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S i. DE MARZO DE i9o6. PAG, 7. EDICIÓN 1 apreciaciones que contra el tabaco ha formulado en La 1 evue inletnationale de la iuberculose el afamado doctor Petit, con las cuales, y dicho sea con todos los respetos debidos á tal eminencia médica, no estoy del todo conforme. En la referida Revista, el doctor citado arremete denodadamente contra el tabaco, asegurando que es altamente nocivo para la salud, y sobre todo, indica que su influencia es perniciosa en los organismos atacados ó predispuestos á la tuberculosis, presentando como fundamento á esta tesis una estadística tomada en su clínica, de la cual resulta que de 100 adi ltos tuberculosos, 95 eran fumadores. No estoy conforme ni me convence e! razonamiento de semejante estadística, pues si el tabaco predispusiera á la tuberculosis y tal estadística se reputara como verídica en cuanto á la causa de la tisis, había que convenir en que tendría necesariamente que haber más tísicos en los hombres que en Us mujeres, puesto que éstas generalmente (salvo una clase degradada) no fuman; y desgraciadamente, de los 40.000 tuberculosos que por térn Mno medio mueren anualmente en España, la proporción entie ambos sexos se halla equiparada. No diré yo que el tabaco sea beneficioso para la salud, sobre todo en los sujetos dispépsicos y catarrosos, es decir, los que padecen del estómago y de los bronquios; no aseguróte tampoco que los grandes fumadores, los que no usan, sino abusan del tabaco, estén predispuestos á sufrir alteraciones orgánicas producidas por exceso de absorción de nicotiiu; pero de esto á abominar en absoluto del tabaco y á conceptuarlo como peligrosís mo pata la salud, va mucha diferencia. Lo que es preciso es higienizar metódicamente el uso del tabaco, á fin de que los qu ¿sean fumadores disfruten el placer que se experimenta absorbiendo el humo de tan sugestiva planta, procurando que en esas deleitosas aspiraciones entre dentro del organismo la menor cantidad posible de nicotina. No se alarmen, pues, los fumadores con la? tenebrosas indicaciones del Dr. Petit y sigan fumando, peí o con moderación y teniendo en cuenta y practicando los preceptos que á continuación expongo: 1, Mejor es fumar cigarros puros que cigarrillos de tabaco liado en papel; pero er cualquier caso, débese siempre fumar con boquilla, la cual debe limpiarse á diario con alcohol. 2. Fumar tabaco picado en pipa de vasta- M i D W D EL BAILE DEL CIRCULO DE BELLAS ARTES EN EL REAL. I UN RINCÓN DE LA SALA DURANTE LA FIESTA CELEBRADA EL LUNES CUARESMA ios el período del año H encue entrado enconsagra á la devola Iglesia ción y al recogimiento, y aunque la Cuaresma no se observa ya con el rigor que tuvo e i otros tiempos, algo influye en las costumbres: suprímese en los banquetes de las casas aristocráticas el plato de pescado; se come, por regla general, de vigilia, aunque suculentamente, los viernes; se prescinde de pastas y sandwichs al servir el té, y se guarda por muchos la fórRETAZOS HIGIÉNICOS mula del ayuno. Algunas señoras y señoritas del gran L TABACO Y Hace ya bastantes días LA SALUD que le! con deleite en mundo hacen ejercicios en las iglesias consagradas especialmente al Sagrado Co- estas mismas columnas de A B C un precioso artículo firmado por el correcto literato don y que se reduce en razón y á esto es á lo q Antonio Palomero, en el cual transcribe! as madrileña, estos tiempos la Cuaresma porque ni los teatros se cierran, ni se suspenden las tertulias y el visiteo, ni aquí hay como en otras grandes capitales, París, por ejemplo, conciertos sacros en los templos con motivo del Miserere, ni suben á los pulpitos eminencias de la oratoria sagrada como las que tanta celebridac. dieron á las Cuaresmas de JVo re Dame Se descansa un poco después de Carnaval y antes de las fiestas de primavera, este es todo. JVlarzo, que hoy comienza, señala como días, ce abstinencia de carne el 2, 9, 16, 2 y 3o por ser viernes de Cuaresma, y e 7, y 10 por Témporas. El ic) la fiesta de San José, que se celebra en la mayor parte de los hogares españoles, y el 25 la Encarnación del Señor. Ya no hay disciplinazos en las Bóvedas de San Ginés ni Misereres solemnísimos los vi ernes. Ya pasaron los tiempos de las tapadas, bien envueltas en sus mantos de hunos, que iban á la iglesia acompañadas de dueñas y rodrigones y escolta- j decían penas de amor que solían ser bien consoladas. La fisonomía de Madrid cambia poco en estos días, y se suele ver más animado el paseo de coches. Las Embajadas y las Legaciones suelen aprovechar este tiempo para celebrar sus grandes banquetes. En resumen, la Cuaresma de estos tiempos es muy llevadera y no interrumpe la vida ordinaria. UN MADRILEÑO E das p o r los embozados que p o r ellas p a- I M- D U J V, ÉRCCIES CE CFNIZA. ¿SPFCTO DE LA FUSTA CE ERRADA AYER EN EL CANAL