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SSAÑQ CUATRO. NUM, 426. CRÓNICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. NUMERO i3 MARZO DE 1906. SUELTO, 5 CÉNTIMOS Por la mañana quedó constituida la nueva Junta municipal de asociados. Sin embargo de estar constituida hay que temer que su constitución sea raquítica, enclenque, enfermiza. Ya verán ustedes cómo con frecuencia alardea, si no de falta de salud, de falta de número. Hubo por la noche el banquete tradicional del simpático Cuerpo de Correos y Telégrafos, y en él la nota de que un exdirector general del Cuerpo, exalcalde él y conservador por más señas, se mostrara socialista en su brindis, recomendando la solidaridad de asociación en defensa de la clase. Es verdad que existe el dato de que Ja primera ley favorable á los obreros fue de un conservador. Y el dichoso proyecto de ley de jurisdicciones ¡de los liberales! En el ministerio de Fomento hubo ur principio le incendio por la noche. Y es el cuarto ó quinto siniestro de la temporada en los ministerios. N o podrá ya dudarse de que la cosa para el Gobierno está que arde. Por la noche también, beneficio de Conchita Ruiz en Lara y estreno de LaMorritos, un apropósito escrito para ella por los inagotables Quintero, á quienes el público aplaudió mucho y con justicia. Nada, que ayer triunfaron las mujeres: la reina Amelia, por la tarde, y Conchita Ruiz, por la noche. AEMECE ÍCRÓNICA POLÍTICA L FUEGO Lo que está ocurriendo E GRISÚ en nuestro Parlamento, to no le ocurrió nada, abre su lámpara á fin de encender un cigarro, es el que origina la catástrofe; pero estambién la primera víctima de la explosión. La sociedad presente, como una mina de hulla, produce mucho fuego grisú- Se donde ahora se cuentan los escándalos por encuentra éste donde menos se espera. días, es la prueba más palpable de que en N o se le ve, hasta que se sienten sus jaquel, si ha de tener la pasión entrada, efectos. Por eso no hay que descuidar ha de hacerlo en cantidad reducida y en- las lámparas un instante. Y las lámparas vuelta en muchos cuidados. De otro modo son en tales casos las voluntades discipliequivaldrá á entrar sin la lámpara de se- nadas y Irs inteligencias serenas. guridad de los mineros y con un candil MANUEL TROYANO ordinario en galerías, donde es muy probable Ja existencia del fuego grisú. Frecuentemente nos participa el telégrafo catástrofes inauditas producidas en las n día para Madrid, que en tenfendo fainas de hulla, al menor descuido, y en sol en el cielo y música en la calle, la actualidad el mundo culto se encuentra horrorizado por una de las más espanto- lo pasa más alegre que unas pascuas. La sas que se recuerdan. Las Cortes, la so- tarde fue de completa fiesta. La llegada ciedad entera es hoy una mina de hulla. de los reyes de Portugal determinó la Cuando el régimen representativo y huelga hasta de las escuelas. Todo M a parlamentario se hallaba entre nosotros drid acudió á ver y saludar á los Monaren pleno período emocional, la pasión cas lusitanos. Pocas recepciones regias habrá habientraba á i- audales en las Cortes y llevaba hasta el paroxismo á mayorías y minorías. do con mayor derroche de flores que la La tensión de ánimo d e los partidos de ayer; pero no de flores de Valencia, era á veces tan fuerte, que hacía levantar- ni de Niza, ni de jardín alguno, sino de se en masa á los representantes de éstos las que brotan de labios de todo buen para lanzarse, como un sólo hombre, so- madrileño en presencia de una real moza; bre el adversario. Pero, las tempestades ¡y más real y más moza que la reina que originaban ese oleaje, tenían grande- Amelia... za y no se producían sino á largos inter- I El recibimiento que Madrid dispensó valos. Además, la pasión estaba en el am- I á D Carlos rué cortés, respetuoso, como biente, dentro y fuera de la Cámara, y cuadra á un pueblo culto é hidalgo; el respondía al carácter de las colectividades tributado á su augusta esposa fue entuy de la época. siástico, como corresponde á un pueblo Mas ahora las circunstancias y los mo- galante y admirador del bello sexo, dotivos han cambiado mucho. La pasión se blemente bello en esta ocasión. Ei éxito ha individualizado, y por tal causa se ha popular de S. M fue completo, unániempequeñecido. Nos jactamos de la su- me, indiscutible. El alcalde lució una nueva y flamante perioridad del intelectual i smo; recabamos para la intelectualidad la dirección de la teresiana galoneada, que atrajo las miravida social y por tanto, de la política; se das de todo el público. Sin embargo, el ha sustantivado el adjetivo intelectual éxito no fue más que un succés d eshme. como expresión de esa teoría. La pasión La nota discordante fue la dada en Ja queda y es señalada como un estado infe- puerta del Congreso. La agresión de que rior del ánimo. Y á pesar de ello se la fue víctima el diputado Sr. Soriano halló quiere introducir como factor principal la reprobación general. N o es ese el meen la obra parlamentaria, que es, ó debe jor medio de desvirtuar acusaciones ni ser ante todo, obra de inteligencia. de acumular prestigios; ni tampoco resulEl resultado es el que estamos viendo. ta el procedimiento más adecuado para Escape de gases inflamables aparecen en sumar adeptos á la causa de las jurisdictodos los resquicios. El fuego grisú trae ciones especiales. Lo que se consigue es la explosión, á! a menor imprudencia. precisamente todo lo contrario. Se buscaron con ansia las noticias de Tras ésta, vienen otros males. La serenidad de espíritu es la que ha de hacer Sevilla para conocer la terminación del proceso sobre los crímenes del huerto del oficio de lampara de seguridad. Mas el riesgo se ve, como todo, con Francés. Y más de un lector de periódisuperior claridad en las Cortes; pero se cos, más de cien, más de mi! leyeron extiende por todas partes fuera de ellas. con las mejillas encendidas que el FranEnidJia de todos los fondos sociales. Los cés sigue recibiendo abanicos para que en mineros mas confiados son los que se ha- ellos escriba pensamientos la mano que llan más expuestos. Aquí, con mejor ra- asesinó y robó. El dato es no sólo de los zón cabe decir, que en la confianza está que avergüenzan é indignan; es de los el peligrcr. El operario que en ¡a galería que revelan la decadencia, la ruina la pode una mina porque hasta aquel momen- dredumbre de una Sociedad. MADRID AL DÍA IMPRESIONES PARLAMENTAR AS ORNADA H 3 S- A las tres y cuarto han TORJCA abierto la puerta grande del Congreso y todos Jos parlamentarios hemos salido á la escalinata. Hacía una bella tarde; frente á nosotros se veía una fila de viejos milicianos, y una música de muchachos se disponía á tocar. Hablábamos todos de cosas indiferentes; en los lejanos balcones destacaban las multicolores colgaduras y alguna belia y elegante dama (todas las damas son para nosotros bellas y elegantes) dirigía sus gemelos curiosos hacia el grupo compacto de representantes del país. Y de pronto liemos oído nos gritos; los diputados se han precipitado hacia la puer ta; el señor presidente de la Cámara, que estaba casi al pie de la scalmata, ha subido rápidamente y ha penetrado en el edificio. Todos preguntábamos So que pasaba; nos han dicho que un señor acababa de agredir á na diputado. Y apenas había transcurrido un breve instante, cuando hemos advertido que la gritería tornaba á reproducirse y resonaba atronadora en el interior de la casa. Entonces hemos visto que todos los que se hallaban en la escalinata se lanzaban de nuevo hacia la puerta y hacían esfuerzos vigorosos por entrar en el Congreso. Mientras presenciábamos esta escena- -sin tomar parte en ella- -pensábamos lo curiosa que es la psicología humana, y cómo en estos momentos aun los hombres más graves, aun las personas que por su posición social, por su edad y por sus ideas reputamos por mas sen- J