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A B C VIERNES a 3 DE FEBRERO DE J 906. PAG. 6. EDICIÓN 1 Dos horas empleó Cándido Casado en declarar ante el juez de guardia Sr. Beneyto. Confirmó parte de lo que decimos anteriormente respecto al deseo de venganza contra su antiguo jefe, añadiendo que por no haberle saludado en público cuando iba de paisano, le reprendió duramente ante sus compañeros, dándole con la bocamanga en la cara para que viera bien la graduación. Entonces él intentó desviar el golpe y le cogió el brazo, calificándose esto como agresión de obra, por lo que e condenaron á veinte años de presidio. Como siempre fue honrado y no tuyo ninguna mala nota, no supo sobreponerse á su desgracia ni dominar la idea de venganza. Casado se lamentó de haber herido á una persona desconocida y de no haber realizado su propósito, pues preparaba cuatro balas para su víctima y dos para sucidarse él. D ECLARACIÓN D E CASADO LOS ESTRENOS EL ESP Ñ que el ENamor, dramaAen O L Más fuerte prosa, cuatro actos y en jriginal de Jacinto Benavente. ¡Oh amor más poderoso que la muerte! lice en Manon Lescaut el leal aínigo del caba! ero de Grieux, doliéndose de su ceguedad tmorosa. ¡Oh compasión, más fuerte que el amor! exclama Carmen sollozante, viendo el triste ocaso de la vida de su esposo. Y concluye el drama con este pensamiento: El alma de la mujer ¡qué vale! si dentro de ella no hay un alma de madre. Esta es la divisa de la nueva obra de Benaeente, que anoche tuvo un éxito grande, entusiasta. Ni tengo tiempT) ni espacio para desentrañar en un análisis minucioso lo que determina la evolución del carácter de Carmen, que, ostentando por baluarte inaccesible el orgullo, la altivez de su raza, cede á última hora, rindiéndose al hombre que la amó en sus días felices. No, cualquier reparo que en el bucear de la crítica pudiera buscarse, bien merece la gracia de ocultarlo, porque debemos al autor de La gata de angora una de las obras más bellas, más intensas de psicología, más vibrantes de la literatura española. El público, fascinado, interrumpía en rumorosas oleadas de admiración, el verbo fecundo del literato que pródigamente derramaba sobre la escena amables filosofías, piadosas enseñanzas, elevados conceptos, ingeniosos decires, todo un mundo de cosas bellas ágilmente dichas, donosamente comentadas. Más fuerte que el amor, es el doloroso drama le una existencia que no debió nacer, ya que al asomar á la vida sólo el infortunio iba á ser su compañero. Carlos, hijo de la duquesa de Talavera, es n degenerado, un pobre enfermo víctima de cruel padecimiento medular. Sólo tiene un rayo de iuz en su desfallecer continuo, un oasis en su vida triste, el amor de Carmen, que llena toda su alma. Carmen se sacrifica, pues demasiado conoce cuan amargo ha de ser su porvenir y cuan frío aquel hogar. Carmen accede á las súplicas de la madre de Carlos, á quien debe el reconocimiento de haberla salvado en los días difíciles que siguieron á la muerte de su padre, el conde de Valdequejido, y acepta, porque sabe que Carlos sin su amor no puede vivir. Por algún tiempo las dulzuras de un idea! satisfecho, de un sueño realizado, parecen traer á Carlos brisas de juventud, aires vigorosos que oxigenan su alma; pero la enfermedad que sólo por una breve tregua suspende sus hostilidades, resurge con más brío, y Carlos se torna receloso, martirizando con sus palabras, y aun de obra, á Carmen, de quien sospecha no olvidó nunca el amor de Guillermo. Carmen, ante aquella lucha sin esperanzas, ante el continuo batallar y el asedio de todos los murmuradores, siente la nostalgia del aire libre, de 1 a vida y del amor y decide abandonar aquella casa donde su sacrificio no fue comprendido. Pero en el momento de marchar, Carlos, con la razón ya próxima á morir, la llama con sollozos de niño implorando su perdón. Carmen súbitamente se siente invadida por una compasión infinita y rodea amante la cabeza de Carlos, con la amorosa ternura de una madre. En la obra intervienen todo un mundo de personajes, trazados con tal habilidad y maestría como los principes Sabelli- -ellos solos valen un artículo, -el matrimonio Flores, la duquesa de Talavera y los marqueses de Moraleda y de Ondárroa. Cuanto se diga de la esplendidez con que Ja obra ha sido puesta en escena, parecerá pálido elogio. Santiago, inmenso. No cabe nada más maravilloso de observación y estudio. Aquel príncipe Sabelli s erá imperecedero entre las creaciones teatrales. La presencia del Rey, acompañado de la infanta Isabel en el palco regio, causó muy buena impresión. En uno de los entreactos, Benavente fue llamado por la Reales personas, para felicitarle. Mañana, y más despacio, nos ocuparemos de la interpretación, y de la mise en scene, como merecen. FLOR 1 DOR C N LA ZARZUELA. La cacharrera, letra de Jos Sres. Fernández de la Puente y Osete, música de los maestros Caballero y Hermoso. Manolo, Sr. Gandía, un joven ingenuo de buen corazón, está enamorado de Amparo, señorita Mohti, que es condueña de una cacharrería muy acreditada, aunque con pocos cacharros. Amparo, huérfana como su hermano Galo, Srta. Mayendía, un chiquillo más listo que el hambre, están bajo la tutela de, 1 a seña Jeróni- ma, Sra. González, quien en complicidad con Túbal, Sr. Ruiz de Arana, se ha empeñado en hacer de los dos huérfanos dos artistas: una en el canto y otro en el cornetín. Pero Túbai es un cuco que aspira á quedarse con la cacharrería y con la muchacha. Y Galo se propone destruirle la combinación. Va á celebrarse un concurso en el Conservatorio, donde tiene que cantar Amparo bajo la dirección de Túbal, y Galo sustituye al tenor con el novio de la futura diva; se arma un molote fenomenal y Manolo se descubre y todo acaba en boda. La zarzuela es de las que durarán en Jos carteles. En la segunda escena salieron ya los autores de la letra, después de un pasacalle que pronto se hará popular, el pasacalle del pitorreo, interpretado muy bien por la Srta. Mayendía y demás chiquillos. Es bonita, asimismo, la pieza de concurso que canta la Srta. Mpntí. Merecieron aplausos los Sres. Moncayo y Gandía, además de los artistas ya citados, á pesar del poco lucimiento de sus papeles. -P. C N PR 1 CE. Beneficio y estrenos. E! po pular actor Pepe Gamero celebró anoche su función de beneficio con Ja aplaudida zarzuela La banda 4 e trompetas, donde el beneficiado hizo Jas delicias del público, el estreno del saínete La reina del fablao, que fue justamente rechazado por Jos morenos, y el del monólogo El tío del gabán, éxito grande... para el simpático Gamero. En el primer acto de Marina, único de esta obra que se puso en escena, dirigió Gamero la orquesta con gran maestría, siendo calurosamente aplaudido. Con el beneficiado compartió los aplausos el Sr. Cerda, que cantó muy bien, aun cuanda resulte un Jorge demasiado tosco. -T. DE BARCELONA POR TELEFONO 3 DEVES. S í 1O V. T on Ramón Garriga. Ha fallecido el catedrático exrrector d r de esta Universidad D. Ramón Garriga, habiéndose cerrado el edificio de la Universidad en seña! de duelo. a cuestión militar. La Academia de Jurisprudencia ha acordado protestar contra el proyecto de jurisdicciones, nombrando para ello una comisión que visite á los diputados catalanes para interesarles en que combatan el proyecto en el Congre- so. -Benet. A narquista condenado. Según despachos recibidos de Buenos Aires, el anarquista catalán Salvador Planas, que atentó contra la vida de! presidente de 1 República, ha sido condenado en primera ins tañe ¡a á la pena de dieciséis años de presidio Mencheta. TRIBUNALES D O B O Y OTROS El Jurado dró ayer er DELITOS la Sección tercera un veredicto de culpabilidad para Luis Ortega, Benigno Alvarez (a) Minino y María Josefa Rodríguez, y de inculpabilidad para Carlor Alvarez é Isidro Galvis. En virtud de esto, el fiscal, Sr. Jiménes Madrid, solicitó que se impusiera á Ortega y al Minino la pena de seis años y un día de pre- sidío mayor por el delito de robo, y dos años y cuatro meses por el de tenencia de útiles para su realización. Pidió para María Josefa cuatro años, dos meses y un día de prisión correccional por el primero de dichos delitos, y un año y un día de la misma pena por e! segundo; accesorias y costas por partes iguales y una indemnización de 672 pesetas, que deberán abonar los procesados al dueño del cuarto donde el delito se realizó. Las defensas rogaron á la Sala que impusiera el mínimo de la pena, pero el Tribunal dictó sentencia de conformidad con la petición del representante de la ley. Los procesados Carlos é Isidro fueron sueltos. Hace algún tiempo asaltó una cuadrilla de niños, que, por las trazas, promete dar mucho que hacer á la Justicia, á un sujeto que, sin sospechar tai atraco, pasaba por Ja travesía de Moriana á las cuatro de la tarde. Ko suponía la victima, ¿cómo había de suponerlo? que en una calle céntrica de la villa y corte y en pleno día intentaran acometerle siete ú ocho pequeños apciciei, entregados, a! parecer, á juegos infantiles; y esta confianza fue causa de que no pudiera defenderse ni evitar que lo derribaran al suelo y le robasen cuanto de algún valor llevaba en el bolsillo. ¡No habría ocurrido más en un poblado del Riff! Los guardias, que, como ocurre casi siempre, llegaron tarde en la ocasión que referimos, no detuvieron más que á uno de Jos chichos, el que menos corría, y como se ha visto después el que menos culpa tuvo de lo sucedido. N IÑOS QUEEPROM TEN