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A B C DOMINGO 18 DE FEBRERO DE! QO 6. PbG. Cuentan las crónicas que apenas el venerable presidente penetró en su nueva morada de la rué de Dante, donde impaciente le esperaba ya su señora, arrojándose sobre una butaca, exclamó: ¡Gracias á Dios que estaraos en nuestra casa! ¡Ah, sí, ya era hora! -parece ser que agregó Mad. Loubet. ¡Gracias á Dios que vivimos en una casa en que no se ven las R. F pintadas, grabadas ó esculpidas por todas partes! ¡Aquí, nada de Gobelinos, nada de Sevres, nada de tapices de la Savonnerie, nada de viejos muebles de estilo! -Sí, amiga mía: aquí los muebles son nuestros, de nuestro antojo y de nuestro gusto... Ya no habitamos en casa de huéspedes. -A propósito: ¿crees que la sillería del salón juega bien con la alfombra de color oro viejo? -Sin duda; pero me parece que ese busto debiera estar en mi despacho. -Y entonces, ¿dónde colocamos el cofre artístico que está sobre Ja chimenea? -En la antesala... Y esa panoplia, en el recibimiento; y la cómoda del recibimiento, en el cuarto de Paul; y este cuadro que representa el Suplicio de Mazeppa en el pasillo. Y el presidente y la presidenta se entregan á los más dulces ensueños. -En fin- -interrumpe la presidenta, -tendrás que acordarte que debemos pagar alocasen -Ya lo creo... y de las propinas del portero, porque ahora tenemos un portero de veras... Un portero al que yo debo saludar primero, que me subirá las cartas cuando quiera, y me pondrá mala cara si por distracción le dejo la puerta abierta... -Y que nos hará observaciones cuando Paul se recoja tarde... ¡Delicioso, delicioso! -Sin contar con que tenemos vecinos, vecinos que tal vez tengan hijas que estén aprendiendo á tocar el piano y que bailarán hasta fas cinco de la mañana. -Eso será vivir como todo el mundo... Qué felicidad! -Sí, una verdadera felicidad... El domingo que viene nos vamos de campo... A un sitio en que no existan ni mutualistas, ni amigos de Gambetta, ni protocolo, ni monarcas... Y M r Loubet, rellenando su pipa, agrega: ¡Si yo lograra un día la inmensa dicha de aquel buen hombre á quien preguntaron cómo se llama el presidente de la República y contestó que no lo sabía! F. MORA EDIC ON D. Jaime en el Vaticano POR TELÉGRAFO 5 orna, 17, 4 t. D. Jaime de Borbón ha ¡Míe gado á Roma y en seguida ha solicitado audiencia de Su Santidad, que difícilmente podrá serle negada dadas ¡as buenas relaciones sostenidas por el Papa con D. Carlos, cuando Pío X era patriarca de Venecia. Asegúrase que D Jaime viene á protestar ante el Pontífice de la boda del Rey de España y del consentimiento de) Vaticano, recordando af mismo tiempo sus reivindicaciones dinásticas. Conviene recordar que D. Carlos, que actualmente viaja por Egipto, fue recibido cordialmente por el Papa. ÜN SUICIDIO de sesenta y R amón de Luis Pontevén, de oficio, pusoseis años de edad, tapicero fin á su vida ayer á las seis de la tarde frente al cuartel de María Cristina, disparándose dos tiros en la sien derecha con una pistola maússer. Quedó muerto en el acto. Se pudo identificar el cadáver en bien tristes circunstancias. Los hijos del suicida habían notado que faltaba de su casa á hora para él desusada y dieron aviso en la Delegación del distrito, donde poco después llegó la noticia El parlamento húngaro POR TELÉGRAFO iena, 17, 2 t. Wien Zeit publica una interviú con Zust, presidente de la Cámara húngara, en la que éste manifiesta que no creerá en la disolución de la Cámara hasta que vea la tropa expulsando á los diputados de los escaños. Añade que el Parlamento húngaro sólo cederá á la fuerza de las armas. V del suicidio. Acompañados de un inspecíofj fueron los tres alarmados hijos al lugar del su- ceso y allí pudieron reconocer el cadáver de sir) padre. El Juzgado instruyó las diligencias opor- 1 tunas y el cuerpo del suicida fue conducido al Depósito judicial. Las fotografías que en esta página inserta mos reproducen el momento en que, advertido el suceso, acudió el público al lugar en que se encontraba el suicida, y la posición en que quedó éste una vez consumado su propósito. Fot. F. Bueno