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A B C DOMINGO DE MARZO DE 1906. PAG. 6. EDICIÓN 1 llenándose de nombres las listas colocadas en el portal. Una de las primeras personas aue acudieron ña; y en calidad de parientes y amigos deí finado los señores conde de Fuente- Blanca, Ordóñez (D. E- Lombardero, Gáívez (D. D. Alcaraz y Maestre. El Gobierno celebró á última hora de ayer tarde una reunión para tratar de los honores que debe tributársele al cadáver del Sr. Romero Robledo La reunión fue Breve, acordándose que los honores sean los de capitán general con mande en plaza. A las cuatro de la tarde el cadáver será trasladado desde la casa mortuoria al Congreso. Pasará por la calle de Serrano, puerta de Alcalá, calles de Alfonso XJI y Lealtad, plaza de Neptuno y Carrera de San Jerónimo, para llegar al Congreso. En la rotonda de esta Cámara será depositado el féretro, pero sin que el cadáver sea exhibido, á causa de! estado de descomposición en que se encuentra. A las cinco y media saldrá del Congreso el fúnebre cortejo, que irá por la plaza de las Cortes y paseo del Prado, hasta ia estación de Atocha. Las tropas cubrirán la carrera. vida. Detalles de suRobledo consagró su vida enteRomero ra á la política. Era abogado, pero no ejerció su carrera más que una vez para defender á un reo de muerte, que resultó absuelto. También de periodista actuó algunas veces. En los comienzos de El Nacional era asiduo concurrente á la redacción de este colega En los años 89 y 90 también ejerció de escritor en San Sebastián. En El Guipuzccano, diario de aquella capital, escribió varios artículos, de los cuales uno, titulado Un cuento fue comentadísimo y dio origen á grandes polémicas. También por entonces, y separado ya politicamente del general Cassola, escribió un folleto censurando las reformas militares de este general, y lo repartió profusamente entre los militares. Estos se los devolvieron casi todos, sin romper las fajas; pero no por eso desmayó en su empresa. Era muy aficionado al juego de pelota, y en aquellos tiempos en que el pelotarismo estaba en su apogeo, no faltaba á un partido en los frontones de San Sebastián. Pelotaris como rún, Muchacho, Tandiiero, Gamborena y e) Manco de Vilíahona eran muy amigos suyos. En un partido de pelota jugado n Renter a el día de la Magdalena, fiesta de aquella vi. ía, conoció personalmente á GayaTe. Hizo la presentación el malogrado Peña y Goñi. -Mucho le admiro á usted- -d ¡jo al gran cantante, -pero teniendo usted mejor voz y cantando usted como los ánge es y yo muy mal, se me oye más á mí. También fue afcionado 2 JOS toros, y grandes amigos suyos fueron Frascuelo y lagatíijo. El segundo solía decir: Yo soy federa! de Romero Robledo. Su conversación era amenísima, porque pocos como él conocían la historia de todo ei mundo. Era académico de la de Ciencias Morales y Políticas, siendo ei nútn. 5 de la antigüedad. La de Jurisprudencia le es deudora de grandes beneficios. Estaba en posesión de la gran cruz déla Orden de Carlos III desde ¡879. Era también presidente de la junta ejecutiva del monumento al Rey D. Alfonso Xíl. A su entusiasmo, á su actividad incansable y á sus constantes trabajos se debe en gran parte el éxito de esta grandiosa obra, que ya no podrá ver terminada. ROMERO ROBLEDO PTalleció á las diez y media de la mañana de ayer. Treinta y ocho días ha durado esa batalla que el ilustre político ha mantenido cuerpo á cuerpo con la muerte. Batallador se le llamó en política, y batallador ha sido hasta el último instante de su vida. Muñéndose estaba desde hace más de un mes en el lecho del dolor, y medio muerto se enteraba de lo que en las Cortes ocurría, comentándolo y diciendo lo que él hubiera hecho desde el escaño donde en vida luchó con tanto ardor. Espíritu inquieto que se abría á todas! as ideas generosas, puso siempre sus entusiasmos en defender aquello que le inspiraba espontánea simpatía. Si se equivocó alguna vez, se equivocó honradamente. Por la sinceridad y el desinterés de sus campañas y por la fuerza demoledora de su oratoria era tan temible. Su muerte será muy sentida, porque Romero Robledo habrá tenido muchos adversarios políticos, pero personales no los tuvo nunca. Fue un gran amigo de sus amigos; enemigo no lo fue de nadie fuera del campo de la política, donde tampoco tuvo odios. Pero si la política pierde uno de sus más insignes campeones, la pérdida es mucho más irreparable para la familia del finado, porque Romero Robledo era, ante todo y sobre todo, hombre de su casa, padre amantísimo de sus hijos, por quienes sentía adoración no menos grande que la que ellos le tributaban. Reciban la expresión sincera ae nuestro pésame, y quiera Dios otorgarles la resignación necesaria para sobrellevar desgracia tan inmensa. í a muerte. La noche y madrugada ultimas las pasó el Sr. Romero Robledo sufriendo Frecuentes ataques de disnea y sin poder tomar ningún alimento A última hora de la madrugada, viendo la familia y amigos que velaban al enfermo que éste se encontraba más tranquilo, se retiraron á descansar, quedando al lado del Sr. Rdmero Robledo el marqués de Fuente- Blanca. A ¡as ocho y media de la mañana sufrió el enfermo un nuevo ataque de disnea. Avisados la familia y el Dr. Arnal, acudieron al lado del lecho del enfermo, siendo inútiles todos los esfuerzos de la ciencia que se pusieron en práctica para aliviar al Sr. Romero Robledo, que falleció alas diez y veinte minutos de la mañana. Al ocurrir la muerte se encontraban en la alcoba del enfermo, sus hijas; sus hijos políticos, señores conde de Fuente- Blanca y Ordóñez; sus sobrinos, el P Bergamín, los señores de Bergaraín (padre é hijo) el Dr. Arnal y el presidente del Congreso, Sr. Canalejas, que, como acostumbraba desde que se agravó la enfermedad que sufría el Sr. Romero Robledo, iba personalmente á enterarse de su estado todas las mañanas y llegó hoy momentos antes de expirar el ilustre político. La noticia del fallecimiento se extendió rápidamente por Madrid, siendo innumerables las personas que acudieron á la casa mortuoria, fue el gobernador civil En la certificación, extendida y firmada por el D r D José María Arnal, consta que el señor Romero Robledo ha fallecido á consecuencias de un sarcoma- pieuro- pulmonar. El cadáver del Sr. Romero Robledo será embalsamado hoy, á las diez y media, por los Dres. Cortezo y Arnal. 1 a capilla ardiente Esta se improvisó en un salón de la casa, próximo á la alcoba donde falleció el Sr. Romero Robledo. Las paredes del saión están cubiertas de paños negros, con grandes galones y flecos dorados. El sueio de la habitación está igualmente cubierto de una alfombra de terciopelo negro. En una de las paredes de la cámara se ha colocado un artístico altar, propiedad de la familia, donde hoy, desde las seis de la mañana, se dirán misas. El cadáver, envuelto en un sudario blanco, está colocado en una magnífica caja de caoba, con grandes incrustaciones de plata y un artístico Crucifijo del mismo metal. La caja tiene forma de arca y está forrada por dentro de raso abullonado. Enfrente del altar se halla colocado el estandarte de 3 a Academia de Jurisprudencia. Cuatro Hermanas de la Caridad velaron toda la noche en la fúnebre estancia. preposición del cadáver Desde el primer momento el Sr. Canalejas trató de adoptar las medidas necesarias para que el cadáver del Sr. Romero Robledo fuese expuesto en el Congreso. Las hijas del ilustre político querían permanecer al lado de su padre todo el mayor tiempo posible, y se opusieron, desde luego, á que fuese sacado de la casa. Los cariñosos requerimientos del Sr. Canalejas y de algunos amigos lograron vencer los reparos de las hijas del Sr. Romero Robledo, quienes han accedido á que el cadáver de éste sea llevado al Congreso. En su vista, hoy estará expuesto al público desde las tres hasta las cinco de la tarde. Ayer, antes de conocerse la disposición de que no se admitían coronas, envió una magnífica, de plumas negras, el presidente del Congreso, Sr. Canalejas. Esta corona quedó admitida en la casa mortuoria, Qésame de la Real familia. Apenas t u v i e r o n conocimiento de la muerte del Sr. Romero Robledo SS. M M el Rey y la Reina, enviaron el pésame á la familia doliente. Visitó á ésta, en representación de las augustas personas, el ayudante del Rey, general Boado Para darle el pésame en nombre de la infanta doña Isabel, visitó también á la familia del Sr. Romero Robledo la marquesa viuda de Nájera. También han enviado su pésame los infantes doña María Teresa y D. Fernando, j p l entierro. Se verificará esta tarde, á las cinco, desde el Congreso á la estación del Mediodía, para ser transportado al panteón de familia en Antequera. Acompañando á Antequera el cadáver de! Sr. Romero Robledo, irá una comisión parlamentaria compuesta ¿s los Sres. Bergamín, Ordóñez, Bores y Romero, Albarrán, Martos, y los ujieres Primitivo Pérez y Julián Pe- Tratos biográficos. Aunque es muy conocida la historia política del ilustre finado, creemos oportuno recopilar algunos datos biográficos.