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A B C P Q M 1 N G O 4 DE MARZO D E 1906. PAG. D. Francisco Romero Robledo había nacido en Anlequera (Málaga) el día 8 de Marzo de 1838 contaba, pues, sesenta y ocho anos. A los veinticuatro, y cuando ya tenia el título de al ogaao, fue elegido diputado á Cortes por si distrito natal, presentándose como candidato de la Unión liberal. Al cutipl los veinticinco presentó en el Congresc su acta, que fue objeto de larga discusión; p ro fue defendida por el propio interesado ce n tal habilidad y elocuencia, que se captó las simpatías de todos y fue aprobada el acta. Formando parte de muchas Comisiones é intervinien io en varios debates, tomó asiento en lo. s Cong resos de 1863, 1864 y i 865, desemción é interinamente la de Ultramar, que luego fue para López de Ayala. Representó generalmente en Cortes á Antequera, pero también vino al Congreso por La Bañeza, Montilla y Madrid en dos ocasiones. En los diez años siguientes fue el jefe de pelea del partido conservador, el hombre que con su ingenio y actividad secundaba y completaba la obra de Cánovas en todo lo relativo á la dirección del partido y á los asuntos mas graves de la política. Conservó la cartera de Gobernación hasta Marzo de 1879 y la volvió á desempeñar desde fines de 1883 hasta mediados del 85 que presentó la dimisión. Pocos meses después se separó del partido conservador y después de haber intentado for- EDICIÓN i. a De 1 88 á 83, fue presidente az ¡a Academia de Jurisprudencia y en 1882 le llamó á su seno la de Ciencias Morales y Políticas. Poseía las grandes cruces de Carlos III é Isabel la Católica y muchas condecoraciones extranjeras. Cuando se manifestó la dolencia que tan seriamente amenazó su vida en 1892, muchos le aconsejaron qui se apartase de la política para atender á su curación; pero él se resistió á ello, y hasta que el Ministerio en que figuraba cayó del poder, no c e trasladó á Berlín, donde le operó felizmente (12 de Abril de 1893) el Dr. Bercfmam. o En breve recobró la salud, y aunque su rostro quedó algo desfigurado, pudo articular perfectamente y quedó útil para consagrarse EL EXCMO. SR. D. FRANCISCO ROMERO ROBLEDO ÚLTIMO KETKATO HECHO EN EL DESPACHO DE SU CASA DÍAS A N T É S DE DECLARARSE LA GRAVEDAD DE LA DOLENCIA QUE LE HA L EVADO AL SEPULCRO Fot. Muñoz Bacna penando en esta época el cargo de secretario déla Cám ¡ara. Milits ndo siempre en la Union liberal, fue uno de s JS miembros más activos, y en los días del triui fo de la Revolución de Septiembre fue indi triduo de la Junta revolucionaría de Madrid. Negó en vida muchas veces que fuese el autor de 1 famoso pasquín que apareció en la fachada leí ministerio de Hacienda, Ingre: ó después en el partido constitucional, y en Gapinetes presididos por Sagasta ejerció los carg s de subsecretario de Ultramar y de Goberné ción y ministro de Fomento. Unido después á Cánovas, abrazó con entusiasmo li causa déla Restauración, y al advenimiento si trono de D. Alfonso XII obtuvo en el Ministerio- regencia la cartera de Goberna- mar por sí mismo otro partido, se unió con el general López Domínguez. En 1890 volvió á inclinarse al partido conservador, y después del rompimiento entre Silvela y Cánovas, éste le confió en Noviembre de 1891 la cartera de Ultramar, que conservó hasta un año más tarde que vino al Poder el partido liberal. En 12 de Abril de 1893 fue operado en Berlín por el mismo Dr. Bergman, que hace un mes escaso vino á Madrid, llamado por la familia del ilustre finado. En 1895, después de una rudísima campaña parlamentaria contra el ministerio Sagasta, Romero Robledo fue nombrado ministro de Gracia y Justicia en el Gabinete constituido por Cánovas el 23 di Marzo. Las Cortes de ¡90 le eligieron presidente. ae nuevo á los trabajos políticos. Hubo de sufrir también una operación en la garganta para completar la hecha en la nariz. Fue el finado amantísimo esposo de la que fue virtuosísima y adorable dama, madre de cinco hijas, á quienes ha consagrado hasta morir sus amores y sus desvelos el ilustre hombre público. De estas cinco hijas, dos están casadas; una, doña Josefa, con D. Fernando Moreno, conde de Fuente Blanca, y otra, doña Francisca, con D. Mariano Ordóñez, actual diputado á Cortes. De las tres solteras, Carmen, Teresa y Manuela, la más pequeña estaba actualmente educándose en un colegio de Ver gara. Reciban todos la expresión sincera de nuestro sentido pésame.