me acreditan como su embajador extraordinario y plenipotenciario cerca de V. M E 1 mantenimiento de las relaciones tradicionales de amistad que unen, para bien de arabos países, las Cortes, Gobiernos y pueblos de! reino Unido y España, es el objeto principal de mi misión y el rey Eduardo me encarga que no omita esfuerzo alguno para conseguirlo. Estas felices relaciones no pueden menos de confirmarse aún más por el próspero acontecimiento que V. M ha anunciado ya y que en breve ha de realizarse. Solicito, pues, confiadamente en V M y su Gobierno que en el desempeño de mi misión me sigan dispensando la misma cooperación que tan espontáneamente y con tan excelentes resultados se otorgó á mis predecesores. S, M se dignó contestar en español: Señor embajador: Me es muy grato recibir las credenciales que os acreditan como embajador extraordinario y plenipotenciario de S. M el Rey de Inglaterra. Unido de antiguo vuestro país con España por estrechos lazos de amistad, la experiencia nos ha enseñado que esta unión ha redundado en bien de ambos países, de sus Soberanos y de sus Gobiernos. Podéis, pues, tener la seguridad de que el pueblo español os acogerá con la misma simpatía que mostró á vuestros predecesores y de que mi Gobierno aprovechará antas ocasiones se le ofrezcan de ayudaro el cumplimiento de vuestra misión sMe es grato contestar á la delicada alusión que habéis tenido á bien hacer acerca de próximos sucesos que el pueblo español ha acogido con calurosa simpatía y que yo espero redundarán también en beneficio de ambos pueblos. Empezando vuestra misión con tan felices auspicios, no dudo, señor embajador, que aumentará la intimidad entre los dos países y que os dejará después un grato recuerdo de vuestra estancia en España. Terminados los discursos, el embajador presentó el personal de la Embajada á S. M que conversó afablemente con sir Bunsen. Este, con su esposa lady Bunsen, pasó después á las habitaciones de ia Reina, á quien acompañaban las duquesas de San Carlos y del Infantado, el marqués de Miravalles y el Sr. Heredia. A la entrevista con S. M ls Reina, que fue sumamente cordial, asistió D Alfonso. Hoy á las siete cumplimentarán los nuevos embajadores á los infantes doña María Teresa doña Isabel, D Carlos y D Fernando. El acto de ayer, dentro de los límites severos del protocolo, revisti caracteres marcadísimos de afecto y cordialidad. Tanto á la entrada como á la salida de la comitiva, la guardia exterior de Palacio tributó los honores militares y la banda de Alabarderos interpretó el God save ihe K 1 AS FIESTAS DE LA Ml- CA REME EN PARÍS Anoche, en el expreso de! Norte, marcharon á París las señoritas que fueron elegidas Reina y damas de la hermosura para asistir á las fiestas de la JHi- Caréme. Las acompañan el presidente de la Cámara de Comercio, Sr. Maltrana, el Sr. Ureña y otros, así como los padres de las señoritas citadas.