Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 14 DE MARZO DE) 9 c 6. PAG garia. Se conserva muy bien y tiene una memoria portentosa, recordando los detalles de los bailes de niños que daba la duquesa de Berry, á donde á ella la llevaban. Una vez que lució un traje de dama de la corte de Luis XVI, fue felicitada por Carlos X. La duquesa de Aosta, la duquesa de Guisa, la princesa Luisa, hermanas de la reina de Portugal, sostienen en Italia, en Inglaterra y en Francia las tradiciones de belleza, de talento, de distinción y de elegancia que van unidas á las princesas de la casa de Orleans. UN MADRILEÑO no suelen hablar palabra, y siempre humildes y senoa jamás se meten con nadie si no se meten con ellos. Pero, en cambio, deberían tener padrón hace tiempo y hacer sangrías cuantiosas en el caudal de sus dueños, los loros, animaluchos á los cuales aborrezco por importunos, chillones, lenguaraces y groseros. Solo cuando han aprendido á cantar como el Mochuelo y a decir cosas graciosas es cuando yo los tolero... (siempre que estén disecados ¡disecados, por supuesto! y metidos en un cofre y que el cofre esté muy lejos. Lo digo porque hay enfrente de mi despacho modesto un loro que no descansa de hablar ni un solo momento. ¡Y aún dicen que el tal lorito es del Calíaol... ¡Santo cielo! Pues si llega á ser de. Parla, no sé lo que ocurre, ¡cuerno En fin, la razón ignoro de que paguen el impuesto y consten en los padrones únicamente los perros, cuando tantos animales hay actualmente dispersos en jaulas, Cámaras, Circuios, Academias y Ateneos. JUAN PÉREZ ZUÑIGA 7 EDICIÓN G ACET 1 LLA RIMADA. JMPUESTO SOBRE ANIMALES Me he fijado en que estos días van los guardias repartiendo por las casas los padrones donde se inscribe a los perros, para que sus amos paguen (pues no lo han de pagar ellos) un puñado de pesetas que importa el canino impuesto. Y digo yo: ¿no sería lógico y justo que hiciéramos extensivas estas cargas a otros bichos... Yo comprendo que no se imponga tributos a los peces, por ejemplo; pues los peces, comunmente, no suelen ser muy molestos, y si en la pecera riñen, es casi siempre en silencio, y aunque viven con escama sólo gruñen para adentro. No es justo pagar tampoco por los gatos, pues excepto a gunos terribles días del helado mes de Enero, POSTALES EUROPEAS INFLUENCIA DE LAS MUJERES Durante algunas semanas, en el mundo enteio se ha analizado, comentado y medido la verdadera significación de las palabras pronunciadas en sus misteriosos discursos por el coloso teutón con motivo de sus bodas de plata. En una de esas alocuciones vemos a) Kaiser dedicar frases galantes y períodos entetos de exquisita sentimentalidad á la mujer alemana, cuyas virtudes pondera, elogiando también su influencia y el poder moderador que ejerce en la vida del hombre. Los mas perspicaces han creído encontrar en esas expansiones del alma complicada del Emperador una discreta alusión á los hermosos consejos de paz y concordia dados por la Emperatriz en momentos supremos de duda. Es indudable que la misión bienhechora de: la mujer, aun honrándola mucho, esta en relación directa con su misión en la tierra, que ante lodo es la de ser madre. Pero ese poder de la mujer esta también en relación constante con el grado de civilización en que vive. La mujer, esclava en los comienzos de los siglos, se emancipa á medida que la civilización humana progresa, pudiéndose juzgar hoy del grado de cultura de un pueblo por el papel que se destina á la mujer en la vida social. Todavía existen pueblos en que el hombre reina como amo y señor de la que hace compañera y convierte en esclava. Los moros uncen á sus mujeres con el flaco tocín al arado con que laboran la tierra. Y aunque las odaliscas del harén turco no se vean tratadas de tal suerte, ¿qué son éstas comparadas con las mujeres europeas, viviendo al lado de sus maridos bajo una perfecta igualdad, inspirándole á veces y guiándole muchas? Pero ese poder femenino no es grande ni! e gitimo sino cuando se ejerce por la persuasión y en el hogar El reinado de la mujer, para set eficaz, debe estar rodeado de una soberanía misteriosa, como la comprendía la joven princesa de Borgoña cuando alegraba la triste vejez de Luis XIV. -Vale más para un pueblo tener reina que rey- -decíale la princesa. 1 y V h í... I, fita- J 4 n- ihíiTí- i SS. MM. LOS BEYES CARLOS 1 Y AMfcLlA SNÍKANDO EN LA LcGAClÜN DE PCR 1 UQAL, DO. NDfc Sb CfcLEBKO EL B