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A B C LUNES 12 DE MARZO DE 1906. PAG. J 2. EDICIÓN i. E n 1o s muelles ere la estación del Mediodía fue sorprendido Ricardo Iglesias Villanueva, de catorce años, en el momento de robar con su compadre et Carne gorda, que pudo escaparse, un borrico que había dejado un trapero cerca de Observatorio Astronómico, mientras se dedicaba á las faenas de su industria. C i. a Será condición precisa que es- cada rótulo de esta clase se anote la población, calle ó plaza y número de la casa en que esté expuesto al público, y, á ser posible, el nombre y apellido del dueño del establecimiento; en una palabra: han de venir anotados datos suficientes que comprueben la existencia de todo rótulo cuhoque de tranvías. En la puerta de Atocha chocaron anoche ya copia se nos envíe. 3. a El remitente enviará el cupón de dos tranvías, sin que hubiera que lamentar desgracias personales. Sólo una viajera sufrió tan este concurso con su nombre, apellido gran susto, que tuvo que ser auxiliada en la y señas de su domicilio, y unida á él una Casa de Socorro inmediata. cuartilla con el rótulo. 4. a Un Jurado, compuesto de redacncendio. tores de este periódico, revisará todos Ayer se declaró un incendio sin impor- los rótulos recibidos hasta el día 3i de tancia en las cocinas del café de Puerto Rico. Marzo, en que se dará por cerrado el Concurso, y se adjudicará tres premios al remitente de los tres rótulos que, á su CONCURSOS juicio, resulten de más gracia. DE A B C 5. Los premios consistirán en tres objetos de arte. EL D E LOS RÓTULOS 6. a Publicaremos los tres rótulos preSerá excepcional la población en la cual no exista algún rótulo risible por sus fal- miados y los nombres de los remitentes, tas de sintaxis, prosodia, ortografía, ó por así como los rótulos que sin haber obtecualquier otro concepto; y con el fin de nido premio merezcan los honores de la dar á conocer los más notables, ofrecemos publicación. 7. a Cada lector puede enviar los róel presente concurso, basado en las contulos que quiera, siempre que para cada diciones siguientes: a 1 Todo lector podrá remitir copia uno de ellos envíe un boletín de los que fiel y exacta de aquellos rótulos que ac- publicaremos. tualmente existan en la vía pública, en 8. a Las cartas deben enviarse, franalguna población de España, y que, á su queadas con un cuarto de céntimo, al Dijuicio, sean graciosamente disparatados, rector de A B C, Serrano, 55, escribiensin ofender al buen gusto y á la moral. do en el sobre: Concurso de A B C Concursos de A B C EL DE LOS RÓTULOS BOLETÍN PAPA LA PRESENTACIÓN DE COPIAS DE RÓTULOS Nombre del remitente I Domicilio Población r. Provincia i ASIBí PALACIOS, Mayor, 33. Si tornase á la vida el Rey Wamba, le oiríamos todos decir: -jAy caramba, caramba, caramba! Ay caramba, que buena es la E p us vías CLÍNICA DEL DR. GONZÁLEZ OSSOR 1O, CONSULTA DIARIA, DE 2 á 4. ECONÓMICAS PARA LOS OBREROS, DE 7 á 8. ARGENSOLA, 19, PRAL. DCHA. MADRID RAMUNCHO i Atravesaron también muchas aldeas, aldeas vascas, agrupadas en torno de las dos cosas que son como el corazón del país y que simbolizan su vida: la iglesia y el juego de pelota. Aquí y allá, en no pocos sitios, llamaron á la puerta de casas aisladas, casas altas y grandes, cuidadosamente blanqueadas con cal, con galerías verdes y balcones de madera, donde se secan al sol rosarios de pimientos encarnados. Hablaron largamente en su lengua, tan incomprensible para los que no la conocen, con los jugadores más famosos, los campeones con título, pudiera decirse, aquéllos cuyos nombres han escrito con elogio todos los periódicos del Sudoeste, que han figurado en los carteles de Biarritz ó de San Juan de Luz y que, en la vida ordinaria, son en el campo taberneros ó fondistas, herreros ó contrabandistas, con la chaqueta al hombro y las mangas de la camisa arremangadas hasta enseñar el brazo de bronce. Cuando arreglaron el asunto y se cambiaron las paja bras, que son firmes como un contrato, era demasiado tarde para ir á su casa de Echezar, y siguiendo sus costumbres errantes, escogieron para dormir una aldea á su gusto, Zitzarry, que habían frecuentado mucho en sus negocios de contrabando. A la caída de la tarde, pues, volvieron bridas hacia ese lugar que está próximo y que confina con España. Caminaron siempre por las estrechas sendas del Pirineo, sombrías y solitarias, bajo las rugosas encinas que se despojan de su fronda, entre taludes ricamente tapizados de musgo y de heléchos medio secos. Y tan pronto estuvieron en las grandes profundidades donde los torrentes rujen, como en las alturas ufanas circuidas por todas partes de las ingentes crestas ensombrecidas. Al principio hacia frío, verdadero frío que azotaba el rostro y el pecho. Pero de repente pasan y soplan bocanadas de viento del Sur, casi africano, que surgen de nuevo y que vienen calientes y cargándose de perfume de plantas, dando la ilusión halagadora del verano. A los jóvenes les produce una sensación deliciosa hendir el aire, tan bruscamente cambiado y correr velozmente en medio del soplo tibio, entre el cascabelear del caballo que galopa locamente en las cuestas olfateando el albergue de la noche. Titzarry es una aldea ae contrabandistas, un puebíe ciiio extraviado en la montaña que toca á la frontera. Tiene una taberna ruinosa y de mal aspecto, donde pararon los muchachos y en la que, según costumbre, se alojaron en habitaciones que dan sobre los establos, sobre negras cuadras. Los viajeros Arrakoa y Ramuncho e r a n allí mu) conocidos; y mientras se enciende el fuego en la cocina, íe sentaron cerca de una antigua ventana que daba a! ronrón y ala iglesia. Mirandohacia fuera miraron el con-