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A B C H E V E S i. 6 DE MAKZO Dt. ia, c 6. PAü. 14. EDICIÓN 2. a nánoíez de i Jara, Bataller, Porras, Alvarez Nnya, Barber, March, Iglesias, Castro, Vives, Jiménez (J. Guerbós, Portóles, Ibarra, Liñán, Lhardy, Asenjo, Brull (M. Aguder, Vico, Félix Méndez, Fiacro lvaizoz, Aldana, Larregla, Serrano Fatigati, Bretón, Barrera Hermoso, González (A. Luengo y Selles. AS CORONAS. A las coronas que ayer enumeramos, hay que añadir tres de flores naturales que llegaron de Murcia ayer por la mañana; una que remitió Lucrecia Arana, y otra que desde Zaragoza envió el señor Lapuente. T? L P É S A M E D E L REY. Momentos an tes de ponerse en marcha la fúnebre comitiva, llegó al teatro de la Zarzuela un ayudante de S. M el Rey con la misión de dar el pésame en nombre de S. M y Real familia á los hijos de! maestro Caballero. Los delegados franceses están preparados. Varios representantes de otras Potencias han rogado hoy á los alemanes consientan en que la reunión se verifique mañana, puesto que muchos de los puntos de que consta el proyecto del Banco de Estado marroquí han sido aceptados por el Comité, y que la Conferencia puede discutirlos. También alegaban la necesidad de activar los trabajos de la Conferencia, y lo útil que resulta aprovechar las favorables disposiciones actuales, para llegar á una solución sobre la cuestión del Banco. Los delegados alemanes han contestado que no tenían todavía todas las instrucciones que necesitan, y han pedido que la sesión se verifique el sábado. Hasta el sábado, pues, no habrá reunión de la Conferencia. I mpresiones optimistas. París, 28, 11 n. Acentúanse hoy mejores impresiones relativas á la Conferencia de Algeciras, no basadas, sin embargo, en ningún hecho concreto, sino en las impresiones de los corresponsales. 117 ntrevista comentada. París, 28, 11 Esta mañana ha llegado M r Crozier, ministro de Francia en Copenhague, el cual conferenció detenidamente con Rouvier. Atribuyese gran importancia á este viaje, relacionándolo con la cuestión de Marruecos. á las Cortes el provecto de lev de venta del dique de Mahón. Ídem la adquisición de doscientos proyectiles para experiencias de cañón de J 5 centímetros, González Rueda. Concediendo varias cruces. Guerra. Concediendo el hábito de Santiago á D Manuel Allendesalazar. Ídem el mando del regimiento de Caballería de Sagunto á D. Francisco Serrano. Nombrando jefe del cuarto depósito de caballos sementales al coronel D. Pedro Carbailo. Ídem del primer depósito de reservas á don Francisco Estrada. Ídem para el mando de la zona de Cuenca k D. Enrique de Carlos. Ídem id. del batallón de cazadores del Rey á D. Cayetano Martínez. Y otros concediendo varias cruce: En la firma de hoy figuran los siguientes de- cretos: Gobernación. Aprobando el R e g l a m e n t o para el servicio de inspección del trabajo. Este reglamento consta de 85 artículos. Da al Gobierno la facultad de inspeccionar en todo momento el cumplimiento de lo dispuesto por el Instituto de Reformas sociales. Tiene un carácter puramente industrial. Hacienda. Autorizando al Gobierno á que. presente un proyecto de ley pidiendo un suplemento de crédito para el Ministerio de Estado. Varios decretos relativos á créditos extraordinarios para Gracia y Justicia, Marina Gobernación, Guerra é Instrucción pública. Nombrando director de las minas de Almadén á D. Ubaldo Ferrer, que era jefe de sección de Contribuciones. A este puesto vacante pasa D. Julián Agut. M POR TELÉGRAFO urcia, 18, i o n El Ayuntamiento de esta capital acordó, en sesión de ayer, honrar la memoria del maestro Caballero enviando á Madrid una monumental corona. Acordó también que asistí al entierro una comisión que represente á este Municipio. El Círculo de Bellas Artes proyecta celebrar una velada en honor del insigne murciano que acaba de morir. -Zamora. LA CONFERENCIA DE ALGEC 1 RAS POR TELÉGRAFO- FIRMA DE S. M. p l Rey firmó ayer los decretos siguientes: J Marina. Dejando sin efecto el artículo del decreto de 1886 referente á enganches en la Armada. Autorizando al ministro para que presente k Igeciras, 28, 4 t. La situación no ha Gañir é biado. Se confiaba en que la Conferencia celebraría una reunión mañana. JO BIBLIOTECA DE GA B C RAMUNCHO párpados cargados por el sueño de la juventud, y al verle se iluminó con una sonrisa el rostro sombrío de Itchúa. Perenne rebuscador de los muchachos fuertes y enérgicos para alistarlos en su bando, y sabiendo retenerles en él á pesar del escaso salario que les daba por una especie de punto de honra particular, al apreciar en ellos la ligereza de sus piernas y lo robusto de sus hombros, al igual que sus caracteres, ponía gran cuidado en contentar á su recluta nuevo. Francisca, antes de dejarles salir, apoyó una vez más y bastante tiempo, la cabeza contra el cuello de su hijo; después acompañó á los dos hombres hasta el umbral de su casa; con la puerta abierta hacia lo negro inmenso del exterior, vezó devotamente un Padrenuestro por ellos, mientras que se alejaban entre la profunda noche, bajo la lluvia, metiéndose en el caos de montañas, al ir hacia la frontera tenebrosa... II Algunas horas después apuntaba el alba incierta y melancólica, despertando de su sueño á pastores y pescadores. Los contrabadistas, alegremente, volvían de realizar su empresa. A pie, con infinitas precauciones para no meter ruido, por concavidades, por bosques, por peligrosos vados de río, como si nada tuvieran que ocultar luego, atravesaron el Bidasoa, muy temprano en una barca de Fuentewabía alquilada delante de los mismos aduaneros españoles. Todo el joníón de nubes y sierras, el negro caos de) a noche anterior, se había borrado casi súbitamente como al golpe de mágica vara. Los Pirineos, reducidos á sus proporciones reales, no eran más que montes de medíala ílíura, bañados aún en sus repliegues por la noctur- na somera; pero arriba, en las crestas, ciaros, limpios, destacándose recortados sobre el fondo del cielo, que empezaba á iluminarse. El aire tibio, suave, se respiraba con exquisiteces de placer; parecía que, ae repente, había cambiado la estación ó el clima, y es que asomaba, soplando leve, el viento Sur, el delicioso viento Sur del país vasco que barre el frío, las nubes y las brumas, que matiza intensamente cuanto nos rodea, azula el cielo, prolonga los horizontes hasta lo infinito, y da, aun en pleno invierno, la deliciosa ilusión del verano. El barquero que llevaba á Francia á los contrabandistas apoyábase en el fondo del río con su larga pértiga y la lancha se arrastraba medio varada. En este momento, el Bidasoa, que separa á dos pueblos, parecía agotado, y su lecho vacío, muy ancho, teníala extensión plana y monótona de un desierto diminuto. El día iba á surgir tranquilo y un poco rosado. Era el día 1 de Noviembre en la orilla española, allá aba-