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A B C L U N E S 12 D E M A R Z O D E 1906. PAG. 11. EDICIÓN 1. reunión. OtraAlgeciras, n El altar se había levantado en el kiosco y en él se dijo la misa de campaña á las once. Después se celebró la jjira. A este acto asistieron ios generales Calleja y Pavía, el Ayuntamiento en Corporación, presidido por ej gobernador civil, el elemento oficial v el pueblo en masa. El desfile de las tropas fue brillante. Los reclutas han tenido en el cuartel un rancho extraordinario. I érida, n 3 t. La jura de la bandera por ¡os reclutas, acto que ha resultado muy lucido, ha tenido una nota final muy sensible. Un jefe de caballería echó el cafcallo sobre un grupo de paisanos. Estos protestaron, y entonces aquél blandió el sable y produjo una herida en la cabeza á uno de los paisanos. El jefe ha sido arrestado y sumariado, calmándose los ánimos que estaban muy sobresaltados con motivo de Jo sucedido. corresponsal. i o n El Comité de redacción volvió á reunirse á las seis. La discusión versó sobre puntos en que ha sido imposible la inteligencia. Esta nueva dificultad inducirá seguramente á los delegados á mediar entre alemanes y franceses para buscar una fórmula de conciliación. sa novela Ganarás el pan, D. Rafael Leyctay D José Francés. pfallecimiento de una víctima. La anciana Josefa Navas, atropellada an teayer por un tranvía en la calle de Fuencarral, falleció ayer en el hospital de la Princesa. A ccidente del trabajo. Estando ayer trabajando en- la calle cíe San Bruno Domingo Arias López, de setenta y un años de edad, tuvo la desgracia de caerse de una escalera, causándose lesiones de pronóstico reservado. También ayer, estando el carretero Melitórt Soto cargando maderas de encina en la estación de Goya, se le cayó uno de aquéllos encima, produciéndole la rotura del cubito y radio derechos. Trateros detenidos. En la madrugada de ayer fueron detení dos en la plaza del Príncipe Alfonso Jos rateros Luis López García y Rafael Ambite Díaz, que se entretenían en quitar chapas de las cerraduras de las puertas. LA JURA DE BANDERAS POR TELEFONO TSarcelona, 11, 12 m. En el momento de ensayar los reclutas las evoluciones que nabían de ejecutar en la jura de banderas, se cayó del caballo el coronel de) regimiento de Alcántara, sufriendo una herida en la cabeza. Con gran solemnidad se ha celebrado el acto de la jura en el paseo de San Juan. Han asistido Jas autoridades y una nutrida representación del Ayuntamiento. El desfile ha sido muy brilJante. No se han producido incidentes. l arragona, 11, 1 t. Se ha celebrado la jura de banderas en la Rambla de San Juan. Los balcones ostentaban colgaduras con los colores nacionales. Los consulados de Italia, de Chile, del Brasil y del Per. ú, han izado sus banderas. Mandaba la fuerza el general Nicolás. El cuadro resultaba hermoso, destfándose en el fondo el Mediterráneo. C a n Sebastián, 11, 3 t. Se ha celebrado la jura de la bandera por los reclutas de la guarnición. NOTICIAS Y SUCESOS f i n banquete. Los empleados de Correos celebrarán hoy con un banquete el XVII aniversario de la fundación del Cuerpo. pobo. Se ha cometido un robo en la tienda de ultramarinos de la calle de Isabel la Católica, número 20, con fractura de puertas y muebles. I J urtos. Ayer mañana fue detenido Tomás Es- tero López, por haber sustraído en la calle del Arenal una caja de boquerones de! carro número i. y y 1. Otro ratero que Je acompañaba se. dio á la fuga. Certamen literario. literario organizado por En el certamen nuestro querido colega El Liberal, han resultado premiados los cuentos de los conocidos literatos Sres. Valle Inclán, D. Pedro Mata, que ya lo fue en época reciente por su precio- 6O BIBLIOTECA DE X B C RAMUNCHO O7 cluir de la vida de la luz en este lugar tan separado del mundo. En el frontón ejercitábanse los niños en el popular luego, el favorito de ellos; graves y ardorosos ya fuertes lanzaban la pelota contra la pared, mientras una voz cantante, con la precisa entonación, cantaba y anunciaba los tantos en la misteriosa lengua de los antepasados. Alrededor, las casas, viejas y blancas, con paredes jibosas de vigas desplomadas, contemplan por sus ventanas rojas ó verdes á esos diminutos jugadores corriendo entre el crepúsculo como los gatos jovencillos. Los carros de bueyes, en tanto, vuelven de las heredades con chirridos agudos, cargados de jindas recién cortadas y de heléchos secos... La noche se tiende, se tiende con su paz y frío triste. Después suena el Jingelus, y reina en toda la aldea un tranquilo recogimiento de plegaría... Ramuncho, silencioso como otras veces, se sintió inquieto ante su destino; se cree como prisionero, asaeteado siempre por las mismas aspiraciones, hacia no sabe qué, hacia lo desconocido que le turba al acercarse ía noche. Su corazón entonces se aflige, se estrecha al pensar que está solo y sin apoyo en el mundo, que Madalén es de condición diferente á Ja suya y que ¡amas le seiá dada en matrimonio. Arrakoa, alegre, muy fraternal en este instante, 1 golpeó en el hombro, como si hubiese comprendido su meditación y para sacarle de ella, y le diio con tono ligero y jovial: -jHola, hola! ¡Parece que ayer por la noche hablas- teis mi hermana y tú; ella me lo ha dicho; y que estáis completamente de acuerdo los dosl... Ramuncho le dirigió una larga mirada, interrogativa, seria, llena de ansiedad, aue contrastaba con este principio de la plática. -Y ¿qué piensas de lo que nos dijimos? cto en aquel gran asunto, delicioso y deleitable, que no iaban al olvido y que les había llenado el alma. Y hasta que sonó en la iglesia el toque de retiro, ese humilde baile bajo las ramas del otoño, aquellos tristes faroles, aquella pobre fiesta, en un rincón cerrado del mundo, arrojaron un poco de luz y de ruido bullanguero en medio de la vasta noche, que parecía más muda y más negra ante las montañas erguidas por todas partes como gigantes de sombra. VI Tratábase de organizar un partido de pelota para e domingo próximo en Asparitz, que celebraba la fiesta de San Dámaso. Arrakoa y Ramuncho, compañeros de continuas correrías por los alrededores del país, andaban de un lado á otro todo el día en el cochecillo de los Detcharry, con objeto de concertar ese partido que, á sus oíos, eia un acontecimiento importante. Al principio estuvieron á consultar el asunto con Marcos, uno de los Iragola, al que, sentado á la puerta de su casa que verdeaba en la sombra en un rincón del bosque; lo encontraron escultural y grave, con Jos ojos inspirados y el gesto noble, en actitud de dar sopa á un hermanito todavía en mantas. ¿Es el undécimo? -le preguntaron riendo. -jCa! -respondió el primogénito de la familia, -el undécimo corre ya como tfn conejo entre la maleza. Este es el número doce; ya lo veis, el pequeño Juan Bautista, el nuevo chiquillo que, á lo que pienso, no será el último. Después, bajando la cabeza para no chocar con Jas ramas, recorrieron los bosques, los encinares, bajo los cuales se extiende en mancha inmensa el encaje rojo de los heléchos.