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ABC. JUEVES i5 DE MARZO DE 006. P ¿U 3. 4. EDICIÓN 3. a 400 Kilos, propínese hacer el Sr. Duro la travesía de) Mediterráneo saliendo de Barcelona. Si el tiempo le es favorable, uno de estos días lo intentará y si el rebultado no le es contrario, habrá hecho la prueba más grandiosa y de más importancia de las hasta ahora llevadas á cabo por los más celebres aeronautas. KUBRYK Las princesas de Battenberg POR TELÉGRAFO I ondres, 14, 10 m. Las princesas Beatriz y Victoria de Battenberg marcharán el viernes á la isla de Wight, donde se asegura que las visitará el rey Alfonso á fines del raes de Abril. LOS REYES DE EN MADRID a corrida En otro lugar damos cuenta de! corrida de toros. A las tres y media en punto entraron en el palco regio las Reales personas. Las Reinas y las Infantas lucían la clásica xiantilla española, prendida con claveles, vistiendo de azul pálido doña Amelia, de lila la Reina, y de gris y morado, respectivamente, las infantas doña María Teresa y doña Isabel. Al entrar en el palco regio las Reales personas, la multitud que llenaba la Plaza, prorrumpió en ¡vivas! y aplausos, tributándoles una cariñosa ovación. Ambas Reinas contestaron con graciosas inclinaciones de cabeza y Jos Reyes é Infantes saludando militarmente. La Plaza estaba adornada con guirnaldas verdes y rosas amarillas y encarnadas. Los antepechos cubríanlos colgaduras encarnadas de la Diputación provincial. Hermosas mujeres, luciendo la clásica mantilla española, ocupaban los palcos y delanteras de grada, viéndose muchísimos mantones de Manila. Los reyes de Portugal regaiaron á los mataeores alhajas de valor. Los Reyes se retiraron al terminar la lidia oel séptimo toro, saludando al público, el cual los vitoreó con entusiasmo. L Concierto en Palacio. en honor de los reyes Se celebró anoche áe Portugal. En él tocaron admirablemente los señores Guervós, Arbós y Casáis el Bolero de Arbós. El ilustre violinista Sr. Arbós, tocó Mbumhlat, de Wagner; Berause, de Fauré; Tiumoreske, de Dvorak y guajiras y tango Arbós, acompañado al piano por el Sr. Gervós. El Sr. Casáis, reputado hoy como uno de ios primeros violoncellistas dei mundo, ejecutó la Sonata de Valentini, el Larghetto, de M o jsart y un Allegro appassionato, de Saint- Saens. El notable artista napolitano Sr. Gíustí cantó Non i amo piú é Idéale, de Tosti; Malíinata, de Leoncavalio; Era de Maggio, de M Costa; Voce e nota, de Curtís, y Vocchie c arragunate, de R. Falvo. Los cuatro concertistas escucharon muchas felicitaciones de augustos labios. TJanquete en el Ayuntamiento. Esta mañana á las doce se ha celebrado en ¡a Casa de la Villa el banqueta en honor del Rey de Portugal. El exterior del Ayuntamiento estaba adornado como cuando se celebró la recepción de M r Loubet. s En la plaza de la Villa estaban los bomberos con traje de gala, una sección de guardias con los nuevos uniformes, y junto á la puerta, la compañía de Milicianos veteranos con bandera y música. Los Reyes de España y de Portugal llegaron en un carruaje á la grand d Jiumont. Seguían los de los infantes D Carlos y D Fernando, y despué- los que conducían os séquitos de las augustas personas. Los Reyes, íueion recibidos por el alcalde. el capitán genera! el gobernador, ministro de la Guerra, conde de Tovar y una comisión de concejales. Al entrar en el comedor fueron recibidos con ¡vivas! La mesa presidencial estaba colocada perpendicularmente á otras cuatro profusamente adornadas con claveles rojos y blancos. El Rey vestía de capitán general y D. Carlos de coronel español. Presidían los Reyes de Portugal y de España. Derecha del Rey de Portugal: el infante D. Carlos, ministro de Negocios de Portu gal, presidente del Senado, conde de Sabugosa, ministro de Gracia y Justicia, ministro de Marina, conde de Tovar, ministro de la Gobernación, ministro de Fomento, marqués de la Mina, gobernador civil. La orquesta interpreta la Marcha Real esIzquierda de D Alfonso: infante D. Fernando, alcalde presidente, conde de Riveira, pañola y óyense ¡vivasl al Rey de Portugal y presidente del Congreso, ministro déla Guerra, á Portugal. A las dos se levantan los Reyes de! a mesa, ministro de Hacienda, conde de Figueiro, ministro de Instrucción pública, presidente del recorren los salones y salen de la Casa de la Tribunal Supremo, presidente del Consejo de Villa entre las aclamaciones y los acordes de Estado, Sr. Dávila, ministro de España en las dos Marchas Reales española y portu guesa. Portugal; capitán general de Castilla. Desde el Ayuntamiento van al palacio de la El menú servido ha sido el siguiente: Infanta Isabel. Consommé Imperial. -Croutes á la Napoliiaine. Petils piéis Mignons á la Diplómale. -Bastión POR TELÉGRAFO de Caiiles. -Chapons de Trrance f plis au Cresson. -Cepes á la Bordelaise. -Savattns aux J regreso á Lisboa. Truils. -Biscuits Mascoüe Glaces. Lisboa, i 5 J m. El rey D Carlos y Ja Dessert. reina Amelia llegarán el viernes á las once y Vms: Jerez (González Byass Cié) -Bor- treinta y cinco minutos de la mañana. deaux (Chateau Lione) -Bourgogne (Timti) -Toda la guarnición cubrirá la carrera, visChampagne Frappé en canaffes (Cordón T ouge tiendo de gala. G. Tí. Mumm) Café Liqueurs. Durante el banquete ha interpretado los siguientes números ¡a orquesta del teatro Rea) á cargo del Sr. Oller: PRIMERA PARTE. Overtura. Freischutz, V e- las artes como en la ciencia, en ía i tcrarura como en la epopeya de los descubrimientos marítimos, la histeria de ías dos naciones peninsulares fue tan grande y tan gloriosa, que en algunos momentos casi llenó la histovia de la humanidad. Nuestros dos países pueden sentirse, en verdad, orgullosos con las glorias del pasado pero puede y debe confiar asimismo en las aspiraciones del porvenir. Nacidos en la misma cuna, iluminados por el mismo sol, bañados por los mismos rjos, soñando semejantes sueños de gloria y de grandeza. ¿DAI contemplar s! hermoso azul de nuestro cielo, nuestros dos países han tenido, para fortalecer los lazos de f r a t e r n a l amistad que felizmente les une, una sucesión de días da peligros y de glorias. La visita que vuestro rey D Alfonso X 13I se dignó hacer á Portugal, y déla cual conservamos inolvidable recuerdo, así como los días degracíadamerite para mí tan cortos que aquí hemos pasado, estoy seguro que han de servir para estrechar más los lazos que unen á las dos naciones, ayudando al desenvolvimiento de tantos intereses comunes. Levanto la copa por S, M el Rey, por S. M la Reina, por toda la Real familia, por el Ayuntamiento de Madrid, y hago de todo corazón votos sinceros por la prosperidad de España, nación amiga y hermana de Poitugal. a LA BODA DEL REY 1 nterviú con la emperatriz Eugenia. J oma, i 5 9 m. La eminente escritora Matilde Serao ha celebrado una interesante interviú con la emperatriz Eugenia acerca de la boda de D Alfonso X 11 J. J ¡Gicrno, de Ñapo es, publica la interviú, en la cual la Emperatriz se manifestó satisfecha de los esoonsales del Monarca español con la princesa de Bat. enberg, pero negó haber influido para su realización. Es, dijo, un matrimonio por amor. Luego añadió: Hasta hace muy poco tiempo era cosa imposible ó considetada como tal, que una princesa mglesa pudiera convertirse en Reina de España. Hoy, no solamente es esto posible, sino que el acontecimiento place á ambas naciones por igual. Acaso la Reina madre tuvo por un momento otros proyectos con referencia á la boda del Rey, pero convencida del afecto de su hijo hacia la princesa Victoua, nada hizo por contrariarlo. La Reina Cristina, terminó, es feüz con esta unión, y los grandes de España, no obstante su arraigado espíritu conservador, se dejarán vencer fácilmente por las cualidades da belleza v vivacidad de la joven soberana. ber. -Fantasía de la ópera La Boheme, Puccini. -Sardana de Garin, Bretón. SEGUNDA PARTE. Overtura. Las Vísperas Si- cilianas, Verdi. -Gavota de la ópera Eli ti Marcel, Saint- Saens. -España. Tanda de Valses, Waldteufel. TERCERA PARTE. Fantasía Morisca, Cha- pí. -Minuet de LaViejecila, Caballero. -Bien Aimé (Valses) Waldteufel. Al destaparse el champagne se levanta el alcalde, hacen igual todos los comensales y pronuncia una breve salutación al rey de Portugal. Este lee en castellano un bello discurso, que dice así: Me siento verdaderamente emocionado por las palabras que acabáis de pronunciar y por la cariñosa acogida que nos ha hecho, asi á la Reina como á raí, el pueblo madrileño. La presencia en este sitio de vuestro Rey, mi querido amigo, es una prueba más de la preciosa y sincera amistad que nos une y que es tan cara á mi corazón. Con verdadera justicia habéis recordado, señor alcalde, el papel que España y Portugal rs. tnesent. iron en la obra de la civilización. En